Revista publicada por Editorial Valenciana el 28 de enero de 1956. Tiene 16 páginas y costaba 1,50 pesetas.
El número incluye: El castigo de un pescador egoísta, por Nin (Celedonio Frejo Abegón, 1932-1995); Lorenzo Parachoques, por Chic Young (1901-1973); El nudo, Chistes viejos con caras nuevas y Bartolo, as de los vagos, por José María Palop Gómez (1922-1993); Intriga, Humor y Negocio, por Arturo Rojas de la Cámara (1930-2019); La lluvia hace justicia, por Karpa (Rafael Miguel Catalá Lucas, 1926-2000); Revoltillo de amenidades; El niño sabelotodo, por Henry; el capítulo III de Los arqueros del rey con Jaimito y compañía, por Karpa; Don Paco y los fantasmas, por Pedro; El ingenio de Don Regúlez y Gori-Gori, el fantasma loco en Increíble, por Nin; Doña Tere, don Panchito y su hijo Teresito en Los albañiles, por Serafín (Serafín Rojo Caamaño, 1925-2003); Los lectores en Jaimito; Pepito, el soldado del gorrito, por José Sanchis Grau, 1932-2011.
Novela de Ray Lester (Juan Mora Gutiérrez) publicada en 1976 por Editorial Bruguera en la colección Punto Rojo con el número 716. Tiene 95 páginas y costaba 20 pesetas. La ilustración de la cubierta es de Salvador Fabá.
La novelanarra el entrenamiento de nueve jóvenes policías norteamericanas —Loretta, Sonia, Rita, Wanda, Claudia, Rhea, Sheila, Terry y Carolyn— reclutadas para infiltrarse en el mundo del narcotráfico. El instructor, el inspector Chris Cassidy, de la Brigada Federal de Narcóticos, las recibe con brusquedad deliberada y les advierte que la anterior promoción perdió a tres de sus siete integrantes, asesinadas y desfiguradas. Desde el arranque se instala el tono típico de la novela de acción policial de kiosco: diálogos cortantes, tensión sexual latente entre Cassidy y las reclutas, y un ambiente de suspense claustrofóbico en la granja-cuartel de Pensilvania donde permanecen aisladas tres meses.
La trama vira al thriller de intriga cuando Rhea Lancaster aparece asesinada dentro del propio recinto, lo que obliga a Cassidy a interrogar a las ocho supervivientes como sospechosas. La resolución del misterio destapa que Claudia Rossi, amiga de infancia de la víctima, había sido comprada por la organización de narcotraficantes liderada por Kevin Reed y mató a Rhea para ocultarlo. La novela cierra con la caída violenta de la red criminal —incluida una persecución y un ajusticiamiento sumario de Reed por parte del propio Cassidy— y con el giro romántico obligado del género: Sheila Carson, la recluta más desafiante, termina comprometida con Cassidy, mientras el resto del grupo se prepara para continuar la misión.
Es una novela de género pulp de acción rápida y bajo coste narrativo, escrita para el consumo semanal de kiosco más que para la permanencia literaria: prosa funcional, personajes esbozados por rasgos físicos y un par de frases de carácter, y una trama que combina el procedimental policial con la novela romántica de la época. Su valor no está en la profundidad psicológica —el propio "feminismo" que proclaman las protagonistas queda desactivado por el desenlace, que las devuelve al molde sentimental convencional— sino como documento de un subgénero español de literatura popular de los años 70: heredero directo de la novela negra americana pero filtrado por el imaginario de la Brigada Central de Estupefacientes y el gusto local por el héroe frío y cínico. La violencia final, con Cassidy ejecutando a Reed a sangre fría fuera de todo marco legal, resulta el momento más interesante del libro por su ambigüedad moral no resuelta, aunque la narración pasa sobre ella con la misma ligereza que sobre el resto de la trama.
Novela de Marcial Lafuente Estefanía publicada por Editorial Bruguera en abril de 1979 dentro de la colección Hombres del Oeste con el número 339. Tiene 95 páginas y costaba 30 pesetas. Existe una edición anterior publicada en 1972 en la colección Centauro.
La trama se inicia en Butte, donde Helen, una cantante de saloon, decide abandonar el local de Frank Dantin tras presenciar su trato abusivo hacia las empleadas y negarse a cantar canciones picarescas. Ante las calumnias vertidas por Frank, el abogado Henry Croissat y el técnico minero John Durrant para manchar su honor, Helen responde con una contundente lección de justicia personal, marcando los rostros de los tres hombres con un látigo antes de refugiarse en el rancho Bar-L. Este acto de dignidad la sitúa en el centro de una conspiración, ya que sus enemigos, movidos por el despecho y la codicia, intentan no solo vengarse de ella incriminándola en atracos, sino también apoderarse de las ricas vetas de cobre del rancho mediante fraudes financieros y una estafa masiva con acciones mineras.
El conflicto alcanza su clímax con el regreso de Larry Gale, dueño del Bar-L, y la intervención de Andy, un periodista que actúa como un inesperado y letal protector de los protagonistas. Mientras los villanos planean una fusión fraudulenta entre compañías mineras para estafar a los inversores antes de huir, la violencia estalla cuando intentan agredir a las mujeres que ayudaron a los héroes. Finalmente, la justicia se impone de forma expedita: Andy ejecuta a Frank y a sus sicarios tras una brutal provocación, mientras que But Allister, el hábil capataz del rancho, desenmascara a los supuestos empresarios como peligrosos forajidos de Denver y los abate en defensa propia, permitiendo que Larry y Helen encuentren un futuro común basado en la honradez.
"La canción del látigo" es un exponente clásico de la novela del Oeste de Marcial Lafuente Estefanía, donde la justicia poética y la defensa del honor actúan como motores de la narrativa. La obra resulta interesante por su crítica a la corrupción financiera, personificada en figuras que, bajo la apariencia de respetabilidad (abogados y directivos mineros), esconden un pasado criminal y una falta total de escrúpulos. El autor establece un marcado contraste entre la moralidad del rancho y la decadencia de la ciudad, utilizando a personajes como Helen y But para representar una integridad que no se doblega ante la intimidación. Aunque la resolución de los conflictos recae en una violencia extrema, esta se presenta como la única herramienta eficaz en un entorno donde la ley institucional es manipulable por los poderosos. En definitiva, es un relato ágil que, a pesar de sus personajes arquetípicos, ofrece una visión fascinante sobre la lucha entre la codicia corporativa y la dignidad individual en la frontera estadounidense.
Novela de Tex Taylor (Mario Calero Montejano) publicada en 1955 por Editorial Bruguera en la colección Búfalo con el número 85. Tiene 121 páginas y costaba 5 pesetas. Antonio Bosch Penalva ilustra la cubierta.
El bandido narra la llegada a Cañón City de Ray Niven, un pistolero legendario que años atrás fue indultado por el gobernador tras acabar él mismo con la banda criminal que usurpaba su nombre para cometer fechorías. Desde su entrada al pueblo montado en su caballo "Comet", Ray provoca temor y fascinación a partes iguales: su destreza con el revólver es tan absoluta que resuelve un incidente violento en una fonda sin apenas despeinarse, pero ese mismo gesto lo enfrenta a Sonja Callahan, una joven que lo acusa de ser un matón vanidoso escudado en su reputación. El choque entre ambos, marcado por insultos, un forcejeo con un revólver y un beso forzado que indigna a la chica, siembra la tensión romántica que atraviesa toda la novela.
A partir de ahí la trama se complica: Ray es arrestado, juzgado de forma sumaria por un juez sin formación legal y condenado a trabajos forzados, aunque él mismo sabe que podría escapar cuando quisiera. Entra en juego Pierre Mably, el untuoso dueño del salón "Lovely", que se muestra excesivamente servicial con Ray y le ofrece ayuda para fugarse, revelando poco a poco ser el auténtico cerebro criminal detrás de la inseguridad del pueblo, incluido un plan para secuestrar a Sonja como forma de presión. La novela avanza entre fugas, emboscadas, el enfrentamiento con la autoridad local (el alguacil Ball y el alcalde Wigton) y el desenmascaramiento final de Mably, hasta finalizar con la reconciliación de Ray y Sonja, que termina aceptando convertirse en "la esposa de un bandido".
Se trata de una novela del Oeste muy representativa de las colecciones populares españolas de la época: prosa ágil y dialogada, arquetipos muy marcados (el pistolero de moral intachable pese a su fama, la heroína orgullosa que debe ser "domada", el villano de modales exquisitos que oculta su maldad) y una estructura previsible de acción-romance-resolución. Su valor no está en la originalidad de la trama ni en la profundidad psicológica de los personajes —Sonja, por ejemplo, pasa de la indignación al enamoramiento sin una transición muy elaborada, y las escenas de "sometimiento" mediante besos forzados se leen hoy como profundamente problemáticas—, sino en su eficacia como entretenimiento de género: ritmo, diálogos vivos y un antagonista cuya doble cara mantiene cierto suspense hasta el final.
