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jueves, 28 de abril de 2022

Un tipo bromista. Keith Luger

 

Novela de Keith Luger (Miguel Oliveros Tovar, La Coruña, 1924-Madrid, 1971) publicada publicada por Editorial Brugura en 1964 en la colección Búfalo Extra Ilustrada con el número 408. Tiene 124 páginas y costaba 8 pesetas.

El aventurero Jess Milland es encargado por el gobierno americano de localizar el paradero del químico Warner Cranston. Éste ha inventado un explosivo llamado TWT mucho más poderoso que la dinamita. Quien consiga apoderarse de la fórmula dispondrá de un poder casi ilimitado. Por tanto, todo tipo de indeseables están tras la pista del científico desaparecido. 

Uno más de los westerns humorísticos de Luger escrito con más o menos gracia y que sólo consigue arrancar del todo mediado ya el relato.

domingo, 26 de enero de 2014

Un tipo vivo. Keith Luger


Novela de Keith Luger (Miguel Oliveros Tovar)  publicada en 1959 dentro de la colección Búfalo extra de Editorial Bruguera con el número 172. Fue reeditada en 1971 en la colección Héroes de la pradera con el número 72 y en julio de 1974 en la colección Ases del Oeste con el número 790. Tiene 127 páginas y se vendía al precio de 15 pesetas.

Un inventor sin suerte, Larry Parker, y un estafador de poca monta, Charles McKay, están a punto de agotar sus recursos económicos cuando reciben una carta de Milton McKay, el tío de Charles. Éste se ha establecido en una ciudad de Oklahoma llamada Petrouchka, pero las tierras que adquirió no sirven para el cultivo ya que en ellas aparece en todas partes un líquido espeso y maloliente que le obligará a venderlas de nuevo. Larry se da cuenta de que el líquido es petróleo y de que el tío Milton es millonario sin saberlo. Los dos amigos se dirigen a Petrouchka para evitar que Milton venda las tierras. Éste casi ha cerrado el contrato de venta con Irving Dedini, un agente de bienes raíces sin escrúpulos. Larry y Charles llegan a tiempo de impedir que el trato siga adelante, aunque se las tendrán que ver con los pistoleros de Dedini.
En realidad, Dedini trabaja para Mel Gibson (sic), un forajido sin escrúpulos que quiere apoderarse de todas las tierras petrolíferas de Petrouchka. La única que le falta es la propiedad del viejo Milton.
Larry salva de los pistoleros de Gibson y Dedini a Hilda Tobey, la guapa maestra de Petrouchka, y se siente atraído por la chica aunque ésta es realmente arisca. Éste será un motivo más de enfrentamiento entre Gibson y Larry, ya que el forajido también quiere a la chica.
A partir de ese momento, Gibson recurrirá a todas las estrategias y artimañas posibles para acabar con Larry y hacerse con las tierras. Larry, aunque no es pistolero, consigue salir con bien de todas las situaciones e incluso llega a ser correspondido en sus sentimientos por Hilda. Aunque Gibson impide que el banco local preste dinero a los McKay para iniciar la explotación de las tierras, Larry consigue sacarle 6.000 dólares a Dedini mediante un engaño.
La única solución para Gibson es contratar a la banda de Ruby Palance (al que Luger describe como muy parecido al actor americano Jack Palance) para que acabe con Larry y sus amigos. Mientras, Gibson quiere aprovecharse de la ocasión para conseguir de una vez por todas a Hilda, pero la chica consigue escapar del bandido e intenta avisar a Larry. La situación se pone muy tensa para Larry, Hilda y los McKay, enfrentados todos a Palance y su banda, pero un invento de Larry resolverá el asunto. De todas formas, aún les queda afrontar la amenaza de enfurecido Gibson y las asechanzas de un no menos temible Dedini.

Western humorístico de Keith Luger, un tanto previsible al comenzar su lectura pero que el autor resuelve con indudable oficio. Al ir avanzando la acción, se va abandonando el tono de comedia para dar paso a la acción y la intriga logrando el autor sus mejores momentos.

sábado, 30 de noviembre de 2013

Terror en Bull-Creek. Keith Luger



Novela de Keith Luger (Miguel Oliveros Tovar) publicada en 1962 por Editorial Bruguera dentro de la colección Búfalo extra con el número 317. Fue reeditada en 1972 en la colección Héroes de la pradera con el número 140 y en febrero de 1979 en la colección Ases del Oeste con el número 1032. El precio de este último era de 30 pesetas.

