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jueves, 23 de abril de 2026

Reses ahogadas. Keith Luger

Novela de Keith Luger (Miguel Oliveros Tovar, 1924-1971) publicada en 1964 por Editorial Bruguera en la colección Bravo Oeste con el número 163. Tiene 124 páginas y costaba 8 pesetas.

La historia comienza cuando Boris Leman, tras ser víctima de un robo planeado por una banda de estafadores, se ve envuelto en un complot mucho mayor orquestado por el poderoso William Shanon en Abilene Valley. Shanon, bajo una fachada de respetabilidad y filantropía, contrata a dos forajidos para volar una presa, provocando una inundación que ahoga a diez mil reses de los rancheros locales. El objetivo de este fraude es apoderarse de los animales muertos para lucrarse con la venta masiva de sus pieles, presentándose ante el pueblo como un salvador que limpia el valle de la carroña mientras oculta su responsabilidad en el desastre.

El conflicto se intensifica con la llegada de Jerry Muller y Oscar Floot, dos buscavidas que, haciéndose pasar por inspectores de sanidad, intentan chantajear a Shanon por el riesgo epidemiológico de las reses. Aunque inicialmente encuentran la hostilidad de Jacqueline Norris, una ranchera que cree en la bondad de Shanon, Jerry logra descubrir la verdad tras recibir un telegrama que vincula al magnate con un crimen similar en otra localidad. La trama culmina en un violento enfrentamiento en el rancho de Shanon, donde, tras un intento fallido de envenenamiento por parte del villano, Jerry y sus compañeros logran desenmascarar el fraude, acabando con la vida de Shanon en un tiroteo y decidiendo ayudar a los rancheros a recuperar sus pérdidas.

El relato de Keith Luger presenta una interesante crítica a la falsa respetabilidad, donde el verdadero criminal no es el estafador ambulante, sino el magnate que utiliza su posición social y su influencia política para saquear a una comunidad vulnerable. Existe una ironía moral en el hecho de que sean impostores y tahúres quienes finalmente hagan justicia, demostrando que en el Viejo Oeste la línea entre la legalidad y la delincuencia era sumamente delgada. La obra destaca cómo el egoísmo corporativo de Shanon, disfrazado de caridad, es mucho más destructivo que los pequeños robos, pues es capaz de arruinar el sustento de todo un valle para satisfacer una ambición personal desmedida.

martes, 31 de marzo de 2026

Yo, el sheriff. Keith Luger

Novela de Keith Luger (Miguel Oliveros Tovar, 1924-1971) publicada en 1972 por Editorial Bruguera en la colección Búfalo con el número 951. Tiene 126 páginas y costaba 10 pesetas. 

Jim Clifford, el sheriff de Spring Valley, se ve envuelto en una trama caótica cuando Eleanor Brian llega a su oficina con un bebé, asegurando que él es el padre basándose en una carta anónima encontrada en los pañales. Mientras Jim intenta demostrar su inocencia y lidiar con su ayudante borracho, Sam Elliot, la situación se agrava con la aparición de pistoleros enviados por Spencer Hansen, quien busca venganza por la muerte de su hermano, y la llegada de agentes de la justicia de Rostrogordo que persiguen a Eleanor por haber matado al poderoso ranchero Henry Robbins. La investigación revela que Eleanor actuó en defensa propia ante un intento de abuso, pero la hija del fallecido, Jane Robbins, y el corrupto marshall Max Kennedy llegan al pueblo dispuestos a capturarla por la fuerza.

La resolución del conflicto se produce cuando la verdadera madre del niño, Susie Baker, confiesa la verdad, liberando a Jim de la falsa paternidad. En el clímax de la historia, Spencer Hansen descubre que fue engañado respecto a la culpabilidad del sheriff y decide unir fuerzas con Jim y el astuto Tony Marvin para enfrentar a los hombres de Robbins. Tras un intenso tiroteo donde muere el marshall Kennedy, Jane Robbins reflexiona sobre la naturaleza violenta de su padre y decide retirar los cargos contra Eleanor, permitiendo que la paz regrese a Spring Valley y que Jim y Eleanor puedan finalmente consolidar su relación.

La obra destaca por su ritmo ágil y la forma en que entrelaza múltiples hilos narrativos —la comedia de enredos paternales, el suspenso criminal y el duelo de pistoleros— para desembocar en una reflexión sobre la justicia y la redención. Jim Clifford representa el ideal del sheriff íntegro que no solo se enfrenta a la criminalidad directa, sino también a la corrupción institucional personificada en Kennedy. Resulta especialmente interesante el arco de redención de personajes secundarios como Tony Marvin y la transformación de Spencer Hansen de enemigo a aliado, lo que refuerza el tema de que la verdad y el honor pueden prevalecer sobre la venganza ciega en el salvaje oeste.


viernes, 27 de febrero de 2026

Un castillo con vampiro. Keith Luger

Novela de Keith Luger (Miguel Oliveros Tovar, 1924-1971) publicada en 1969 por Editorial Brugera en la colección Punto Rojo con el número 378. Tiene 124 páginas y costaba 9 pesetas. 