Novela de Donald Hamilton (1916-2006) publicada en 1958, aunque apareció dos años antes como serial en la revista The Saturday Evening Post con el título Ambush at Blanco Canyon. La novela fue adaptada al cine en 1958 en una película con el mismo título dirigida por William Wyler y protagonizada por Gregory Peck, Jean Simmons, Carroll Baker, Charlton Heston, Charles Bickford, Burl Ives y Chuck Connors.La adaptación cinematográfica fue bastante fiel a la trama de la novela, aunque simplificó la historia y eliminó algunos personajes.
James McKay, un capitán de barco de Baltimore, llega al árido Texas para casarse con Patricia Terrill, encontrándose de inmediato inmerso en una violenta disputa territorial entre su futuro suegro, el Mayor Henry Terrill, y el clan de los Hannesey. El conflicto se centra en el rancho "Lazy M" (o Big Muddy), propiedad de Julie Maragon, cuya ubicación es estratégica para el acceso al agua en una región donde ésta es un recurso vital. A pesar de su experiencia y fuerza física, McKay es visto como un cobarde por los lugareños, su prometida y el capataz Steve Leech, debido a su negativa a participar en peleas innecesarias o demostrar su hombría mediante la violencia ciega que impera en la frontera.
Sin embargo, McKay demuestra un tipo de valor distinto al comprar en secreto el rancho Lazy M para actuar como un mediador neutral y evitar una guerra total. La situación llega a un punto crítico cuando Buck Hannesey secuestra a Julie Maragon, lo que obliga a McKay a infiltrarse en el territorio enemigo de Blanco Canyon para rescatarla. En el clímax de la historia, McKay desafía a Buck a un duelo con pistolas de duelo antiguas, nivelando el campo de juego y demostrando que la supuesta valentía de Buck dependía sólo de su habilidad al desenfundar rápido. Al final, tras la muerte de Buck a manos de su propio padre por su deshonor, McKay rompe con Patricia y decide construir una nueva vida junto a Julie, basándose en la honestidad y el respeto mutuo en lugar de los códigos de violencia del "Gran País".
Veamos el principio de la película con el célebre tema musical compuesto por Jerome Moross:
La obra de Donald Hamilton es una deconstrucción del mito del héroe del Oeste, donde la verdadera "grandeza" del título no reside en la inmensidad del paisaje, sino en la fortaleza moral y la integridad personal frente a la presión social. James McKay representa un modelo de masculinidad racional y moderna que choca frontalmente con el culto a la violencia y el honor superficial de personajes como Steve Leech o el Mayor Terrill, quienes ven la agresión como la única forma de respeto. El libro subraya que el valor no es una "tarjeta de embarque" que deba exhibirse bajo demanda, sino una convicción interna que permite a un hombre mantenerse firme en sus principios incluso cuando es ridiculizado por ello.
Novela del escritor norteamericano Day Keene (Gunard Hjertstedt, 1904-1969) publicada en 1952.
La trama de "Naked Fury" se desarrolla en Phelpsburg y comienza con el trágico atropello y fuga de Marty Shane, un niño vendedor de periódicos con discapacidad, en el sector conocido como el Valle. El único testigo presencial, un sastre polaco llamado Stan Kozak, describe inicialmente un lujoso coche azul conducido por un hombre. Sin embargo, Kozak es visitado por tres matones que, bajo la apariencia de autoridad, lo golpean brutalmente para obligarlo a cambiar su testimonio por el de un Ford rojo conducido por una mujer, lo que coincide deliberadamente con el vehículo de Katie Bishop, la amante del jefe político local, Dan Malloy. Como consecuencia de la paliza recibida para forzar este perjurio, Kozak fallece, dejando el caso envuelto en una red de intimidación.
Dan Malloy, el influyente y veterano jefe político de la zona, se ve impulsado a investigar los hechos al sentir una responsabilidad personal por la muerte de sus protegidos. A medida que profundiza en las discrepancias de los informes policiales, Malloy descubre que sus propios aliados políticos —incluyendo al candidato a alcalde Charles Reardon, al jefe de policía Kramer y al fiscal Peters— están inmersos en una conspiración vinculada a un lucrativo proyecto de renovación urbana a costa de los residentes del Valle. La tensión se intensifica cuando el oficial de policía Murphy, quien falsificó el informe original, es asesinado en presencia de Malloy, y otros testigos clave como Mabel Hosseter son eliminados sistemáticamente para enterrar la verdad del accidente.
"Furia desnuda" se presenta como una obra clásica de la novela negra que disecciona la corrupción sistémica y el conflicto entre la lealtad personal y la supervivencia política. La narrativa de Day Keene es particularmente efectiva al retratar a Dan Malloy como un antihéroe complejo; es un hombre que, aunque admite ser un truhán y un oportunista, posee un código moral inquebrantable hacia "su gente" del Valle. La historia funciona como una mordaz crítica social sobre cómo las élites del "Acantilado" explotan y manipulan a los desfavorecidos del "Valle", demostrando que en un entorno donde el poder y el dinero dictan la justicia, la integridad individual suele conllevar un precio mortal.
Novela de Erle Stanley Gardner (1889-1970) publicada en 1940. En España fue publicada en 1949 por Editorial Molino en la colección Biblioteca Oro de bolsillo con el número 5. La traducción era de E. Macho Quevedo. En 1961 vuelve a editarse en la colección Selecciones de Biblioteca Oro con el número 170.
Una tempestuosa noche de marzo, Perry Mason recibe una llamada a medianoche de un hombre que se hace llamar Cragmore, dispuesto a pagarle una fortuna con tal de que acuda de inmediato a su despacho. El desconocido resulta ser Robert Peltham, un arquitecto que acude acompañado de una mujer enmascarada y disfrazada hasta ocultar por completo su identidad. Peltham le ofrece dos mil dólares como anticipo y, mediante un billete de diez mil dólares cortado por la mitad, un contrato singular: Mason deberá representar a la misteriosa mujer si algún día ella se lo solicita, presentando la otra mitad del billete como credencial, pero sin conocer jamás quién es en realidad ni por qué necesita protección.
A partir de ahí, Mason se ve atrapado en un juego de identidades ocultas, informaciones a medias y un cliente —Peltham— empeñado en mantenerlo a ciegas mientras teje un plan que, según todo indica, ya estaba trazado de antemano. Pronto un caso criminal salta a la prensa y el abogado empieza a sospechar que guarda relación directa con el pacto sellado esa noche, obligándolo a averiguar, con la ayuda de Della Street y del detective Paul Drake, qué oscuro asunto se oculta tras la máscara y el billete partido, sin saber todavía a cuál de las mujeres implicadas debe verdaderamente defender.
El caso del anzuelo con cebo (1940) es una muestra depurada del oficio narrativo de Gardner: arranca con una escena de gran teatralidad —la lluvia, la llamada nocturna, el billete cortado— que funciona como anzuelo perfecto para el lector, tal y como el título anuncia con ironía. La premisa del contrato a ciegas es ingeniosa y permite a Gardner explorar, una vez más, su tema favorito: hasta dónde puede y debe llegar la lealtad de un abogado hacia un cliente cuya identidad ni siquiera conoce. Mason se mueve aquí con su astucia habitual, pero la novela gana interés precisamente por la incomodidad ética en la que lo sitúa Peltham desde el primer capítulo.
Como suele ocurrir en la serie, el andamiaje jurídico-procesal se combina con una intriga de identidades cruzadas que exige del lector una atención constante a los detalles aparentemente triviales —el numerito de teléfono, el ascensor, el billete de matrícula—, siguiendo la lógica deductiva característica del autor. No es de las entregas más recordadas de Perry Mason, pero cumple con solvencia la fórmula: ritmo ágil, diálogos chispeantes entre Mason y Della Street, y un enigma que se sostiene gracias a la contención con la que Gardner administra la información. Una novela de entretenimiento sólido, más valiosa por su mecánica de suspense que por su profundidad, pero efectiva en su propósito.
Novela de John Wotman (Juan Llop Sellarés) publicada en 1965 por Editorial Rollán en la colección Panzer División con el número 58. Tiene 128 páginas y costaba 8 pesetas. Fue reeditada en 1972 dentro de la colección Misión secreta con el número 12.
La novela arranca en Washington, la misma noche del ataque a Pearl Harbor, cuando el fotógrafo Charles Pencer descubre los cadáveres de sus amigos Philiphe Orpen y Lizzie Gerson —esta última su amor secreto— en el estudio de artistas que comparten en el Slow Martons. Entre los dedos crispados de Lizzie encuentra pelos de barba rojiza que apuntan a Gerard Oarking, el pintor escocés del edificio, que ha desaparecido sin dejar rastro. Convertido en corresponsal de guerra para la revista Life, Pencer recorre los frentes de Europa y el Pacífico dejando tras de sí un rastro de heroísmo, hasta que es reclutado en secreto por el coronel Briner del ejército británico para una misión de comando en la selva de Birmania: interceptar y secuestrar al general japonés Takemo-Mako, símbolo viviente del prestigio militar nipón, cuya captura debe minar la moral del ejército invasor.
