Novela de Joseph Berna (José Luis Bernabeu López, 1946-2021) publicada en noviembre de1976 por Editorial Bruguera en la colección Búfalo serie azul con el número 241. Tiene 94 páginas y costaba 20 pesetas. Fue reeditada en enero de 1992 por Ediciones B en la colección Bravo Oeste con el número 200.
La novela arranca en Deming, Nuevo México, con el chispeante encuentro entre Rhonda Scott, joven, bella y caprichosa heredera del rancho La Espuela de Oro, y Bud Kanter, un apuesto tejano de paso por la ciudad. Rhonda, acostumbrada a obtener todo lo que desea gracias a la fortuna de su padre Thomas Scott, intenta comprar el magnífico caballo negro de Bud, llamado "Halcón", sin éxito. El tejano rechaza incluso una oferta de mil dólares y le devuelve a la joven una lección de humildad que la llena de furia. Poco después, la historia da un giro cuando Thomas Scott es víctima de un asalto en la diligencia que viajaba de El Paso a Deming: un grupo de forajidos tiene órdenes de matarlo. Bud Kanter, que se cruza casualmente con el ataque, interviene con valentía y le salva la vida. Agradecido, el ranchero lo contrata en La Espuela de Oro, ignorando que Kanter ya conocía a su hija.
Ya en el rancho, la trama se complica con la revelación de que alguien cercano al ranchero es el instigador de los crímenes. Ryan Campbell, el leal capataz —que en secreto está enamorado de Rhonda y ambiciona el rancho—, resulta ser el traidor que ha contratado asesinos para hacerse con la propiedad y forzar una boda de conveniencia. Entre la acción, los duelos y las persecuciones, Bud Kanter va desenmascarando el complot pieza a pieza, mientras entre él y Rhonda crece una tensión romántica que ambos reconocen tarde. El enfrentamiento final entre Kanter y Campbell, donde de nuevo "Halcón" resulta decisivo, cierra el arco de acción antes de dar paso al epílogo sentimental.
La espuela de oro es un western de corte clásico y artesanal. La obra cumple con eficiencia todos los códigos del subgénero: el forastero misterioso y de moral rectilínea, la heroína de carácter que evoluciona hacia la ternura, el villano que se esconde bajo una máscara de lealtad y el caballo como símbolo de libertad y de vínculo entre personajes. El ritmo es ágil, los diálogos funcionan bien —con el humor costumbrista del saloon en contraste con los momentos de tensión— y la estructura narrativa no traiciona las expectativas del lector de literatura popular.
Sin embargo, la novela no aspira a trascender su género. La psicología de los personajes es esquemática: Rhonda parte de un arquetipo de mujer arrogante para devenir romántica casi de forma mecánica, y Campbell como traidor resulta previsible desde que se establece su interés por el rancho. El giro amoroso final se resuelve con excesiva premura. Aun así, dentro de los parámetros de la narrativa de entretenimiento de masas —y del contexto de la literatura de quiosco española de mediados del siglo XX—, la novela logra lo que se propone: una historia de acción, honor y romance en el Lejano Oeste que se lee de un tirón.

No hay comentarios:
Publicar un comentario