Bill Lesser y Joe Howard viajan a Hollywood tras adquirir un castillo propiedad del otrora famoso director Orson Geller a cambio de unas acciones corporativas sin valor comercial. Al llegar a la calle Glendale, descubren que la propiedad está envuelta en un halo de misterio criminal que incluye el asesinato previo de Richard Malden y el persistente rumor de que un vampiro acecha el jardín. La situación se vuelve crítica cuando, poco después de tomar posesión, el decorador Milton Rosson es asesinado dentro de la mansión mientras los protagonistas interactúan con diversos personajes interesados en la finca, incluyendo al abogado Thomas Brennon y a una periodista.

Joe, cuya astucia supera a la fuerza bruta de Bill, sospecha que el castillo oculta algo mucho más valioso que su arquitectura, descubriendo finalmente un cargamento de heroína valorado en cinco millones de dólares escondido en el compartimento secreto de un sillón. La trama se complica con la intervención de las exesposas de Geller y el mafioso Gordon Hasler, revelándose en el clímax que la vecina Susanne Clifford y su joven amante Edward —quien utilizaba un disfraz de vampiro para aterrorizar a los ocupantes— eran los responsables de las muertes y el robo de la droga. Tras un violento enfrentamiento final donde mueren los principales antagonistas, Joe encuentra el amor con Miriam, la secretaria del abogado, mientras que Bill es contratado por los estudios de cine para interpretar, irónicamente, el papel de un vampiro.

La narración de Keith Luger se presenta como una sátira audaz que hibrida el género policial negro con elementos del terror gótico, utilizando la figura del vampiro no como un ente sobrenatural, sino como un artilugio de manipulación psicológica destinado a encubrir crímenes mundanos motivados por la avaricia. La dinámica entre la ingenuidad hercúlea de Bill Lesser y el pragmatismo oportunista de Joe Howard permite que la historia mantenga un tono ligero y humorístico a pesar de la acumulación de cadáveres. En última instancia, la obra sugiere que en el Hollywood de la época, los verdaderos "monstruos" no son las criaturas de las películas, sino los actores olvidados y los gángsters que, movidos por la decadencia y la ambición, son capaces de convertir una mansión en un auténtico escenario de pesadilla.

martes, 17 de junio de 2025

Cuatro desesperados. Keith Luger

Novela de Keith Luger (Miguel Oliveros Tovar, 1924-1985) publicada por Editorial Bruguera en 1965 en la colección Bravo Oeste con el número 233. Hemos leído la segunda edición publicada en mayo de 1974 en la colección Héroes de la pradera con el número 230. Tiene 126 páginas y costaba 10 pesetas.

Durante la guerra de Secesión, el teniente Donald Travers del Servicio de Información del ejército nordista saca de la cárcel a tres convictos para que le acompañen en una misión suicida. Los convictos son Mike White, un avezado pistolero, Andy Jefferson, un experto en cajas de caudales, y Mario Vanucci, poseedor de una memoria privilegiada. El plan consiste en entrar en la fortaleza de Rock Manor donde se guardan los planes de la próxima ofensiva sudista contra el ejército del Norte. La fortaleza es prácticamente inexpugnable y los obstáculos para llegar a ella innumerables. El plan concreto no es robar los documentos, sino abrir la caja de caudales donde se guardan y que Vanucci memorice los planes. Si la misión es un éxito, los convictos verán conmutadas sus penas y quedarán en libertad. 

Excelente narración llevada con buen pulso por Miguel Oliveros en su mejor momento. Tanto es así que dosifica acertadamente la acción, la comedia y el ingrediente romántico. Como siempre en estos relatos, el final es algo precipitado.

jueves, 28 de abril de 2022

Un tipo bromista. Keith Luger

 

Novela de Keith Luger (Miguel Oliveros Tovar, La Coruña, 1924-Madrid, 1971) publicada publicada por Editorial Brugura en 1964 en la colección Búfalo Extra Ilustrada con el número 408. Tiene 124 páginas y costaba 8 pesetas.

El aventurero Jess Milland es encargado por el gobierno americano de localizar el paradero del químico Warner Cranston. Éste ha inventado un explosivo llamado TWT mucho más poderoso que la dinamita. Quien consiga apoderarse de la fórmula dispondrá de un poder casi ilimitado. Por tanto, todo tipo de indeseables están tras la pista del científico desaparecido. 

Uno más de los westerns humorísticos de Luger escrito con más o menos gracia y que sólo consigue arrancar del todo mediado ya el relato.

viernes, 8 de abril de 2022

Cianuro para el asesino. Keith Luger

 

Novela de Keith Luger (Miguel Oliveros Tovar, 1924-1971) publicada en 1962 por Editorial Bruguera en la colección Servicio Secreto con el número 646. Tiene 121 páginas y costaba 7 pesetas. 

El abogado Donald Britt ha sido acusado de asesinar a su esposa Carolyn con cianuro. Burk Campbell, un detective cuya licencia ha sido retirada por las autoridades, es requerido por Sheila Mac Comby, la secretaria de Britt, para que investigue el asesinato. Campbell fue el antiguo novio de Carolyn y aún está enamorado de ella. A pesar de que Britt ha sido condenado a muerte y la sentencia se cumple, Burk empieza una laboriosa investigación llena de peligros porque está convencido de que el abogado no mató a Carolyn. 