En la jungla, Pencer se topa con un antiguo conocido que resulta ser Oarking bajo otra identidad, y allí se revela la verdad tras el doble crimen: Lizzie y Philiphe eran en realidad espías al servicio de Alemania, y Oarking los mató al descubrirlos con un agente japonés en plena traición a Estados Unidos. La revelación obliga a Pencer a posponer su sed de venganza para centrarse en la operación, que culmina en una emboscada donde el mayor Tracy derriba personalmente al general japonés mientras Pencer inmortaliza el instante con su cámara, al precio de la vida del teniente Gregor. La captura se explota como arma de propaganda que acelera el hundimiento moral del ejército japonés en el frente, y la novela cierra con Pencer, convertido en héroe mediático, casado con Kala, la joven birmana que lo asistió durante la misión.
Birmania, infierno verde es una muestra representativa de la novela popular de quiosco española de posguerra —publicada por Editorial Rollan en su colección semanal—, un producto de consumo rápido pensado para entretener más que para perdurar. Wotman entrelaza con oficio dos tramas de gran tirón comercial, el misterio pasional y la aventura bélica, pero lo hace con una economía narrativa que roza la precipitación: el giro del espionaje que resuelve el doble asesinato llega envuelto en una explicación casi telegráfica, y el romance final con Kala se resuelve en una sola frase de epílogo, sin la construcción emocional que ambos hilos merecerían. El estilo, de frases cortas y diálogos funcionales, privilegia la acción sobre la introspección, y el tratamiento de los personajes japoneses y birmanos —entre la caricatura bélica propia de la época y el exotismo decorativo de Kala— responde a los clichés raciales habituales en este tipo de literatura de la Segunda Guerra Mundial escrita desde el bando aliado. Con todo, la novela cumple con eficacia su cometido: ritmo ágil, escenas de acción bien resueltas (el linchamiento inicial, el asalto a la comitiva de Takemo-Mako) y una estructura que no da tregua al lector, características que explican su lugar como entretenimiento efímero pero bien calibrado dentro del género de aventuras bélicas de mediados del siglo XX.
Novela del escritor polaco Henryk Sienkiewicz (1846-1916) publicada en 1900. Editorial Bruguera publicó en 1972 una adaptación al comic dentro de su colección Joyas Literarias Juveniles con el número 63. La adaptación era de Andreu Martín y los dibujos corrían a cargo de Juan José Úbeda. Antonio Bernal ilustraba la cubierta. Tiene 30 páginas y costaba 15 pesetas.
La novela arranca en la Polonia de finales del siglo XIV y sigue a Maćko de Bogdaniec y a su joven sobrino Zbyszko, dos hidalgos que regresan de las guerras contra los caballeros teutónicos junto a Lituania. En una posada cercana a Cracovia coinciden con el séquito de la princesa Ana Danuta de Mazovia, y allí Zbyszko se enamora a primera vista de Danusia Jurandówna, una niña-doncella de la corte, a quien jura fidelidad caballeresca según la costumbre de la época y promete arrancar penachos de plumas de los yelmos de caballeros alemanes en su honor. Esta promesa temeraria desencadena el resto de la trama: Zbyszko se enfrenta a la justicia real en Cracovia por intentar cumplir su voto contra un embajador teutónico, se salva gracias a la intervención de Jurand de Spychów —el padre de Danusia, atormentado por la muerte violenta de su esposa a manos de los cruzados— y termina vinculando su destino al de esta familia obsesionada con la venganza contra la Orden.
A partir de ahí, la novela despliega un amplio fresco histórico que combina la peripecia amorosa de Zbyszko y Danusia con la crónica del conflicto polaco-lituano-teutónico que culminará en la batalla de Grunwald (Tannenberg) de 1410. Sienkiewicz entrelaza secuestros, cautiverios, torturas, intrigas cortesanas y duelos de honor con un retrato minucioso de la vida cotidiana, las costumbres caballerescas y la religiosidad de la nobleza polaca medieval, mientras construye a los caballeros teutónicos como una fuerza cruel y traicionera que se escuda en la cruz para justificar el expolio y la violencia contra sus vecinos cristianos recién convertidos. La novela cierra con la gran batalla como desenlace épico-nacional, donde confluyen tanto las tramas personales de los protagonistas como el destino colectivo del reino.
Como conclusión crítica, Krzyżacy es ante todo una novela de propósito nacional: escrita en 1900, en plena partición de Polonia bajo dominio prusiano, ruso y austrohúngaro, su función explícita era recordar a los lectores polacos una época de victoria y unidad frente al invasor germánico, lo que explica el maniqueísmo con que están trazados los caballeros teutónicos frente a la nobleza polaco-lituana. Esta intención política, sin embargo, no resta valor a sus considerables logros como novela de aventuras históricas: el ritmo narrativo es vigoroso, los personajes secundarios (especialmente Maćko, pragmático y terrenal, frente al idealismo impulsivo de Zbyszko) están construidos con humor y matiz, y la reconstrucción de usos, lengua y mentalidad medievales es de una densidad casi etnográfica, heredera directa del oficio que Sienkiewicz ya había demostrado en su trilogía histórica anterior. El resultado es una obra que funciona simultáneamente como entretenimiento popular de gran eficacia folletinesca y como artefacto de construcción identitaria, dos dimensiones que conviene leer juntas para entender tanto su éxito inmediato como su permanencia en el canon literario polaco.
Novela de Robert W. Krepps (1919-1980) publicada en 1967. Es la novelización del guión escrito por Edward Anhalt para el film del mismo título dirigido por John Sturges.
La novela arranca en el momento exacto del famoso tiroteo del O.K. Corral, en Tombstone, Arizona, en octubre de 1881. Wyatt Earp, sus hermanos Virgil y Morgan —ambos con cargos de marshal—, y el jugador y pistolero Doc Holliday, tuberculoso y bebedor empedernido, se enfrentan a la banda de los Clanton y los McLowry. El resultado es un baño de sangre que deja tres muertos del bando enemigo, pero el patriarca Ike Clanton escapa sin disparar un solo tiro: su estrategia no es el enfrentamiento directo sino la manipulación política y legal. Desde ese momento, Ike moviliza al sheriff Bryan, al alguacil Stilwell y a otros cómplices para llevar a los Earp ante los tribunales acusados de asesinato, mientras financia la candidatura de Pete Spence al puesto de marshal para desbancar a Virgil. El juicio, que el juez Spicer termina por desestimar, no es sino el primer episodio de una guerra en que la ley resulta tan ineficaz como un revólver descargado: los testigos se compran, los aliados de Clanton gozan de impunidad y la violencia regresa con la emboscada a Virgil —destrozado de por vida— y el asesinato de Morgan, abatido a tiros mientras jugaba al billar. Cada crimen queda sin condena legal, cada juicio acaba en absolución.
Cuando Wyatt comprende que el sistema que ha servido fielmente no puede proteger a los suyos, emprende una cacería de venganza que lo lleva hasta México. Uno a uno van cayendo Stilwell, Warshaw, Curly Bill Brocius y los demás pistoleros de Clanton, en una persecución implacable que Wyatt ya no realiza en nombre de la ley sino de su propio dolor. Doc Holliday, a pesar del avance irreversible de la tuberculosis, lo acompaña hasta el final: en la hacienda donde se ha refugiado Ike, lanza una botella al suelo en el último instante para alertar a Wyatt de que Clanton le apunta por la espalda, salvándole la vida a costa de desvanecerse en el suelo. Wyatt mata a Clanton con una brutalidad que sobrepasa cualquier noción de justicia legal. Después deposita a Doc en un sanatorio de montaña, guarda el cinturón de pistolero en las alforjas, devuelve la placa y parte hacia ningún lado. Doc, con los pulmones a punto de ceder, juega al póker con un anciano celador y mira desde la terraza cómo el perfil de Wyatt se reduce hasta desaparecer en la ladera nevada.
Escrita como novelización del guion de Edward Anhalt para la película homónima, Hour of the Gun funciona ante todo como desmitificación del western clásico: la ley no redime ni protege, y el héroe que la encarna termina destruyéndola con sus propias manos para cumplir con ella en espíritu. El dúo Wyatt-Doc articula una tensión moral que la novela lleva con inteligencia: Wyatt es el hombre de principios que acaba actuando fuera de ellos; Doc, el cínico sin escrúpulos que resulta ser el único verdaderamente honesto, el que llama hipocresía a la hipocresía y lealtad a la lealtad. Krepps escribe con una prosa seca y rítmica, muy cercana al diálogo cinematográfico, y eso es a la vez su virtud y su límite: los personajes secundarios carecen de espesor, el universo femenino brilla por su ausencia total, y la reflexión sobre la violencia —¿puede la ley generar justicia cuando el poder la corrompe desde adentro?— se queda enunciada pero no desarrollada en toda su complejidad. Con todo, la novela logra aquello que las mejores obras del género consiguen: usar el polvo y las pistolas del Oeste para hablar de algo más oscuro y más verdadero, la grieta insalvable entre la norma escrita y la justicia que los hombres sienten en las tripas.
Novela de Thomas Mayne-Reid (1818-1883) publicada en 1851. Fue adaptada al comic en 1973 por Editorial Bruguera dentro de la colección Joyas Literarias Juveniles con el número 66. La adaptación es de Miguel Cussó Giralt y los dibujos de José Grau. Antonio Bernal ilustra la cubierta. Tiene 30 páginas y costaba 15 pesetas.