La tranquilidad reinaba en la población de Bull-Creek hasta que llegaron dos pistoleros de incógnito llamados Hillman y Young. El sheriff Bart Lomond y su ayudante Spencer empiezan a desconfiar y más cuando se presenta un tal Oscar Cameron. A Cameron parecen perseguirle unos desconocidos que se niega a identificar y dice que sólo contará su historia al juez Combory. Tan exhausto está que Bart y Spencer le acogen en la comisaría hasta que se reponga.
A partir de aquel momento empiezan a pasar cosas extrañas en el pueblo. Hillman y Young parecen sentir interés por Cameron, así como un abogado llamado Jewely que se presenta reclamando a Cameron. Jewely presenta un certificado médico que declara como demente a Cameron, pero Bart se niega a entregárselo por falta de una autorización de la familia.
Por otra parte, el juez tarda en aparecer por la población. Bart se teme lo peor y sus presentimientos se confirman cuando se descubre la carreta abandonada del juez. Bart acude a un lugar llamado la Quebrada del Esqueleto en busca del juez. Allí es atacado por unos forajidos pero consigue ahuyentarlos. Descubre el cuerpo aún con vida del juez y lo lleva a Stone, el médico de Bull Creek.
La llegada a la población de la partida de vaqueros de Kid Godard no hace más que complicar las cosas. Hillman y Young utilizan a éstos para entretener a Spencer, del que abusan por ser corto de vista. Con todo, Spencer apresa a los dos pistoleros y les mete en la cárcel.
Bart y Spencer sorprenden a dos forajidos intentando quemar la comisaría y la cárcel, pero consiguen impedirlo sin que puedan llegar a interrogarlos.
También llega a la población May Burke, la nueva enfermera del doctor Stone, por la que Bart siente más que interés. De vuelta de una de las visitas a la casa del doctor dos pistoleros atacan a Bart, que consigue matar a uno y detener al otro llamado Rudy en un hotel de mala nota.
Bart cada vez está más preocupado por el estado del juez. En ausencia del doctor acude a vigilar la casa y es sorprendido por un pistolero llamado Deeping. Éste es realmente peligroso pero, gracias a la ayuda de May, Bart consigue derrotarle después de una difícil lucha cuerpo a cuerpo.
Bart, cansado de la situación y de andar a oscuras en aquel misterio, decide hacer hablar a Oscar. Lo que éste le revelará en la prisión es realmente inesperado. A partir de este momento se suceden las sorpresas con un final en el que Bart tendrá que defender la vida de May y la suya propia del desconocido jefe de la conspiración.

Una novela más de Keith Luger de una precisión y concisión ejemplares. Como siempre en Luger la referencia al western clásico de los años 50 (la influencia de Río Bravo de Howard Hawks es notoria) y a la novela negra es evidente. Los diálogos secos y cortantes remiten claramente al ambiente del cine negro sin dejar de lado el sentido del humor. Absolutamente recomendable para pasar un par de horas de buen entretenimiento.

jueves, 4 de julio de 2013

Llegó un forajido. Keith Luger


Novela de Keith Luger (Miguel Oliveros Tovar) publicada por Editorial Bruguera en su colección Búfalo extra con el número 208 y en la colección Héroes de la pradera con el número 66. Hemos leído la reedición de Ediciones B en su colección Ases del Oeste publicada en marzo de 1996. Lleva el número 306, la cubierta es de Jorge Núñez y el precio 125 ptas.