Keith Luger asume todos los rasgos de estilo del noir americano y lo hace de manera magnífica, consiguiendo una de sus mejores novelas.

domingo, 28 de noviembre de 2021

Los últimos de Fort Apache. Keith Luger

 

Novela de Keith Luger (Miguel Oliveros Tovar) publicada por Editorial Bruguera en octubre de 1973 en la colección Ases del Oeste con el número 752. Hemos leído la reedición de Ediciones B publicada en 1997 en la colección Ases del Oeste con el número 329. Tiene 95 páginas y costaba 125 pesetas.

El aventurero Roy Walker y su amigo Jerry Plopp viven de vender caballos salvajes al ejército. Al ir a entregar una manada en Fort Apache, descubren que la guarnición del fuerte ha sido masacrada por los apaches y que además ha sido saqueada la caja fuerte que contenía 80.000 dólares. Al principio, los dos amigos son sospechosos ante el ejército, pero al final el comandante Patterson les encarga la misión de localizar el dinero y a los culpables. Roy piensa que los apaches no pueden haber sentido interés por la caja fuerte, sino que todo apunta a un asunto más obscuro. Además, faltan cinco hombres de la guarnición entre las víctimas. 

Correcta narración que, como siempre en su autor, mezcla los elementos de comedia con los de novela negra. Luger hace objeto de sus pullas al estamento militar, lo que era un tanto insólito para la época.

lunes, 29 de octubre de 2018

El poderoso Mahoney. Keith Luger


Novela de Keith Luger (Miguel Oliveros Tovar) publicada en 1967 por Editorial Bruguera dentro de la colección Salvaje Texas con el número 581. Hemos leído la reedición publicada en 1975 en la colección Ases del Oeste con el número 847. Tiene 95 páginas y costaba 15 pesetas. La ilustración de la cubierta es de Salvador Fabá.

Dos simpáticos pistoleros, Max Murray y Ralph Benton, se enfrentan al todopoderoso magnate del whisky Mr. Mahoney en la ciudad de Rubberville. Todo sea para conseguir el amor de Sally y Olga Page, propietarias de una destilería rival.

La habitual comedia western de Keith Luger llena de acción y humor. Para pasar un rato entretenido si no se es muy exigente.

viernes, 8 de junio de 2018

La cuadrilla de los hombres perdidos. Keith Luger


Novela de Keith Luger (Miguel Oliveros Tovar) publicada por Editorial Bruguera en julio de 1971 dentro de la colección Bisonte serie azul con el número 29. Hemos leído la reedición de Ediciones B  puebliicada en agosto de 1990 en la colección Ases del Oeste con el número 147. Tiene 96 páginas y costaba 95 pesetas.

Robert Morgan, un excombatiente confederado, y sus tres compañeros llegan a Santa Margarita (Nuevo México) para apoderarse de un tesoro escondido durante la guerra. Una banda de renegados confederados capitaneada por el sanguinario Luke Garnell siembra el terror en la región y arrasa el rancho de Leslie Walters. La ranchera pide ayuda a Morgan para que la proteja de las garras de Garnell, obsesionado con la chica. Morgan, sus compañeros y el marshall de Santa Margarita tendrán que hacer frente al pequeño ejército de Garnell.

Excelente relato y una de las obras maestras de Keith Luger con resabios conradianos y referencias a Los siete magníficos y Grupo salvaje. La estética y maneras del spaghetti western se mezclan con el clasicismo del western para dar un resultado excelente. Cuenta además con un villano de excepción que razona su maldad en conversación con el protagonista. Para no perdérsela.

lunes, 4 de junio de 2018

El ocaso de un pistolero. Keith Luger


Novela de Keith Luger (Miguel Oliveros Tovar) publicada en 1967 por Editorial Bruguera en la colección Salvaje Texas con el número 587. Tiene 126 páginas y costaba 9 pesetas. La ilustración de la cubierta es de Desilo.

El viejo forajido King MacCarthy, herido de muerte, se refugia en Cornel City (Nuevo México) en la comisaría del sheriff Donald Craig. El padre de Donald había sido amigo de King e incluso enseñó a disparar al joven Donald. El dinero acumulado por King en toda una vida de fechorías está enterrado en un lugar secreto que sólo el viejo pistolero conoce. A partir de ese momento toda clase de forajidos acudirá a Cornel City para intentar apoderarse del tesoro. Eso sólo representará un montón de problemas para el sheriff Craig.

Perezosa narración que mantiene el interés del lector a ráfagas, un tanto repetitiva y que funciona por acumulación de diferentes episodios, algo así como variaciones sobre un mismo tema.

jueves, 1 de febrero de 2018

El gemido del viento. Keith Luger


Novela de Keith Luger (Miguel Oliveros Tovar) publicada en 1964 por Editorial Bruguera dentro de la colección Archivo secreto con el número 26. Hemos leído la reedición publicada en la colección Servicio Secreto en 1976 con el número 1345. Tiene 95 páginas y costaba 20 pesetas. La ilustración de la cubierta es de Desilo.