La novela narra en primera persona las aventuras de Henry Haller, un joven norteamericano que viaja al Lejano Oeste en compañía de comerciantes de la pradera con destino a Santa Fe. A lo largo del trayecto, Haller se ve envuelto en una serie de peripecias que lo forjan como hombre de frontera: una estampida de búfalos que lo arroja literalmente sobre el lomo de uno de ellos, una trampa de arenas movedizas de la que lo salva su caballo Moro, y la llegada a Santa Fe, con sus bailes y sus costumbres mestizas. Más adelante se une a la banda del misterioso mestizo Séguin, un cazador de cabelleras que opera en la frontera entre Nuevo México y los territorios indios, donde los ataques de los navajos y apaches constituyen una amenaza constante.
En la segunda parte, la acción se vuelve más oscura y violenta. Haller se enamora de Zoé, la hija menor de Séguin, mientras que la hija mayor —conocida como "la reina"— lleva años cautiva entre los navajos, tan indianizada que ya no reconoce a su familia. Tras un ataque navajo que termina en captura, Haller y varios compañeros son hechos prisioneros y condenados a morir en el ritual de la "carrera de las mazas". Con la ayuda de su caballo Moro y una fuga audaz, Haller escapa y se reúne con una expedición de rescate encabezada por el propio Séguin. El asalto final a la ciudad de los navajos libera a los cautivos blancos y, en el momento culminante, la música de una vieja canción de cuna española desencadena en la hija mayor el retorno de la memoria perdida, reconociendo por fin a sus padres.
Los cazadores de cabelleras es una novela de aventuras de factura eficaz, y el relato en primera persona imprime al texto cierta frescura documental: Mayne Reid, que viajó realmente por el Oeste americano, maneja con solvencia la descripción geográfica y etnográfica. Las escenas de la pradera —la estampida de búfalos, la fiebre del cazador, la vida en el vivac— tienen una energía plástica genuina que explica el éxito popular del libro en su época. Sin embargo, la novela no escapa a las tensiones ideológicas propias del género: la frontera se representa como un espacio de iniciación viril donde el civilizado se endurece, pero a costa de normalizar la violencia colonial. Los indios oscilan entre la figura del enemigo feroz y el buen salvaje pintoresco, sin llegar nunca a una caracterización compleja; su masacre final se narra sin conflicto moral. La trama sentimental —el amor de Haller por Zoé, el reencuentro de la familia Séguin— cumple una función redentora que cierra la violencia con un barniz de sentimentalismo, y el episodio del retorno de la memoria a través de la música revela la deuda del autor con el melodrama romántico más convencional. En suma, la novela funciona bien como crónica de aventuras y como documento literario de la mitología del Oeste decimonónico, pero su interés crítico reside precisamente en esa tensión no resuelta entre la mirada fascinada ante la naturaleza salvaje y la justificación implícita de la expansión anglosajona.
Novela de Roy Silverton (Salvador Dulcet Altés, 1914-1987) publicada en 1960 por Ediciones Toray dentro de la colección Espacio con el número 239. Tiene 127 páginas y costaba 6 pesetas.
Hormigas gigantes es una novela de ciencia ficción clásica ambientada en un futuro donde la humanidad se ha expandido por el Sistema Solar bajo una Federación Planetaria. El periodista Geoffrey “Geo” Dawes y su compañera Amy se ven envueltos en una inquietante investigación cuando una serie de acontecimientos políticos y científicos parecen estar relacionados con unas hormigas gigantes creadas a partir de experimentos biológicos. Lo que comienza como una noticia extraordinaria pronto se transforma en una amenaza de enormes proporciones que afecta a varios mundos habitados.
A medida que avanzan las pesquisas, los protagonistas descubren una conspiración encabezada por un misterioso personaje conocido como el “Señor del Universo”, que pretende utilizar a las criaturas para imponer sus ambiciones de poder. Entre persecuciones espaciales, enfrentamientos, secuestros y peligros constantes, Geo y Amy recorren distintos escenarios del Sistema Solar intentando descubrir el origen de la amenaza y evitar una catástrofe que podría costar miles de vidas.
La novela es un ejemplo representativo de la ciencia ficción de aventuras de mediados del siglo XX: ritmo rápido, capítulos breves, héroes claramente definidos y una trama basada más en la acción que en la complejidad psicológica. Sus ideas científicas pueden resultar hoy ingenuas o poco rigurosas, pero conservan el encanto de la ciencia ficción pulp, con su mezcla de exploración espacial, intriga y peligros extraordinarios. Aunque los personajes responden a arquetipos clásicos y la narrativa prioriza el entretenimiento sobre la profundidad temática, la obra mantiene el interés gracias a su dinamismo y a su capacidad para convertir una premisa extravagante —hormigas gigantes como amenaza interplanetaria— en una aventura entretenida y eficaz.
Novela de Joseph Berna (José Luis Bernabeu López, 1946-2021) publicada en noviembre de1976 por Editorial Bruguera en la colección Búfalo serie azul con el número 241. Tiene 94 páginas y costaba 20 pesetas. Fue reeditada en enero de 1992 por Ediciones B en la colección Bravo Oeste con el número 200.
La novela arranca en Deming, Nuevo México, con el chispeante encuentro entre Rhonda Scott, joven, bella y caprichosa heredera del rancho La Espuela de Oro, y Bud Kanter, un apuesto tejano de paso por la ciudad. Rhonda, acostumbrada a obtener todo lo que desea gracias a la fortuna de su padre Thomas Scott, intenta comprar el magnífico caballo negro de Bud, llamado "Halcón", sin éxito. El tejano rechaza incluso una oferta de mil dólares y le devuelve a la joven una lección de humildad que la llena de furia. Poco después, la historia da un giro cuando Thomas Scott es víctima de un asalto en la diligencia que viajaba de El Paso a Deming: un grupo de forajidos tiene órdenes de matarlo. Bud Kanter, que se cruza casualmente con el ataque, interviene con valentía y le salva la vida. Agradecido, el ranchero lo contrata en La Espuela de Oro, ignorando que Kanter ya conocía a su hija.
Ya en el rancho, la trama se complica con la revelación de que alguien cercano al ranchero es el instigador de los crímenes. Ryan Campbell, el leal capataz —que en secreto está enamorado de Rhonda y ambiciona el rancho—, resulta ser el traidor que ha contratado asesinos para hacerse con la propiedad y forzar una boda de conveniencia. Entre la acción, los duelos y las persecuciones, Bud Kanter va desenmascarando el complot pieza a pieza, mientras entre él y Rhonda crece una tensión romántica que ambos reconocen tarde. El enfrentamiento final entre Kanter y Campbell, donde de nuevo "Halcón" resulta decisivo, cierra el arco de acción antes de dar paso al epílogo sentimental.
La espuela de oro es un western de corte clásico y artesanal. La obra cumple con eficiencia todos los códigos del subgénero: el forastero misterioso y de moral rectilínea, la heroína de carácter que evoluciona hacia la ternura, el villano que se esconde bajo una máscara de lealtad y el caballo como símbolo de libertad y de vínculo entre personajes. El ritmo es ágil, los diálogos funcionan bien —con el humor costumbrista del saloon en contraste con los momentos de tensión— y la estructura narrativa no traiciona las expectativas del lector de literatura popular.
Sin embargo, la novela no aspira a trascender su género. La psicología de los personajes es esquemática: Rhonda parte de un arquetipo de mujer arrogante para devenir romántica casi de forma mecánica, y Campbell como traidor resulta previsible desde que se establece su interés por el rancho. El giro amoroso final se resuelve con excesiva premura. Aun así, dentro de los parámetros de la narrativa de entretenimiento de masas —y del contexto de la literatura de quiosco española de mediados del siglo XX—, la novela logra lo que se propone: una historia de acción, honor y romance en el Lejano Oeste que se lee de un tirón.
Novela de Nelson C. Nye (1907-1997) publicada en 1957. Es la novelización del guión escrito por Leon Uris (1924-2003) para la película Duelo de titanes (Gunfight at the OK Corral, 1957) dirigida por John Sturges y con Burt Lancaster y Kirk Douglas como Wyatt Earp y Doc Holliday respectivamente.
Gunfight at the O.K. Corral de Nelson C. Nye narra la historia de Wyatt Earp, el legendario agente de la ley, y su improbable alianza con Doc Holliday, un dentista tuberculoso reconvertido en pistolero y tahúr. La novela arranca en Fort Griffin, Texas, donde ambos personajes se conocen: Wyatt busca información sobre el forajido Ike Clanton y su banda de cuatreros, mientras Doc sobrevive a duelos y a su propia enfermedad entre el whisky y los naipes. La primera parte traza el carácter de cada hombre con detalle: la frialdad calculada de Wyatt, su sentido casi obsesivo de la ley, y el cinismo brillante de Doc, un hombre consumido por la tisis y por un pasado aristocrático del que no puede escapar. Entre ellos surge un respeto mutuo inusual, cimentado no en la amistad fácil sino en el reconocimiento de que comparten una misma soledad.