Bill Mae, un célebre forajido arrepentido y que además pasó un período de cárcel de tres años, llega a la ciudad tejana de Lester City. Su objetivo es hacerse cargo de un rancho que le ha legado un tío suyo en herencia. Desde su primera entrevista con el juez de la ciudad queda claro que las cosas no serán fáciles para él. Aparte de su fama, se encontrará en la misma situación que el resto de ganaderos de la región. Todos ellos sufren la dura competencia de los ganaderos de la región del río Gila, que además están favorecidos por tener línea de ferrocarril, cosa de la que carece Lester City. Durante esta entrevista Bill es víctima de un atentado del que consigue salir ileso.
Al llegar al rancho, Bill se encuentra con la hostilidad de los vaqueros y del capataz Oscar Martyn. Hace meses que no cobran y su intención es marcharse cuanto antes. Bill se compromete a conseguir el dinero en tres días. El capataz Martyn le ofrece entonces comprarle el rancho, pero Bill se niega.
Para conseguir el dinero Bill se dirige a los acreedores de su tío. La primera acreedora es Fanny Woolf, la propietaria del rancho ABC, que además es vecina del rancho de Bill. Miss Woolf se niega a pagar amparándose en la idea de que Bill es todavía un forajido. Al salir de la casa, Bill es atrapado con lazos por los vaqueros y arrastrado por los cactus para luego recibir una tremenda paliza a manos de Al McLaren, el capataz del ABC.
Bill es abandonado inconsciente al borde del camino y es recogido por Luke Jones, un ranchero que también debía dinero al tío de Bill. Éste simpatiza con el anciano y decide no reclamarle el dinero. A continuación, Bill se dirige de nuevo a Lester City para reclamar el resto de deudas. Consigue cobrar sin demasiadas dificultades de Hutchinson, el dueño del saloon de juego, pero tiene que desarmar a Freeman, un comerciante sin escrúpulos y que además es contrabandista. La refriega entre los dos hombres es detenida por Wanda Mills, la maestra de la población, que se siente atraída por Bill. Pero Wanda es la novia de Oscar, el capataz de Bill.
De vuelta a su rancho, Bill es detenido por el sheriff esa misma noche y acusado de asesinar a Luke Jones. Encerrado en la cárcel, tanto el juez como el sheriff reconocen que existe el peligro muy claro de que Bill sea linchado. El sheriff Lewt está medio convencido de que Bill es inocente. Antes de que se produzca el linchamiento, Wanda penetra en la cárcel y libera a Bill a punta de pistola. Ambos huyen a caballo, no antes de que Bill prometa al sheriff de que traerá las pruebas de su inocencia.
Bill se dirige al rancho de Fanny Woolf donde sorprende una conversación entre ésta y el capataz McLaren de la que deduce que fue éste el que asesinó a Jones. Bill lucha con McLaren y tras dejarle inconsciente se lo lleva en su caballo hasta el rancho de Luke Jones. Allí Bill encuentra a Ernest Remy, el vaquero que declaró verle asesinar a McLaren, pero Remy confiesa que todo fue un engaño urdido por McLaren, que se demuestra que es un agente que actúa a favor de los ganaderos del Gila.
Bill lleva a los dos hombres al sheriff y su inocencia queda demostrada. Sus planes son ahora dirigirse a la capital de Texas, Austin, para entrevistarse con Sam Fletcher, el presidente del ferrocarril, al que Bill salvó la vida años atrás. Su intención es hacer llegar el ferrocarril a Lester City, pero ello no será sin encontrarse con nuevos enemigos en la capital e inesperadas ayudas.

Impecable relato de Keith Luger, un western de trepidante argumento que, como siempre en el autor, tiene escenas y diálogos que lo acercan a la novela negra. La influencia del western cinematográfico de los años 50 es evidente, en concreto El hombre de Laramie (1955), uno de los mejores films de Anthony Mann. Si la podéis encontrar, no dudéis en leerla.


 Austin es una ciudad y capital estatal, ubicada en los condados de Travis, Williamson y Hays, en el estado estadounidense de Texas. En el Censo de 2010 tenía una población de 790.390 habitantes y una densidad poblacional de 1.000,36 personas por km².

Además de sus funciones como sede del gobierno del estado, Austin es un centro comercial, fabril, educativo y de convenciones.

En 1730 misioneros franciscanos establecieron tres misiones temporales en la zona, para entonces ocupada por población autóctona de los grupos comanche, tonkawa y lipán. En 1838, se asentó en este lugar una comunidad permanente a la que se dio el nombre de Waterloo. Al año siguiente esta comunidad se incorporó a la República de Texas, siendo designada su capital y rebautizada en honor de Stephen F. Austin, considerado como 'el padre de Texas'. La mayor parte de los texanos ansiaban separarse del territorio mexicano y aspiraban a la unión con los Estados Unidos por razones comerciales. En 1842, en tiempos de Antonio López de Santa Anna, se produjo un incidente que obligó a trasladar la capital a Houston, pero los ciudadanos de Austin forzaron el regreso de la capitalidad en 1844 cuando la anexión de Texas era ya todo un hecho.

Texas entró en la Unión (es decir los Estados Unidos) en 1845 y Austin se convirtió en la capital del estado en 1850. Tras la Guerra de Secesión, el desarrollo económico de Austin se vio impulsado con la llegada del ferrocarril en 1871. Durante el siglo XX, Austin se benefició de la utilización de la energía hidroeléctrica y para regadío del río Colorado.

A partir de los años 1920 y 1930, Austin lanzó una serie de proyectos de desarrollo cívico y embellecimiento que creó gran parte de la infraestructura de la ciudad y los parques. Además, la legislatura estatal creó el Lower Colorado River Authority que, junto con la ciudad de Austin, creó el sistema de presas a lo largo del río Colorado que se formaron los lagos de las Tierras Altas. Estos proyectos fueron habilitadas en gran parte por el hecho de que Austin recibió más fondos de ayuda durante la era de la depresión que cualquier otra ciudad de Tejas.

Muchas empresas dedicadas a la producción de artículos de alta tecnología se establecieron en su área metropolitana en la década de 1970.