Annie Bernard, una chica parisina que trabaja en una oficina, recibe la inesperada herencia de su hermanastro Hugo Copland, fallecido en accidente de coche. Su herencia consiste en un antiguo caserón situado en una desolada costa escocesa, pero lo sorprendente es que enseguida le surgen compradores de la casa muy insistentes. Son los siniestros Geoffrey Drake y Daniel Hooper, que recurren incluso a la violencia para que la chica venda. Annie y su pretendiente taxista, Maurice Haas, deciden viajar a Escocia para averiguar qué sucede con la casa. Al llegar al pueblo de Stonehaven, se enteran de que la casa tiene fama de estar encantada y que en ella los fantasmas campan por sus respetos los sábados por la noche.

Aceptable novela de intriga de Keith Luger que intenta mezclar la novela negra con el terror gótico a lo Scooby Doo, sin rehuir algún que otro elemento macabro. Lástima que todo se resuelve en un final precipitado y algo inverosímil como es frecuente en los bolsilibros.

jueves, 21 de septiembre de 2017

El sheriff desaparecido. Keith Luger


Novela de Keith Luger (Miguel Oliveros Tovar) publicada por Editorial Bruguera en 1967 dentro de la colección Búfalo con el número 718. Hemos leído la reedición publicada en agosto de 1975 dentro de la colección Ases del Oeste con el número 850. Tiene 95 páginas y costaba 15 pesetas.

Ray Talbot, un pistolero de Sacramento, llega a Great Creek para ayudar a su amigo, el sheriff Robinson, en un peligroso asunto. Pero Robinson al parecer se ha ido de pesca, aunque todo indica que en realidad ha desaparecido o incluso que ha podido ser asesinado. Talbot empieza a investigar en la población acerca del asunto que tenía tan preocupado al sheriff sin saber a ciencia cierta de qué se trata. Great Creek es una población dedicada sobre todo al comercio de pieles y un tratante, el Gran Jackson, parece controlar todo. Talbot también conoce a la atractiva pero arisca cazadora Janet Baxter, de la que no tardará en enamorarse. Las cosas se complican cuando se organiza un atraco al Banco de Pieles de Great Creek.

Muy entretenida narración de Keith Luger, que maneja estupendamente esa mezcla de acción y comedia que le es característica.

jueves, 3 de septiembre de 2015

El vengador. Keith Luger


Novela de Keith Luger (Miguel Oliveros Tovar) publicada por Editorial Bruguera en 1954 dentro de su colección Búfalo con el número 43. Tiene 126 páginas. Hemos leído la reedición de Ediciones B aparecida en 1996 en la colección Ases del Oeste con el número 314. Tiene 95 páginas y costaba 125 pesetas.

En la población de Silvertown (Arizona) el humilde ranchero Robert Wynn está a punto de ser ahorcado por asesinato después de un juicio amañado. Todas las pruebas parecen estar en su contra hasta que aparece un misterioso forastero llamado Larry Mason que se encarga de demostrar la inocencia de Wynn. Al mismo tiempo que hábil con las armas, Mason también parece tener unas nociones bastante amplias de derecho.
Wynn explica a Larry que Silvertown está a punto de ser dominada por el banquero Siegel, su socio Henry y todos los pistoleros que han contratado al efecto. Además, tanto el sheriff  Dougherty como el juez y el fiscal están a a las órdenes de Siegel y Henry. El mismo Larry ha recibido las amenazas de éstos para que no declare en el juicio de Wynn. Éste le dice a Larry que el motivo para ahorcarle era que lidera una facción de ciudadanos que se oponen al dominio de Siegel sobre la población. La intención de los forajidos es convertir Silvertown en una población de cuatreros y tahúres donde sólo impere la ley que ellos impongan.
La idea de Wynn es que Larry se presente a las elecciones a sheriff y así poder quitar al corrupto Dougherty. Mason acepta presentarse pero con la condición de dejar el cargo una vez que haya limpiado la población. Larry tiene la ocasión de conocer a Jean Wallace, una valiente ranchera, amiga de Wynn, y que es muy hábil con el revólver. Naturalmente entre Jean y Larry pronto se establecerá una relación amorosa.
Siegel, Henry y sus matones impedirán por todos los medios que Larry gane las elecciones a sheriff y para ello contratan al siniestro pistolero Pete Chambers y sus secuaces. Larry tiene que moverse rápidamente y logra secuestrar al mismo Siegel en su rancho para que las elecciones tengan un mínimo de validez democrática. Ello dará pie a que Larry conozca el secreto de Siegel y Henry, que no son más que secuaces de un poderoso personaje llamado Abel Johnson, el verdadero amo de toda aquella parte del país y que maneja como marionetas a los caciques locales.
Por otra parte, Larry le confiesa a Jean que su verdadero objetivo y lo que le lleva a errar por el Oeste es la búsqueda y captura de Paul Benny, el hombre que mató a su padre treinta años atrás cuando buscaban oro en las montañas y que también quiso matarle por ser el único testigo del asesinato.
Al ser elegido sheriff, Larry empezará una lucha implacable contra Siegel, Henry y Johnson. Una lucha que le llevará a enfrentarse con su mismo pasado y poder por fin atrapar a Paul Benny.