La acción culmina en Tombstone, Arizona, donde la familia Clanton —aliada con pistoleros como Johnny Ringo y los hermanos McLowry— domina el territorio a base de intimidación y corrupción política. Wyatt, como marshal, intenta imponer la ley frente a un sheriff corrupto y una ciudad atemorizada. La novela construye la tensión hacia el enfrentamiento en el O.K. Corral con un ritmo de western clásico: traiciones, asesinatos previos y provocaciones escaladas. El tiroteo final dura menos de un minuto pero es el eje dramático de toda la obra: los Earp y Doc se enfrentan a los Clanton en un duelo que es tanto personal como simbólico, la pugna entre el orden y la anarquía en el Viejo Oeste. Con varios heridos y los Clanton derrotados, el libro cierra con una nota agridulce: Wyatt pierde a la mujer que amaba, Doc rechaza la posibilidad de buscar tratamiento para su enfermedad, y ambos se quedan en Tombstone sin más horizonte que el que ya conocen.
Gunfight at the O.K. Corral es un western competente y ágil, que cumple bien su función de entretenimiento popular, pero que rara vez supera ese umbral. Su mayor virtud es la caracterización de Doc Holliday: Nye lo construye como un personaje genuinamente trágico, un hombre inteligente y mordaz que se autodestruye conscientemente, y cuyas escenas —especialmente con Big Nose Kate— tienen una energía dramática real. Wyatt Earp, en cambio, resulta algo más plano; el autor tiende a idealizarlo como encarnación de la justicia, restándole contradicción interior.
El libro padece de dos limitaciones propias del género en su época. Por un lado, la novela romanticiza el mito del Oeste sin cuestionarlo: la violencia es presentada casi siempre como necesaria y purificadora, y la figura del lawman solitario como el único agente posible del orden, esquivando cualquier análisis más complejo del contexto histórico. Por otro lado, el ritmo narrativo es desigual: los primeros capítulos en Fort Griffin son vivos y originales, pero la segunda mitad avanza con cierta mecanicidad hacia el desenlace ya conocido por cualquier lector mínimamente familiarizado con el mito. En suma, es una lectura disfrutable para los aficionados al western clásico, pero no aspira —ni logra— ser literatura perdurable.
Novela de Joe Mogar (José María Moreno García, Priego, Córdoba, 1922-?) publicada por Editorial Bruguera en abril de 1963 en la colección Punto Rojo con el número 49. Tiene 125 páginas y costaba 7 pesetas.
Phil Drew, detective privado de San Francisco, se detiene de madrugada al ver a una joven rubia intentando empujar un coche hacia un acantilado sobre el Pacífico. La mujer es Pamela Brow, vicepresidenta de una poderosa firma familiar y futura heredera de quince millones de dólares. Acorralada por las preguntas de Phil, termina confesándole que un chantajista llamado Thomas Murray apareció muerto de un tiro en su casa, y que ella, aterrada por el escándalo que podría matar a su padre enfermo, decidió deshacerse del cadáver lanzándolo al mar dentro del coche. Phil acepta su dinero y guarda silencio, pero en lugar de cerrar el asunto, empieza a investigar por su cuenta.
A medida que avanza la investigación, Phil descubre que el caso tiene capas mucho más oscuras. Aparece John Mulligan, un gángster dueño de un club en el Chinatown de San Francisco que mantiene un vínculo inquietante con Pamela y también con su prima, Ruth Burton Brow. Phil recibe amenazas de muerte, sufre varios ataques físicos de un agresor desconocido, y va descubriendo que tanto Murray como Mulligan guardan un secreto comprometedor sobre el pasado de Pamela, un secreto que ella se niega a revelar incluso al hombre del que parece estar enamorándose. Entre golpes, persecuciones y un juego de mentiras a medias, Phil intenta desenredar quién mató realmente al chantajista y por qué alguien quiere que se aleje del caso.
Una rubia en la carretera es una novela pulp de corte noir en la tradición del hard-boiled estadounidense, escrita con evidente deuda hacia Chandler y Hammett pero ambientada con cierta torpeza en un San Francisco de cartón piedra. Lo mejor de la novela es su arranque: la escena inicial en la carretera tiene genuino gancho, y la dinámica de atracción-desconfianza entre Phil y Pamela sostiene la tensión durante buena parte del relato. Phil Drew funciona como arquetipo del detective cínico pero honesto —duro, irónico, con un código moral propio— y su voz narrativa, directa y ágil, hace la lectura fácil.
Sin embargo, la novela acusa dos debilidades notables. La primera es la construcción de Pamela: oscila entre femme fatale y víctima sin llegar a ser ninguna de las dos con solidez, y sus motivaciones se ocultan de forma tan prolongada que cuando finalmente emergen resultan menos impactantes de lo esperado. La segunda es el ritmo: los capítulos centrales se dilatan en escenas de coqueteo y en agresiones repetitivas que suman acción pero no información, generando cierta sensación de relleno. La trama de Mulligan y la prima Ruth se introduce tarde y añade interés, pero también complejidad sin suficiente desarrollo. En conjunto, es una lectura entretenida y competente dentro de su género, más eficaz como ejercicio de estilo noir que como construcción narrativa sólida.
Novela de Frank Caudett (Francisco Caudet Yarza, 1939-2018) publicada en mayo de 1981 por Editorial Bruguera en la colección Servicio Secreto con el número 1607. Tiene 95 páginas y costaba 40 pesetas. Desilo ilustra la cubierta.
La trama se desencadena con el asesinato en Palermo del agente de la CIA Gene Feldman, quien muere envenenado con cianuro tras ser seducido por una misteriosa mujer que utiliza un lápiz labial letal, emulando el mito de «Rouge Baiser», una diva de Hollywood de los años 40. Ante la desaparición de un valioso microfilm que contiene un invento revolucionario para el cine, el magnate Gregory C. Shaw y el agente Ralph Stedman contratan al exespía de élite Keith Wilders, quien vive retirado en un oasis privado en Florida. Wilders inicia una investigación internacional que lo lleva a enfrentarse a redes de espionaje soviéticas y alemanas, interactuando con tres mujeres sospechosas de ser la heredera de la diva y la asesina de Feldman: Geraldine Leroux, Karla von Schuster y Catherine Bergen.
El clímax de la historia revela que todo fue una intrincada conspiración familiar y económica orquestada por el propio Gregory C. Shaw para aumentar el valor del microfilm mediante el escándalo y el asesinato. Wilders descubre que la verdadera Dominique Moreau (hija de la diva) es Catherine Bergen, quien actuaba como doble agente y fue la ejecutora material de Feldman. Tras desarticular el plan en una confrontación final en Beverly Hills donde se revela el pasado oculto de la familia Shaw, Wilders entrega el microfilm a las autoridades. La obra concluye con el protagonista abandonando su retiro cínico para casarse con Geraldine Leroux, la única mujer que demostró serle leal durante la peligrosa misión.
Desde una perspectiva analítica, Rouge Baiser es un ejemplo paradigmático del género de novela negra popular o "bolsilibro", caracterizado por un ritmo vertiginoso y una estructura de suspense que descansa sobre la figura del agente invencible. El autor, Frank Caudett, utiliza la seducción como el arma principal de conflicto, construyendo una atmósfera donde la ambigüedad moral y el erotismo son constantes; sin embargo, la narrativa abusa de estereotipos de género, reduciendo a menudo a los personajes femeninos a sus atributos físicos o a su capacidad de engaño lúbrico. Aunque la resolución de la trama depende en exceso de la intuición casi providencial del protagonista, la obra logra capturar eficazmente la paranoia de la Guerra Fría y la fascinación por el Hollywood clásico, ofreciendo una crítica subyacente a la ambición desmedida y la falta de escrúpulos de las élites financieras representadas por los hermanos Shaw.
Revista publicada el 16 de abril de 1982 por Buigas, Estivill y Viña. Tiene 20 páginas y costaba 40 pesetas.
Este número incluye: Atención al tres, de Josep Coll; Melitón Pérez corresponde, de Marí Benejam; Una catástrofe, de Josep Coll; El cuidado de la voz, de Antoni Batllori; Aventuras de Morcillón y Babali: El león negro fue capturado fácilmente, de Marí Benejam; Lamentables consecuencias de un juego imprudente, de Josep Coll; Pordiosero sospechoso, de Antonio Ayné; Cosas que no deben hacerse, de Roldán (Joan Rafart); Un camarero de recursos, de Antonio Ayné; La tragedia de un día de caza... mayor, de Josep Coll; Pepona y Leoncio en el campo, de Marí Benejam; El ratoncito, de Valentí Castanys "Tinet"; La vida privada del hombre orquesta, de Roldán (Joan Rafart); Sin palabras, de Antonio Ayné; Los grandes inventos de TBO, de Marí Benejam; Cortando la violencia, de Josep Coll; Todos contentos, de José María Blanco; Ventajas de la gordura, de Josep Coll; Vaticinio, de Marí Benejam; Tenía que ser, de Arturo Moreno; Una noche calurosa accidentada, de Francesc Tur; De todo un poco, de Pelai Ribas; Razón poderosa, de Josep Coll; Rompecabezas; Revoltijo de letras; Pasatiempo, de Manuel Urda; Historias de la familia Ulises: Invitados a cenar, de Marí Benejam.
