Mostrando entradas con la etiqueta Kelltom McIntire. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Kelltom McIntire. Mostrar todas las entradas

martes, 28 de octubre de 2025

El enigma de la isla flotante. Kelltom McIntire


Novela de Kelltom McIntire (José León Domínguez, 1937-2010) publicada en julio de 1983 por la Editorial Bruguera en la colección La conquista del espacio con el número 675. Tiene 93 páginas y costaba 60 pesetas. Jorge Samper ilustra la cubierta. 

Podcast: https://go.ivoox.com/rf/161591082

La novela "El enigma de la isla flotante" relata la arriesgada expedición a la Antártida a bordo del sofisticado pentarreactor experimental Airmaster, que transporta a treinta hombres y mujeres seleccionados, incluyendo a la doctora Lorna Fynes. El propósito de Lorna, nacida en Alabama, no es el amor a la aventura (pues odia el frío), sino la venganza: ella desea matar al piloto-jefe, Rusel Pollard. El Airmaster sufre una avería crítica en el sistema de alimentación de las turbinas que obliga a la tripulación a realizar un amaraje de emergencia sobre una isla desconocida que no figura en ninguna carta de navegación. Tras el aterrizaje, el avión queda inmovilizado en una ciénaga pestilente, con el tren de aterrizaje dañado. La hostilidad del lugar se manifiesta inmediatamente: el ingeniero Gordon Toney contrae una infección necrosante por una herida menor en contacto con las aguas pútridas, lo que lleva a la amputación de su mano y su eventual muerte. Pronto, el mecánico Joe Richards sufre el mismo mal, mientras que Lorna y Pollard se enfrentan al hecho de que la aeronave se hunde lentamente en el lodazal.

La situación de la expedición escala rápidamente hacia lo inexplicable. Los datos del radiotransmisor indican que la isla no está fija, sino que flota y se aleja de Australia, desplazándose hacia el Antártico. El geólogo William Starkey teoriza que se encuentran sobre una inmensa plataforma flotante artificial, quizás una base alienígena encubierta por la niebla. La tripulación sufre ataques internos, incluyendo el sabotaje total del transmisor de radio y la contaminación de la cena con un alcaloide alucinógeno, lo que provoca violentas psicosis en Mara McKell y Lee Farrar, quienes actúan como si estuvieran poseídos. El psicólogo Will Flemmin confirma que se trata de inteligencias inmateriales hostiles que intentan dominarlos. La presión psíquica se manifiesta a través de alucinaciones colectivas de monstruosos saurios atacando el Airmaster. Finalmente, Lorna Fynes descubre la verdad sobre Pollard y su propia venganza fallida. Después de que Flemmin logra expulsar a las entidades de sus compañeros usando un método psicológico, Pollard y el mecánico Larkins reparan las bombas de alimentación. Al amanecer del 4 de julio, el Airmaster logra despegar del légamo y escapar de la misteriosa isla flotante.

Una novela algo morosa en el desarrollo de su trama y que sólo se anima en su parte final. Promete más de lo que da. 


jueves, 19 de noviembre de 2015

Aventura en Blue Cascade. Kelltom McIntire



Novela de Kelltom McIntire (José León Domínguez, 1937-2009) publicada por Editorial Bruguera en mayo de 1984 dentro de su colección Búfalo serie azul con el número 626. Tiene 94 páginas y costaba 60 pesetas. La ilustración de cubierta es de Almazán.

Brand Durham, un ingeniero de minas, está encerrado en la terrible prisión de Hongry Hill (Colorado) cumpliendo condena por un crimen que no ha cometido. Su novia, Valerie McLakey, tenía un hermano, Henry, que fue el que cometió verdaderamente el crimen, pero Brand por amor a Valerie y de manera absurda se confesó como autor de la muerte. El mejor amigo en la cárcel de Brand es Horton, uno de los más antiguos condenados. Horton le dice a Brand que tiene un medio para que pueda salir de la cárcel rápidamente. A cambio Brand tiene que ocuparse de la hija de Horton, Elaine, que se ha quedado sin nadie en el mundo. Brand acepta ocuparse de la chica.
El ejército de los Estados Unidos está buscando en las prisiones un ingeniero que les ayude en una misión secreta. Horton tiene cierta amistad con uno de los encargados de la cárcel y éste propone a Brand como el hombre adecuado para la misión. Brand se entrevista con el general Donnegan y el coronel London y pronto es elegido para ello. A cambio el presidente firmará su libertad al final de la misión más una recompensa de 20.000 dólares.

El general Donnegan revela a Brand que la misión consiste en dirigirse a la sierra de Black Range en Nuevo México, un territorio realmente inhóspito, para rescatar una serie de carros blindados que resultaron sepultados por toneladas de roca durante la guerra de Secesión. Un ataque de los sudistas a un convoy de la Unión produjo que su jefe, el mayor London (padre del coronel London), precipitara los carros en el fondo del río Swoshomi y luego volara los acantilados adyacentes para impedir que los confederados se apoderasen de su contenido, que permanece secreto pero es muy valioso para el ejército. Para volar las toneladas de rocas es para lo que se necesita al ingeniero Durham.

Durante el camino, los militares contratan los servicios de un equipo de barreneros y montañeros para realizar el trabajo a las órdenes de Brand. En la población de Socorro, Elaine Horton se reúne con Brand. La chica quiere acompañarles pero Brand se niega al mismo tiempo que empieza a enamorarse de ella. En el camino se suceden los hechos misteriosos a base de pequeños sabotajes, que hacen pensar a Brand y al general que hay un traidor entre ellos. Al llegar a Black Range son atacados por unos falsos indios y sufren diversas bajas. Brand se da cuenta que la voladura de los acantilados produjo que la antigua cascada (la Blue Cascade) por la que el río Swoshomi se precipitaba al llano y siguiese su camino, quedó cegada. El río cambió su curso y en el altiplano superior se creó una especie de profundo embalse. Volar todo para liberar los carros producirá que el paisaje vuelva a ser como antes.

Durante los trabajos de preparación se encuentran con el viejo jefe Shatanka, el mismo que ayudó al mayor London hace años, que vive en una cueva al lado del embalse. El viejo indio les muestra una serie de galerías subterráneas por las que aún corre el agua. Brand piensa que colocando dinamita allí  y en las rocas que impiden el paso del agua arriba, podrá liberar los carros.

Los expedicionarios sufren una serie de robos nocturnos de víveres y ataque contínuos de los falsos indios que hacen que su número vaya disminuyendo. Al mismo tiempo ocurren una serie de sospechosos accidentes. Durante una tormenta tiene lugar un ataque masivo que Brand logra impedir en parte gracias a la dinamita, aunque su campamento es destruido. El grupo se ha quedado casi sin víveres y tienen que sobrevivir en la altiplanicie cazando toda clase de animales del desierto, mientras siguen hostigados por los bandidos. Se ha enviado una patrulla para traer refuerzos, pero Brand y los oficiales tienen que quedarse y resistir como sea para vigilar la dinamita ya preparada para estallar. La tensión y el calor van creciendo.

Un western impecablemente escrito con un acertado sentido de lo que debe ser un relato de aventuras y que incluye apuntes antirracistas. José León era un autor con personalidad del que sólo conocíamos su obra dedicada a la ciencia ficción, pero que se desenvolvía igual de bien en el western.