Aceptable western de Keith Luger, francamente entretenido y escrito con el clasicismo propio de su autor, posiblemente el más fiel a las esencias del género tal como se concebía en aquellos años. Como siempre en su autor, la mezcla de western y novela negra no hace más que enriquecer la densidad del texto con unos diálogos y una descripción de la violencia realmente efectivos y cortantes. Por otra parte, hay que señalar la insistencia de Luger en el tema de la democracia a nivel local para luchar contra la corrupción.

miércoles, 24 de junio de 2015

El asesino tiene otra cara. Keith Luger


Novela de Keith Luger (Miguel Oliveros Tovar) publicada por Editorial Bruguera en 1962 dentro de su colección Bisonte con el número 731. Hemos leído la reedición publicada en julio de 1981 dentro de la colección Ases del Oeste con el número 1156. Tiene 96 páginas y costaba 40 pesetas.

Un sencillo y divertido western de Keith Luger (se podría calificar perfectamente de divertimento) en el que un asesino a sueldo siembra el terror en la ciudad de Santa Fe (Nuevo México), ya que un poderoso personaje le ha contratado para eliminar a determinadas personas que le pueden hacer sombra en sus negocios. El asesino, Ken Halakay, está especializado en el arte del disfraz y nunca comete un asesinato con su propio aspecto. Por lo tanto, encontrarle se hace muy difícil para la justicia y para los mismos cazarrecompensas.
Un joven e inteligente pistolero, Alan Baxter, y su socio Geo Miller deciden encontrar de una vez por todas al misterioso asesino y cobrar la sustanciosa recompensa que se da por su captura vivo o muerto. Al mismo tiempo tendrán que hacer frente a un montón de facinerosos que intentan lo mismo que ellos y evitar que los representantes de la justicia les prendan a ellos mismos por un robo que no han cometido.
Baxter conoce a Gracie Murphy, la propietaria de una tienda de sombrillas, de la que no tardará en enamorarse y que se verá metida sin proponérselo en el mismo centro de la acción. Por otra parte, la chica también es pretendida por un próspero hombre de negocios, Daniel Drummond, un personaje sin escrúpulos capaz de cualquier cosa para conseguir sus fines y que se convertirá en enemigo mortal de Alan.

Keith Luger desarrolla todo este argumento de una manera desenfadada, en un tono de comedia de acción, con estupendos diálogos llenos de humor e ironía como es propio en él. Por otra parte, en los diálogos entre Halakay, el maestro del disfraz, y  su ayudante Marty no se puede evitar hallar ecos casi de Mortadelo y Filemón, los héroes de Francisco Ibáñez creados en 1958. Al fin y al cabo Ibáñez era un compañero de trabajo de nuestro autor. En definitiva, un western muy recomendable para hacer frente a los calores del verano.

martes, 3 de febrero de 2015

La esclava de Fort Shanon. Keith Luger


Novela de Keith Luger (Miguel Oliveros Tovar, 1924-1971) publicada en septiembre de 1962 por Editorial Bruguera dentro de su colección Bisonte con el número 767. Tenía 121 páginas. Fue reeditada en julio de 1981 dentro de la colección Ases del Oeste con el número 1157, ejemplar que hemos leído. Tiene 95 páginas y costaba 40 pesetas.

Relato sobre las expediciones de mujeres que se organizaban para casarse con un marido al que desconocían, asunto que dio pie a una película de William Wellman titulada Caravana de mujeres realizada en 1951 con Robert Taylor y Denise Darcel. Pero en este caso, Keith Luger trasplanta el asunto de las praderas del Oeste americano a la costa este de Estados Unidos. De manera inusual, este western no pierde de vista el mar en ningún momento.

Larry Stample y Ray Masterson son dos plantadores de tabaco que han querido obtener esposa mediante la agencia El desenlace feliz. Como muchos otros de sus compañeros, esperan a sus futuras esposas en Fort Shanon. Las mujeres viajan en el Atlanta, un barco a las órdenes del capitán Endicott. Al llegar el barco en medio de una gran expectación, los plantadores deben pagar los gastos del viaje mediante tabaco en especie. Cuando las mujeres están a punto de desembarcar, el médico del puerto certifica que una extraña epidemia se ha desarrollado a bordo y que el barco debe quedar en cuarentena. Pero Larry ha tenido tiempo de ver a su futura esposa, la bella Norma Casanne, y su ira no conoce límites cuando el barco desaparece del puerto con rumbo desconocido.

Un oficial del Atlanta, que se ha quedado en el puerto, informa a Larry y Ray que el barco va rumbo a Galveston en Texas. El capitán Endicott, un personajes refinado y malvado, se dedica a estafar a todos los que quieren obtener esposa mediante agencia en los puertos que visita. Consigue de los novios que le paguen el precio del viaje en especie y luego desaparece con las mujeres hasta el siguiente puerto obteniendo así un gran botín. Ni que decir tiene que el futuro de las mujeres es parecido al de la esclavitud estando encerradas en la bodega del barco y muy poco protegidas de las torvas intenciones de la tripulación.