Novela de Lou Carrigan (Antonio Vera Ramírez, 1934-2024) publicada en 1969 por Editorial Rollán en la colección ZZ7 con el número 27. Tiene 128 páginas y costaba
La historia comienza en Nueva York, donde la sofisticada periodista y espía de la CIA, Brigitte Montfort, recibe un microfilme oculto en una rosa roja con instrucciones para una nueva misión. Trasladada a Callao, Perú, Brigitte debe investigar a Maxwell Parrish, un hombre adinerado que vive en un yate y es sospechoso de actividades subversivas. Allí se reúne con el agente Simón, quien le revela que Parrish posee bonos falsos del gobierno estadounidense y que forma parte de una red internacional de falsificación liderada por Scott Kinkaid. Utilizando su carisma, Brigitte logra infiltrarse en el círculo íntimo de Parrish, mientras un enigmático agente ruso, Armando Fuentes, observa los movimientos de todos los involucrados.
El conflicto escala cuando los criminales descubren la verdadera identidad de los espías, resultando en la captura y el brutal asesinato de Simón, cuyo cuerpo es escondido en una cesta de lavandería. Brigitte es capturada y llevada a una bodega secreta donde se encuentran las máquinas de impresión, pero logra resistir a sus captores gracias a sus habilidades de combate antes de ser rescatada por Armando Fuentes, quien la ayuda por una deuda de honor personal. La misión culmina en una persecución aérea en la que Brigitte, tras presenciar cómo los villanos arrojan el cadáver de Simón al mar, utiliza una pistola lanzatorpedos para hundir el yate Pacific con toda la maquinaria y los conspiradores a bordo. Finalmente, Brigitte regresa a Nueva York para vivir una amarga Navidad, brindando en soledad por el compañero caído.
"Adiós, espía" es un exponente clásico de la literatura de espionaje pulp de los años 60, que combina el glamour cosmopolita con una acción trepidante y toques de tecnología fantástica propia de la época, como microfilmes en flores y armas experimentales. La obra destaca por la construcción de Brigitte Montfort como una "supermujer" que domina tanto la diplomacia social como el combate letal, desafiando los estereotipos de género de su tiempo. Un aspecto interesante es la representación de la cooperación pragmática entre espías de potencias rivales (EE. UU. y la URSS), basada en un código de honor personal que trasciende la política de la Guerra Fría. Aunque la trama sigue ciertos clichés del género, el final melancólico aporta una dimensión humana al subrayar el costo emocional y la soledad que conlleva la vida del agente secreto.
Novela de Larry Hutton (Eugenio Sotillos Torrent, 1919-2005) publicada en 1992 por Editorial Astri en la colección Diligencia con el número 253. Tiene 95 páginas y costaba 110 pesetas.
La historia narra la traición del capitán Frank Cody y el teniente Peter Baxter, quienes, encargados de transportar un cargamento de armas para el general Custer, deciden venderlo a los sioux liderados por Toro Sentado a cambio de oro. Durante una emboscada orquestada, Cody y Baxter asesinan por la espalda a sus propios soldados para no dejar testigos, mientras que el sargento Michael Grodin es drogado por el veterano Sam Blunt —quien también participaba en el complot— para servir como chivo expiatorio y coartada. Tras el incidente, Grodin es sometido a un consejo de guerra donde, basado en el falso testimonio de Blunt, es declarado culpable de cobardía, degradado públicamente y expulsado deshonrosamente del ejército, perdiendo en el proceso el apoyo de su amada Lauren, la hija del coronel McCarthy, quien duda de su integridad.
Meses después, un Grodin errante encuentra por azar a un Blunt moribundo tras un ataque indígena, quien confiesa toda la conspiración antes de fallecer. Motivado por la justicia y el deseo de vengar a sus compañeros asesinados, Grodin rastrea a Cody —quien ya había asesinado a su cómplice Baxter por pura codicia— hasta su rancho en Sheridan, donde lo captura tras un breve enfrentamiento. Finalmente, Grodin irrumpe en una fiesta oficial en el acuartelamiento para entregar al traidor, logrando que Cody confiese sus crímenes antes de ser ejecutado. A pesar de ser rehabilitado y recibir ofertas para ingresar en la academia de West Point, un Grodin profundamente desilusionado rechaza volver al servicio militar y decide marcharse en solitario hacia el Oeste.
El relato expone una crítica mordaz a la fragilidad de la justicia institucional, que en la obra se muestra incapaz de distinguir la verdadera lealtad de la perfidia, dejándose guiar por prejuicios de rango y testimonios interesados. La figura de Frank Cody personifica una ambición sociopática que utiliza el uniforme como una máscara de honor para ocultar actos de una bajeza extrema, como el asesinato de sus propios subordinados y de civiles inocentes. El final de la historia es agridulce: aunque el culpable recibe su castigo, el protagonista queda marcado por el cinismo del sistema y la falta de fe de sus seres queridos, sugiriendo que la integridad personal tiene un costo de aislamiento en un mundo donde el "metal amarillo" y las apariencias suelen prevalecer sobre la verdad.
Novela de Peter Debry (Pedro Víctor Debrigode Dugi, 1914-1982) publicada en mayo de 1963 en la colección Punto Rojo con el número 54. Tiene 121 páginas y costaba 8 pesetas.
La obra de Peter Debry, publicada originalmente en 1963, presenta una trama de suspense que comienza con el juicio de Blunt Robin, un hombre de apariencia lúgubre condenado a muerte por el asesinato de su prometida y el hermano de esta. El fiscal Norman Sanders logra la sentencia demostrando que Robin utilizaba prótesis de porcelana para simular ser un vampiro y aterrorizar a sus víctimas, pero tras la ejecución, el propio Sanders comienza a sufrir visiones aterradoras del difunto y de una mujer llamada Gerta Doprescu, apareciendo incluso con marcas de mordeduras en su cuello. Simultáneamente, el escritor Lewis Mortimer enfrenta la muerte de su esposa Diana por envenenamiento con setas, un caso que inicialmente parece un accidente pero que desata una compleja red de sospechas de asesinato y chantaje que involucra al criminal Earl Freeman.
El misterio se resuelve cuando Sanders, con la colaboración de Mortimer, descubre que los fenómenos "sobrenaturales" son en realidad una conspiración orquestada por su ayudante Alee Dundee para heredar su fortuna. Dundee, motivado por el rencor y la avaricia, utilizó tecnología de la época —como proyectores de cine, gases narcóticos y herramientas para perforar techos— para proyectar imágenes de vampiros y simular ataques físicos mientras Sanders dormía. Al final, se revela que el envenenamiento de Diana Mortimer fue obra de Earl Freeman como parte de una venganza personal, y que la intervención de Dundee no era más que un elaborado plan criminal para inducir la locura en el fiscal y manipular a su tía, Telma Smith.
A partir de lo expuesto, Siniestra obsesión es un exponente clásico del thriller de misterio que utiliza el tropo de lo sobrenatural explicado racionalmente. La narrativa destaca por su capacidad para mantener una atmósfera gótica y opresiva, para luego desmantelar el mito del vampirismo mediante la lógica y la tecnología, subrayando que los verdaderos horrores emanan de la codicia y el ingenio humano pervertido. Aunque la resolución puede parecer excesivamente técnica y algo melodramática bajo estándares modernos, el giro argumental donde el ayudante "fiel" resulta ser el cerebro criminal es un recurso efectivo que cuestiona las apariencias y la lealtad dentro de la jerarquía judicial. En última instancia, la obra refuerza la victoria del pensamiento pragmático sobre la superstición, un tema recurrente en la literatura popular de mediados del siglo XX.
Novela de Adam Surray (José López García, La Coruña, 1943) publicada en setiembre de 1982 dentro de la colección La conquista del espacio con el número 633. Tiene 93 páginas y costaba 50 pesetas. Miguel García ilustra la cubierta.
En La rebelión de los topos, el autor presenta una sociedad futura donde la humanidad vive confinada en gigantescas ciudades subterráneas después de que la Tierra quedara devastada por la contaminación, las guerras y el colapso ecológico. En California Sub-4, el ingeniero Keenan Arnold lleva una vida cómoda y conformista hasta que conoce a Gladys Gillis, una joven vinculada al movimiento clandestino de los Libertadores, quienes denuncian que la V Autocracia mantiene engañada a la población prometiendo un regreso a la superficie que nunca llega. Gladys intenta convencer a Keenan de unirse a la causa, defendiendo el derecho de los seres humanos a volver a ver el sol, el cielo y la naturaleza. Aunque Keenan rechaza inicialmente esas ideas, la brutal represión del Departamento de Control de Seguridad y el asesinato de Gladys transforman por completo su visión del régimen.
Tras descubrir la crueldad y corrupción del gobierno subterráneo, Keenan abandona su indiferencia y decide unirse a los Libertadores. El grupo busca demostrar que la superficie podría ser habitable y que la Autocracia oculta información para conservar el poder. A lo largo de la novela aparecen conspiraciones, persecuciones y proyectos secretos para escapar de las ciudades subterráneas y revelar la verdad al pueblo. La obra combina aventura y ciencia ficción con una crítica política y social, mostrando un mundo donde el miedo, la manipulación y la tecnología sirven para controlar a la población, mientras un pequeño grupo de rebeldes lucha por recuperar la libertad y la dignidad humanas.
