Novela de A. Rolcest (Arsenio Olcina Esteve, 1909-1997) publicada en marzo de 1957 por Editorial Bruguera en la colección California con el número 25. Tiene 120 páginas y costaba 6 pesetas. Jorge Samper ilustra la cubierta.
Iowa Girl, una mujer de gran belleza que busca ascender socialmente mediante su matrimonio con el poderoso y temido Jemmy Laska, es interceptada durante un viaje por una banda liderada por Ray, quien actúa bajo las órdenes del proscrito Ken Harris. Durante la travesía hacia el refugio de la banda, se desvelan las verdaderas motivaciones de los protagonistas: se descubre que Ken Harris es el padre biológico de Iowa, a quien ha intentado proteger y encumbrar desde las sombras, mientras que Ray busca venganza contra Laska por haber asesinado a su padre e incendiado su hogar quince años atrás. Tras una serie de conflictos internos en la cuadrilla y el sacrificio de Harris, quien muere tras asegurar la huida de los suyos, Ray e Iowa logran cruzar la frontera hacia el distrito de Motridge, donde Ray recupera su posición como sheriff.
Para resolver definitivamente el conflicto, Ray e Iowa organizan una trampa en Motridge, anunciando el debut artístico de la joven en un salón local para atraer a Laska. Jemmy Laska, herido en su orgullo y consumido por los celos, acude al encuentro ignorando que se enfrenta a un hombre que ha dedicado su vida a prepararse para ese momento. En un duelo final cargado de tensión frente a los habitantes del pueblo, Ray abate a Laska, cerrando el círculo de odio que comenzó en su infancia. La historia culmina con una nota de redención, cuando Iowa renuncia a su ambición de poder y a su carrera en el Este para unirse definitivamente a Ray en su rancho, transformando su relación de necesidad y venganza en una de amor genuino.
La novela destaca por explorar la transición entre la ley del talión y la justicia institucionalizada en el marco de la frontera estadounidense. El autor utiliza de manera efectiva el concepto de "comediantes" para describir cómo Iowa y Ray ocultan sus verdaderas emociones bajo máscaras de ambición y aspereza para sobrevivir en un entorno hostil. La "hoguera" que da título a la obra no solo simboliza la tragedia del pasado de Ray, sino que representa la purificación de los personajes, quienes deben ver destruidas sus antiguas identidades para encontrar su "centro" y su verdad. En última instancia, la obra sugiere que la identidad y la redención son posibles incluso después de una vida marcada por la violencia, siempre que se tenga la voluntad de abandonar el odio —representado por Laska y la vieja herida de Ken— en favor de una vida construida sobre la lealtad y el afecto.











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