Larry y Ray se dirigen a Galveston en tren y allí se las tendrán que ver con el sheriff, los hombres de Endicott que se están preparando para estafar a los conserveros de la ciudad y además los pistoleros a sueldo del malvado capitán. Aparte de la habilidad con el revólver de Larry y la fuerza física de Ray, contarán con la ayuda de Turkey Clipper, un pequeño camorrista experto en lanzar el cuchillo, que parece conocer a todo el mundo en Galveston. Mientras tanto, en el barco, Norma ha encabezado una rebelión de las mujeres para conseguir su libertad, a pesar de que Endicott no duda en recurrir a la violencia para reducirlas. Por otra parte, está obsesionado con Norma y será capaz de cualquier cosa para conseguirla. Pero Larry, Ray y Turkey se lanzarán al rescate y la novela acabará en doble boda y alguna sorpresa más.

Western algo decepcionante de Keith Luger debido a lo previsible del argumento y a que tarda en arrancar debido a las escenas de comedia que inician la novela  y que son de un humorismo algo pesado. Por lo demás, el autor resuelve el asunto con su habilidad para los diálogos y alguna buena escena de acción.

jueves, 23 de octubre de 2014

La venganza del apache. Keith Luger


Novela de Keith Luger (Miguel Oliveros Tovar, La Coruña, 1924-Madrid, 1971) publicada en 1965 por Editorial Bruguera en su colección Búfalo con el número 612. Tenía 124 páginas. Fue reeditada en junio de 1974 en la colección Ases del Oeste con el número 786 y 126 páginas; fue reeditada nuevamente en noviembre de 1982 en la colección Héroes de la pradera con el número 670 y 93 páginas. Hemos leído la reedición que hizo Ediciones B en 2000 dentro de su colección Ases del Oeste con el número 412. Tiene 93 páginas y costaba 150 pesetas.

Estamos en la población de Clipper City y está a punto de celebrarse la muy anunciada boda de Duck Cully, el ayudante del marshal. Owen Cameron, el propio marshal, va a ser el padrino. Pero cuando la boda está a punto de empezar unos disparos interrumpen todo. Un indio apache llamado Pedro ha sido asesinado a la salida de un establo. Nadie parece saber nada, pero el marshal pronto averigua que los responsables de la muerte son tres forasteros recién llegados al pueblo: los hermanos Herman y Ralph Sutton y su amigo Danny Weldford. El marshal llega a la conclusión que de que el asesino ha sido Ralph y el motivo robar al apache unos dólares que éste había ganado vendiendo unas mantas al dueño del establo. En consecuencia, Owen encierra a Ralph Sutton en la cárcel a la espera de juicio. A partir de aquí se genera una guerra de tensiones y terror dentro del pueblo movida por Herman Sutton y su amigo Danny, ya que en el fondo los tres forasteros son unos asesinos psicópatas. Estos llegarán a amenazar y extorsionar al juez Nielson y al honrado comerciante Larry Preminger, que será el presidente del jurado, para que absuelvan a Ralph con el veredicto de que la muerte del apache fue en defensa propia. Al mismo tiempo intentarán tentar la integridad moral del marshal. Owen tendrá que luchar contra todo esto y además lograr que la tribu apache que vive en las cercanías de Clipper City no se ponga en pie de guerra para hacer justicia. Owen tiene una cierta amistad con el jefe apache Honorio, que confía en el marshal y en la justicia de los blancos, pero todo puede venirse abajo si el veredicto es el de inocencia.
Paralelamente a esta historia principal, Keith Luger desarrolla una intriga amorosa entre Mary Loder, una bella dentista ambulante y vendedora de elixires que lo curan todo, y el marshal Cameron. Las escenas de comedia las aportan también el ayudante Cully y su eterna novia Betty.

Ejemplar western del maestro Keith Luger, donde desarrolla hábilmente una historia antirracista y de defensa de los derechos humanos, entremezclando sabiamente los momentos de tensión y violencia con las escenas de comedia y románticas. También, como siempre, encontramos en la obra de Luger esa ambigüedad moral y esos diálogos duros y secos propios de la novela negra. Excelente lectura de un gran clásico de la novela popular.

Una reflexión personal: al leer esta novela, me doy cuenta de por qué a mi abuelo le gustaba tanto leer novelas del Oeste como ésta. Las iba a cambiar a la papelería regularmente por un precio ínfimo y era un lector infatigable de ellas en aquellos lejanos años 60. Le proporcionaban emoción y entretenimiento y eran una lectura que le daba muchas satisfacciones al presentarle un mundo lógico donde los buenos triunfaban y los malos eran castigados. En blanco y negro, ¿por qué hablar de gris o de relativismo? La realidad ya es otra cosa, por desgracia.

lunes, 7 de julio de 2014

Los nuevos pistoleros. Keith Luger


Novela de Keith Luger (Miguel Oliveros Tovar, La Coruña, 1924-Madrid, 1971) publicada en 1967 por Editorial Bruguera dentro de la colección Bisonte con el número 1004. Tenía 128 páginas. Posteriormente la reeditó dos veces más: la primera en la colección Héroes de la pradera en junio de 1975 con el número 284 y 95 páginas (hemos leído esta reedición); posteriormente volvió a publicarse en setiembre de 1982 dentro de la colección Ases del Oeste con el número 1217. Ediciones B la volvió a editar en 2002 en su colección Ases del Oeste con el número 108.