La novela utiliza un argumento sencillo pero efectivo para reflexionar sobre el autoritarismo, la manipulación política y el deterioro ambiental. Aunque el estilo narrativo es directo y propio de la ciencia ficción popular de los años ochenta, la historia mantiene tensión y dinamismo gracias a sus escenas de acción y al conflicto moral del protagonista. La idea de los seres humanos convertidos en “topos”, encerrados bajo tierra y privados de libertad, funciona como una metáfora poderosa de las sociedades sometidas al miedo y al control. Aun con personajes algo estereotipados y un lenguaje melodramático en algunos momentos, la obra destaca por su mensaje crítico sobre el poder y por su defensa de la libertad, la esperanza y la necesidad de cuestionar las versiones oficiales de los gobiernos.
Novela de Lou Carrigan (Antonio Vera Ramírez, 1934-2024) publicada por Editorial Rollán en 1969 dentro de la colección FBI con el número 959. Editorial Bruguera la reeditó en 1977 dentro de la colección La Huella con el número 113. Tiene 95 páginas y costaba 20 pesetas. Desilo ilustraba la cubierta.
Warren McManus, un gánster que sobrevive a un ataque de la Delictual Limited Society (DLS) en el que son asesinadas sus hijas, regresa meses después para ejecutar una venganza sistemática contra la organización criminal. Su plan maestro consiste en contratar al novelista Charlie Sinclair para redactar sus memorias, tituladas Salud, Dinero… y Dolor, con el fin de exponer con nombres y fechas todos los crímenes de la DLS y así destruirla por completo. Lo que McManus ignora es que el hombre que contrata es en realidad el agente especial del FBI Glenn Bannon, quien asume la identidad de Sinclair para recolectar pruebas incriminatorias de primera mano mientras McManus confiesa sus propios homicidios y traiciones bajo el pretexto de crear una obra literaria de "ficción".
La trama culmina en una villa de Santa Mónica donde la desconfianza y la violencia estallan al revelarse que Carla Bonetti, la amante de McManus, fue quien lo traicionó originalmente vendiendo la ubicación de su yate a la DLS por dinero y poder. En un enfrentamiento final sangriento, McManus y Carla se aniquilan mutuamente tras una serie de tiroteos en los que también mueren los secuaces de ambos bandos. Finalmente, el agente Bannon logra asegurar el manuscrito firmado, que servirá para desmantelar la organización criminal en todo California, y el verdadero Charlie Sinclair decide donar los cien mil dólares de la "contratación" a las familias de las víctimas inocentes asesinadas durante la operación.
La obra de Lou Carrigan es un exponente clásico del género pulp y la novela negra que explora la futilidad de la ambición criminal y el carácter corrosivo de la venganza. La historia utiliza una estructura de espejos donde la identidad es fluida: el criminal juega a ser autor y el agente de la ley juega a ser artista para atrapar a su presa. Los temas de la lealtad y la traición son centrales; la fuentes muestran que en el mundo del crimen organizado no existen vínculos sagrados, pues incluso el afecto más profundo de McManus es utilizado en su contra por Carla. La ironía final reside en el título de la novela: aunque McManus buscó transformar su dolor en una herramienta de destrucción, terminó siendo la justicia poética la que prevaleció, utilizando sus propias palabras firmadas para erradicar el mal que él mismo ayudó a construir.
Novela de Keith Luger (Miguel Oliveros Tovar, 1924-1971) publicada en 1965 por Editorial Bruguera en la colección Punto rojo con el número 148. Tiene 124 páginas y costaba 8 pesetas.
Clint Sutton y Tom Dike, dos investigadores privados sumidos en la precariedad económica, aceptan un inusual encargo del doctor Kurt Freeman: transportar el cadáver del gánster Bobby Herbert, cuya muerte el médico predice con exactitud para las ocho y media de esa noche. Para cumplir la misión, los protagonistas se infiltran en un banquete homenaje al criminal bajo las identidades de dos temidos asesinos profesionales, Bill «El Asesino» y Joe «Cadáveres», presenciando cómo Herbert sufre un intento de envenenamiento que, contra todo pronóstico, no resulta fatal de forma inmediata.
La trama se traslada a la mansión de Herbert, donde se suceden diversos atentados, incluyendo una bomba y el asesinato de varios miembros de su séquito. La situación alcanza su punto álgido cuando Clint y Tom deben enfrentarse a los verdaderos asesinos profesionales, a quienes Clint abate en defensa propia, mientras se descubre que el doctor Freeman solo deseaba el cuerpo por fines científicos para estudiar el cerebro criminal. Finalmente, se revela que el teniente del FBI Dewey Tamblyn es el verdadero autor del complot, habiendo perdido la cordura en su afán por eliminar a Herbert; el relato culmina con la detención del oficial y el colapso mental del gánster, quien termina creyéndose un oso en medio del caos.
La obra se consolida como una parodia satírica y mordaz del género negro, donde Keith Luger utiliza el humor absurdo para subvertir los tropos clásicos del hardboiled. La efectividad del relato radica en la inversión de roles: el agente de la ley (Tamblyn) se convierte en el villano psicótico, mientras que los investigadores, movidos más por la necesidad económica que por el deber, terminan actuando como salvadores accidentales. El cierre de la historia ofrece una visión irónica de la justicia y la criminalidad, reduciendo al gánster más peligroso del país a un estado de locura animal, lo que sugiere que, en este universo narrativo, la degradación mental es el único destino posible para quienes viven al margen de la realidad o la moral.
Novela de Marcial Lafuente Estefanía (1903-1984) publicada en 1958 por Editorial Bruguera en la colección Búfalo con el número 254. Tiene 122 páginas y costaba 6 pesetas. Jordi Badía Romero ilustra la cubierta.
La historia narra la decadencia y posterior redención del rancho Doble Arco, iniciándose con el supuesto suicidio de su dueño, Joseph Green, quien en realidad fue asesinado bajo las órdenes de su codicioso hermano Cornelius. Cornelius, tras haber arruinado sistemáticamente a Joseph para apoderarse de sus tierras, ignora que su hermano estaba secretamente casado con Stella y que había descubierto indicios de una gran riqueza aurífera en la propiedad. Milton, un vaquero que trabajaba para Joseph, junto con el cocinero Rob (quien resulta ser el legendario pistolero Brewster) y el hábil Harry, deciden proteger el legado de la viuda y enfrentarse a la red corrupta de Cornelius, que controla el pueblo de Rocks Springs a través de sheriffs y secuaces a sueldo.
El conflicto escala violentamente cuando Cornelius intenta desacreditar a la viuda y utiliza a falsos agentes federales, liderados por el criminal Bosner, para eliminar a los protagonistas. Sin embargo, se revela que Milton es en realidad el agente federal Munson, quien se encontraba en una misión encubierta para desmantelar una banda de asaltantes de trenes y vengar la muerte de su padre. Tras una serie de enfrentamientos donde la pericia con el revólver de Milton, Rob, Harry y el joven Brady (el pistolero Thompson) se impone sobre los forajidos, los villanos son ejecutados y el orden se restablece en el valle. Finalmente, los antiguos pistoleros se integran al servicio federal y el rancho Doble Arco prospera bajo la herencia de Stella, transformando el "valle maldito" en una zona de paz y trabajo.
Desde una perspectiva analítica, la obra es un exponente clásico de la literatura de "pulp" del oeste, donde la justicia no emana de las instituciones locales, a menudo corruptas y serviles al poder económico, sino de la rectitud moral respaldada por la violencia superior. Es notable la transformación de figuras marginales y "terribles pistoleros" como Brewster y Thompson en agentes de la ley, lo que sugiere una visión pragmática donde el orden en la frontera solo puede ser mantenido por aquellos que conocen y dominan el lenguaje de las armas. El relato refuerza el tropo del héroe con una identidad secreta y una motivación personal de venganza que se alinea con el deber estatal, logrando así que la violencia sea presentada como una herramienta necesaria de depuración social en un entorno sin ley.
Novela de Marcus Sidereo (María Victoria Rodoreda Sayol, 1931-2010) publicada en 1977 por Editorial Bruguera en la colección La conquista del espacio con el número 337. Tiene 95 páginas y costaba 20 pesetas.
En 1999, la Tierra enfrenta una catástrofe global denominada "El Reparto", iniciada cuando la misteriosa Sociedad K (o Agencia K) distribuye pequeños magnetófonos a individuos estratégicos, como científicos, técnicos y funcionarios. Estos aparatos emiten una música extraña compuesta por ondas ultrasónicas que actúan como una droga hipnótica, anulando la voluntad humana y sustituyéndola por una programación externa que convierte a los receptores en "robots" o autómatas. A través de este "lavado de cerebro" tecnológico, personas de absoluta confianza, como el profesor Delmayer o el ayudante Stamalikov, comienzan a ejecutar actos de sabotaje masivo, destruyendo centros de investigación espacial, plantas nucleares y sedes gubernamentales en todo el mundo.
