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viernes, 28 de noviembre de 2025

Atracadores de Montana. Marcial L. Estefanía


Novela de Marcial Lafuente Estefanía (1903-1984) publicada en 1955 por Editorial Cíes en la colección Rodeo con el número 398. En 1962 fue reeditada por Editorial Bruguera en la colección Héroes del Oeste con el número 182. 

La historia se desarrolla en la ladera occidental de las montañas Bitterroots, una comarca caracterizada por inmensos bosques y una riqueza basada en ranchos ganaderos de reses ovinas y bovinas, y especialmente en minas de oro y cobre. Esta riqueza condujo a la construcción de ferrocarriles secundarios y al crecimiento de Missoula, una ciudad con silos, corralones para el ganado, sucursales bancarias y muchos salones para la diversión. En este ambiente, la ley del más fuerte prevalecía, y la legislación de mayor respeto figuraba en los cilindros de los Colts y las recámaras de los rifles. La tranquilidad de Missoula se interrumpió por el asalto a un tren, cerca de la ciudad, donde murieron cinco personas y se robaron más de diez mil dólares. Aunque el sheriff y el juez sospechaban que los nueve asaltantes eran vaqueros locales, la falta de pistas concretas y la ambición desconfiada hacían que la legislación impuesta fuera la de las armas.

En medio del revuelo, Ethel Glover, hija del director del banco de Missoula, viajó en diligencia y conoció a Sam Everest, un vaquero, y a Maurice Leyland. Sam se vio obligado a proteger a Ethel de Maurice y de un dueño de posta (Goodrich) que la amenazaba, resultando en la muerte de este último. Maurice, un cobarde y ventajista, denunció falsamente a Sam, obligándolo a escapar antes de ser detenido, mientras Sam continuaba su viaje a Missoula. Sam, quien posteriormente fue nombrado sheriff, descubrió que el padre de Ethel, Raymond Glover, era el cerebro detrás de los atracos, conspirando con ganaderos como Lewis Bull y John Hutton, e incluso intentando que Sam fuera asesinado. Tras desbaratar un nuevo intento de atraco al tren en la "curva de los zorros" y recuperar el botín, Sam descubrió que su propio padre había sido una de las víctimas desconocidas del primer atraco. Raymond Glover murió en Butte en un tiroteo con sus cómplices fugitivos, Bull y un empleado del banco. Sam se aseguró de que el dinero recuperado se destinara a obras de caridad a través del pastor, y él y Ethel, ya sabiendo la verdad, planearon casarse.

Acción ininterrumpida, reacciones imprevisibles de los personajes, violencia grotesca, sintaxis discutible, etc. Lo típico en las novelas de don Marcial, cuya lectura puede llegar a convertirse en un auténtico placer culpable.


martes, 3 de octubre de 2017

Mormones en Laramie. Marcial Lafuente Estefanía


Novela de Marcial Lafuente Estefanía publicada en 1996 por Ediciones B dentro de la colección Héroes del Oeste con el número 441. Hemos leído la reedición de Ediciones Cies publicada en 2007 en la colección Río Pecos con el número 151. Tiene 96 páginas y costaba 1,75 €.

Tucson, un vaquero errante, tiene que defender a la ranchera Ava de las asechanzas de un grupo de mormones capitaneados por un tal Soffel, que no resultan ser al final más que simples forajidos.

Una novela tardía y rutinaria surgida de la factoría de don Marcial tras la muerte de éste. Sin nada especial que reseñar a no ser la poca simpatía por los mormones que se desprende del texto. Por otra parte, hemos podido distinguir hasta la mano de dos autores en la novela.

viernes, 13 de enero de 2017

La banda X. Marcial Lafuente Estefanía


Novela de Marcial Lafuente Estefanía publicada en 1954 por la Editorial Cíes dentro de la colección Rodeo con el número 324. Editorial Bruguera realizó numerosas reediciones de esta novela. Hemos leído la que apareció en marzo de 1975 dentro de la colección Oeste legendario con el número 383. Tiene 95 páginas y costaba 15 pesetas.

El vaquero Jim Porter llega a la población de Lander (Wyoming) siendo detenido al instante acusado de pertenecer a la banda X por el sheriff Carlisle, que es al mismo tiempo juez y alcalde. Jim es condenado a la horca de manera totalmente arbitraria, pero ante las protestas de la población la ejecución se suspende. Carlisle libera a Jim de noche y le hace acompañar por varios vaqueros hasta las afueras de la población. Jim se da cuenta de que la intención de sus acompañantes es ahorcarle en secreto, pero consigue escapar. En la fuga es herido de gravedad y rescatado por Reno, el misterioso jefe de la banda X, que está asolando la región.
Jim pasa un tiempo con la banda curándose de sus heridas y trabando amistad con Reno. Al mismo tiempo conoce Marion y Elynor, las dos chicas de la banda. Jim empieza a sentirse atraído por Marion. A pesar de la oposición de los bandidos, Jim abandona el refugio de la banda apoyado por Reno. Su intención es volver a Lander para ajustar cuentas con Carlisle y los ganaderos que le apoyan. Al mismo tiempo también está buscando a un pistolero legendario llamado Logan que ronda por la región. Se verá ayudado en sus planes por Nolan, un joven agente de los federales que busca acabar con la banda X, cuyo paradero Jim ha prometido no revelar.

Aceptable novela de don Marcial, a pesar de que se salta cuando conviene la lógica del relato, pero no olvidemos que estas novelas son un pasatiempo. Por otra parte, este relato nos permite acercarnos al Estefanía primigenio. Es decir, el que aún no se había visto desbordado por el éxito de ventas y se vio obligado a crear una especie de factoría del western con varias personas escribiendo a destajo bajo el nombre del autor. El estilo de don Marcial se muestra muy correcto, aunque ya se anuncian aquellos defectos que luego se convertirán en abundantes años después y contribuirán al descrédito de su obra entre los lectores más exigentes. Las situaciones se acercan claramente al western clásico cinematográfico e incluso a la novela negra con algunos buenos diálogos duros acompañados de una narración seca y cortante. Ello nos permite tener una idea de lo que podría haber hecho don Marcial de no haberse visto arrastrado por el éxito. Indudablemente nos hallamos ante un autor de novela popular que se mueve entre las influencias del western cinematográfico, el folletín o el melodrama con sus clásicos golpes de efecto, sin desdeñar algunos contactos con el teatro clásico del Siglo de Oro. La relación de amistad entre Jim y Reno, basada en el código del honor, podría figurar perfectamente en cualquier comedia de Lope o Calderón.