Lo que en principio puede parecer un western humorístico con dos timadores como protagonistas, adopta luego una línea argumental más seria lindante con la novela negra (especialmente en los diálogos y situaciones), como era habitual en Keith Luger. El autor nos sitúa en la localidad texana de Abilene donde próximamente habrá una gran reunión de rancheros para tratar el tema de la organización de un monopolio ganadero. Floyd y Lucy son dos timadores de poca monta que se dedican a engatusar a rancheros para sacarles un buen fajo de billetes cuando éstos quieren propasarse con la bella Lucy. Los dos timadores no han contado con que se verán envueltos en un auténtico lío cuando Marcus Stone, un ganadero rico, es envenenado y muere en los brazos de Lucy en su habitación de hotel. El causante de la muerte es Frank Joyce, el capataz de Stone, que trabaja en realidad para Duke Williams. Éste es un forajido sin escrúpulos (en realidad, el nuevo pistolero que no usa pistolas para sus fechorías, según Luger), que quiere organizar el monopolio ganadero para controlar todo el negocio de reses en Estados Unidos.
Joyce acusa a Floyd y Lucy ante el sheriff de haber matado a Stone.Lucy logra huir y se mete sin saberlo en la habitación de Jackson Keene, un aventurero que parece trabajar a ambos lados de la ley y que además es un peligroso pistolero. Keene se interesa por la joven e investiga el asunto. Ello le lleva a contactar con Richard Massur, el principal opositor a las ideas de Williams. Keene salvará a Massur de más de un atentado organizado por Williams para acabar con su vida. Por otra parte, el forajido también intentará acabar con la vida de Keene al que considera el mayor obstáculo para su empresa.
Aunque Keene ha escondido a Lucy en un hotel de confianza, los sicarios de Williams logran descubrirla y secuestrarla. Con ello van a organizar una trampa para Keene de la que sin duda no podrá salir.

Buen western de Keith Luger, en el que el autor se muestra en plena forma, con un conseguido ambiente nocturno de novela negra. En ella los hombres se disparan y se hieren en la obscuridad en una atmósfera de súbitos estallidos de violencia. A destacar el detalle de la pecera llena de pirañas que posee Duke Williams y con la que suele amenazar a todos aquellos que se le puedan oponer. Por otra parte, es curioso el discurso antimonopolio que hace Luger en el libro y el presentimiento de la aparición del forajido que actúa sin armas y que se mueve en el mundo de los negocios para conseguir sus fines, que son, en definitiva, hacerse rico a costa de los demás (muy actual todo esto). En resumen, un Keith Luger absolutamente recomendable.

domingo, 26 de enero de 2014

Un tipo vivo. Keith Luger


Novela de Keith Luger (Miguel Oliveros Tovar)  publicada en 1959 dentro de la colección Búfalo extra de Editorial Bruguera con el número 172. Fue reeditada en 1971 en la colección Héroes de la pradera con el número 72 y en julio de 1974 en la colección Ases del Oeste con el número 790. Tiene 127 páginas y se vendía al precio de 15 pesetas.

Un inventor sin suerte, Larry Parker, y un estafador de poca monta, Charles McKay, están a punto de agotar sus recursos económicos cuando reciben una carta de Milton McKay, el tío de Charles. Éste se ha establecido en una ciudad de Oklahoma llamada Petrouchka, pero las tierras que adquirió no sirven para el cultivo ya que en ellas aparece en todas partes un líquido espeso y maloliente que le obligará a venderlas de nuevo. Larry se da cuenta de que el líquido es petróleo y de que el tío Milton es millonario sin saberlo. Los dos amigos se dirigen a Petrouchka para evitar que Milton venda las tierras. Éste casi ha cerrado el contrato de venta con Irving Dedini, un agente de bienes raíces sin escrúpulos. Larry y Charles llegan a tiempo de impedir que el trato siga adelante, aunque se las tendrán que ver con los pistoleros de Dedini.
En realidad, Dedini trabaja para Mel Gibson (sic), un forajido sin escrúpulos que quiere apoderarse de todas las tierras petrolíferas de Petrouchka. La única que le falta es la propiedad del viejo Milton.
Larry salva de los pistoleros de Gibson y Dedini a Hilda Tobey, la guapa maestra de Petrouchka, y se siente atraído por la chica aunque ésta es realmente arisca. Éste será un motivo más de enfrentamiento entre Gibson y Larry, ya que el forajido también quiere a la chica.
A partir de ese momento, Gibson recurrirá a todas las estrategias y artimañas posibles para acabar con Larry y hacerse con las tierras. Larry, aunque no es pistolero, consigue salir con bien de todas las situaciones e incluso llega a ser correspondido en sus sentimientos por Hilda. Aunque Gibson impide que el banco local preste dinero a los McKay para iniciar la explotación de las tierras, Larry consigue sacarle 6.000 dólares a Dedini mediante un engaño.
La única solución para Gibson es contratar a la banda de Ruby Palance (al que Luger describe como muy parecido al actor americano Jack Palance) para que acabe con Larry y sus amigos. Mientras, Gibson quiere aprovecharse de la ocasión para conseguir de una vez por todas a Hilda, pero la chica consigue escapar del bandido e intenta avisar a Larry. La situación se pone muy tensa para Larry, Hilda y los McKay, enfrentados todos a Palance y su banda, pero un invento de Larry resolverá el asunto. De todas formas, aún les queda afrontar la amenaza de enfurecido Gibson y las asechanzas de un no menos temible Dedini.