El profesor Herm Handers y su colega Irving Hess logran identificar la amenaza tras analizar uno de los magnetófonos y detectar que los dispositivos funcionan vinculados a una onda desconocida proveniente del espacio. Ante el colapso total de la civilización y la infiltración de los saboteadores en todas las instituciones —incluyendo la policía y el alto mando—, Handers y Hess huyen junto a sus familias en una nave espacial hacia un laboratorio situado en un satélite. Desde esta posición privilegiada, logran localizar la frecuencia rectora y destruirla, provocando la "desconexión" inmediata y la probable muerte de todos los individuos controlados en la Tierra. La historia concluye con los protagonistas decidiendo establecer guardias permanentes en el satélite, conscientes de que la amenaza externa persistirá y de que la Tierra ya no es un lugar seguro.
Desde una perspectiva analítica, "El Reparto" funciona como una metáfora de la vulnerabilidad social ante la guerra psicológica y la infiltración ideológica, temas muy presentes en la ciencia ficción de la época de la Guerra Fría. La obra destaca cómo la tecnología, en lugar de ser un motor de progreso, puede convertirse en un caballo de Troya que destruye la identidad individual y la estructura colectiva desde dentro.
El desenlace sugiere que la supervivencia de la humanidad no depende de la fuerza militar convencional, sino del conocimiento científico y la vigilancia externa. La necesidad de refugiarse en un satélite para proteger el planeta implica que la civilización terrestre es demasiado frágil para defenderse por sí misma contra inteligencias superiores que ven a los humanos como "ratas con inteligencia de insecto". En última instancia, la obra deja una advertencia inquietante: la victoria es solo parcial, pues la destrucción de la onda rectora deja un mundo devastado y la amarga certeza de que el "invasor invisible" siempre buscará nuevas formas de control.
Novela de Silver Kane (Francisco González Ledesma, 1927-2015) publicada en 1969 por Editorial Bruguera en la colección Punto rojo con el número 379. Tiene 124 páginas y costaba 9 pesetas. Rafael Griera ilustra la cubierta.
Jezabel Wagram, una joven viuda aparentemente paralítica, vive atormentada en su decadente mansión por la supuesta presencia espectral de su marido Jack, quien murió un año atrás en un terrible incendio automovilístico. Para tratar su condición, el doctor Edgar solicita la ayuda de John Aster, un ambicioso psicoanalista que comienza a presenciar fenómenos inexplicables en la casa, como objetos quemados que aparecen de la nada y melodías de piano que surgen de habitaciones vacías. En medio de este ambiente opresivo, aparece Bigman, un rudo ingeniero de minas que reclama la propiedad de la casa debido a una hipoteca impagada, añadiendo una presión financiera extrema a la ya frágil situación de Jezabel.
El clímax de la historia revela que Jezabel fingía su parálisis y que las apariciones eran una puesta en escena orquestada junto al detective retirado Klener para desenmascarar a John Aster, quien realmente había robado la fortuna de Jack sustituyendo el dinero real por billetes falsos antes del accidente. Tras la muerte de Aster en un intento de huida, la trama da un giro final aterrador: el verdadero Jack, horriblemente desfigurado y enloquecido por las quemaduras, realmente sobrevivió y acechaba en las sombras de la mansión para asesinar a su esposa. La intervención providencial de Bigman, quien vigilaba la casa por protección, termina con la vida del monstruoso Jack y ofrece a Jezabel una posibilidad de redención y paz tras la pesadilla vivida.
La obra de Silver Kane es un ejercicio notable de suspenso que subvierte las expectativas del lector mediante el uso de un doble giro narrativo. Inicialmente, la historia se presenta como un relato gótico de fantasmas y traumas psicológicos, pero pronto se transforma en un intrincado plan de venganza donde la víctima aparente, Jezabel, demuestra ser la mente maestra que manipula la codicia de Aster. La genialidad del relato reside en la dualidad de sus personajes: mientras que el psicoanalista, símbolo de la razón, resulta ser un criminal común, el rudo Bigman termina representando la integridad moral y la protección desinteresada. El desenlace, que introduce a un "monstruo" real después de que el "falso" ha sido explicado, añade una capa de horror existencial que cuestiona si alguna vez es posible escapar del pasado, dejando a la protagonista en un estado de desolación que solo la figura honesta de Bigman parece capaz de mitigar.
Novela de Keith Luger (Miguel Oliveros Tovar, 1924-1971) publicada en 1964 por Editorial Bruguera en la colección Bravo Oeste con el número 163. Tiene 124 páginas y costaba 8 pesetas.
La historia comienza cuando Boris Leman, tras ser víctima de un robo planeado por una banda de estafadores, se ve envuelto en un complot mucho mayor orquestado por el poderoso William Shanon en Abilene Valley. Shanon, bajo una fachada de respetabilidad y filantropía, contrata a dos forajidos para volar una presa, provocando una inundación que ahoga a diez mil reses de los rancheros locales. El objetivo de este fraude es apoderarse de los animales muertos para lucrarse con la venta masiva de sus pieles, presentándose ante el pueblo como un salvador que limpia el valle de la carroña mientras oculta su responsabilidad en el desastre.
El conflicto se intensifica con la llegada de Jerry Muller y Oscar Floot, dos buscavidas que, haciéndose pasar por inspectores de sanidad, intentan chantajear a Shanon por el riesgo epidemiológico de las reses. Aunque inicialmente encuentran la hostilidad de Jacqueline Norris, una ranchera que cree en la bondad de Shanon, Jerry logra descubrir la verdad tras recibir un telegrama que vincula al magnate con un crimen similar en otra localidad. La trama culmina en un violento enfrentamiento en el rancho de Shanon, donde, tras un intento fallido de envenenamiento por parte del villano, Jerry y sus compañeros logran desenmascarar el fraude, acabando con la vida de Shanon en un tiroteo y decidiendo ayudar a los rancheros a recuperar sus pérdidas.
El relato de Keith Luger presenta una interesante crítica a la falsa respetabilidad, donde el verdadero criminal no es el estafador ambulante, sino el magnate que utiliza su posición social y su influencia política para saquear a una comunidad vulnerable. Existe una ironía moral en el hecho de que sean impostores y tahúres quienes finalmente hagan justicia, demostrando que en el Viejo Oeste la línea entre la legalidad y la delincuencia era sumamente delgada. La obra destaca cómo el egoísmo corporativo de Shanon, disfrazado de caridad, es mucho más destructivo que los pequeños robos, pues es capaz de arruinar el sustento de todo un valle para satisfacer una ambición personal desmedida.
Novela de Marcial Lafuente Estefanía (1903-1984) publicada en 1961 por Editorial Bruguera en la colección Búfalo con el número 381. Fue reeditada en 1967 en la colección Héroes del Oeste con el número 448. Tiene 126 páginas y costaba 10 pesetas. Desilo ilustra la cubierta.
La historia se desarrolla en una Dodge City en plena transformación, donde la decisión de convertirla en una ciudad abierta al tránsito de ganado desata una ola de vicio y corrupción liderada por Harry Black y sus aliados. Frente a este panorama de impunidad, el editor Arthur Lawson utiliza su periódico, el Clarión, para denunciar la pérdida de valores y la llegada de forajidos, lo que le cuesta ser víctima de brutales palizas y el destrozo de su imprenta. En este ambiente hostil destaca Bárbara, una cantante de saloon cuya belleza y labor caritativa la convierten en un símbolo de pureza para la gente de orden y en blanco de odio para los criminales, hasta que la llegada de Dave Walker, quien asume el cargo de sheriff provisional, marca el inicio de una resistencia armada contra el control de los "ventajistas".
Dave Walker, quien más tarde se revela como un capitán de los rurales de Texas, impone una ley implacable mediante tácticas de "ojo por ojo", colgando a cuatreros y ordenando el incendio de los locales de los corruptos en respuesta a sus agresiones. La trama se extiende hacia la depuración de la Ruta del ganado, donde Walker y su compañero Charles desenmascaran y ejecutan al teniente corrupto Emerson en Amarillo, eliminando la protección oficial de la que gozaban los bandidos. Finalmente, tras limpiar la región de la influencia de asesinos como Clifton Parker y restaurar la seguridad para los ganaderos honrados, la novela concluye con la boda entre Dave y Bárbara en una Dodge City pacificada, después de que el protagonista también confronta al tío abusivo de la joven en Abilene.
Desde una perspectiva crítica, la novela de M. L. Estefanía presenta una visión extrema del orden y la justicia en el Viejo Oeste, donde la ley solo puede prevalecer si es ejecutada por un hombre más fuerte y violento que los propios delincuentes. El autor utiliza el contraste entre la imprenta de Lawson y el "Colt" de Walker para sugerir que, aunque la palabra es necesaria para despertar a la sociedad, la libertad de prensa en la frontera era frágil sin el respaldo de la fuerza bruta. Resulta interesante cómo el protagonista, a pesar de representar la ley oficial, recurre a métodos extralegales como el incendio masivo y los linchamientos para realizar lo que él mismo define como una "limpieza necesaria", lo que plantea una ambigüedad moral sobre si el fin justifica los medios en un entorno de total anarquía. Además, la figura de Bárbara rompe con el estereotipo de la mujer de saloon al ser presentada como una "dama" íntegra, reforzando el tema central de que la nobleza de carácter puede sobrevivir incluso en los ambientes más degradados de la frontera.