Western humorístico de Keith Luger, un tanto previsible al comenzar su lectura pero que el autor resuelve con indudable oficio. Al ir avanzando la acción, se va abandonando el tono de comedia para dar paso a la acción y la intriga logrando el autor sus mejores momentos.

sábado, 30 de noviembre de 2013

Terror en Bull-Creek. Keith Luger



Novela de Keith Luger (Miguel Oliveros Tovar) publicada en 1962 por Editorial Bruguera dentro de la colección Búfalo extra con el número 317. Fue reeditada en 1972 en la colección Héroes de la pradera con el número 140 y en febrero de 1979 en la colección Ases del Oeste con el número 1032. El precio de este último era de 30 pesetas.

La tranquilidad reinaba en la población de Bull-Creek hasta que llegaron dos pistoleros de incógnito llamados Hillman y Young. El sheriff Bart Lomond y su ayudante Spencer empiezan a desconfiar y más cuando se presenta un tal Oscar Cameron. A Cameron parecen perseguirle unos desconocidos que se niega a identificar y dice que sólo contará su historia al juez Combory. Tan exhausto está que Bart y Spencer le acogen en la comisaría hasta que se reponga.
A partir de aquel momento empiezan a pasar cosas extrañas en el pueblo. Hillman y Young parecen sentir interés por Cameron, así como un abogado llamado Jewely que se presenta reclamando a Cameron. Jewely presenta un certificado médico que declara como demente a Cameron, pero Bart se niega a entregárselo por falta de una autorización de la familia.
Por otra parte, el juez tarda en aparecer por la población. Bart se teme lo peor y sus presentimientos se confirman cuando se descubre la carreta abandonada del juez. Bart acude a un lugar llamado la Quebrada del Esqueleto en busca del juez. Allí es atacado por unos forajidos pero consigue ahuyentarlos. Descubre el cuerpo aún con vida del juez y lo lleva a Stone, el médico de Bull Creek.
La llegada a la población de la partida de vaqueros de Kid Godard no hace más que complicar las cosas. Hillman y Young utilizan a éstos para entretener a Spencer, del que abusan por ser corto de vista. Con todo, Spencer apresa a los dos pistoleros y les mete en la cárcel.
Bart y Spencer sorprenden a dos forajidos intentando quemar la comisaría y la cárcel, pero consiguen impedirlo sin que puedan llegar a interrogarlos.
También llega a la población May Burke, la nueva enfermera del doctor Stone, por la que Bart siente más que interés. De vuelta de una de las visitas a la casa del doctor dos pistoleros atacan a Bart, que consigue matar a uno y detener al otro llamado Rudy en un hotel de mala nota.
Bart cada vez está más preocupado por el estado del juez. En ausencia del doctor acude a vigilar la casa y es sorprendido por un pistolero llamado Deeping. Éste es realmente peligroso pero, gracias a la ayuda de May, Bart consigue derrotarle después de una difícil lucha cuerpo a cuerpo.
Bart, cansado de la situación y de andar a oscuras en aquel misterio, decide hacer hablar a Oscar. Lo que éste le revelará en la prisión es realmente inesperado. A partir de este momento se suceden las sorpresas con un final en el que Bart tendrá que defender la vida de May y la suya propia del desconocido jefe de la conspiración.

Una novela más de Keith Luger de una precisión y concisión ejemplares. Como siempre en Luger la referencia al western clásico de los años 50 (la influencia de Río Bravo de Howard Hawks es notoria) y a la novela negra es evidente. Los diálogos secos y cortantes remiten claramente al ambiente del cine negro sin dejar de lado el sentido del humor. Absolutamente recomendable para pasar un par de horas de buen entretenimiento.

jueves, 4 de julio de 2013

Llegó un forajido. Keith Luger


Novela de Keith Luger (Miguel Oliveros Tovar) publicada por Editorial Bruguera en su colección Búfalo extra con el número 208 y en la colección Héroes de la pradera con el número 66. Hemos leído la reedición de Ediciones B en su colección Ases del Oeste publicada en marzo de 1996. Lleva el número 306, la cubierta es de Jorge Núñez y el precio 125 ptas.

Bill Mae, un célebre forajido arrepentido y que además pasó un período de cárcel de tres años, llega a la ciudad tejana de Lester City. Su objetivo es hacerse cargo de un rancho que le ha legado un tío suyo en herencia. Desde su primera entrevista con el juez de la ciudad queda claro que las cosas no serán fáciles para él. Aparte de su fama, se encontrará en la misma situación que el resto de ganaderos de la región. Todos ellos sufren la dura competencia de los ganaderos de la región del río Gila, que además están favorecidos por tener línea de ferrocarril, cosa de la que carece Lester City. Durante esta entrevista Bill es víctima de un atentado del que consigue salir ileso.
Al llegar al rancho, Bill se encuentra con la hostilidad de los vaqueros y del capataz Oscar Martyn. Hace meses que no cobran y su intención es marcharse cuanto antes. Bill se compromete a conseguir el dinero en tres días. El capataz Martyn le ofrece entonces comprarle el rancho, pero Bill se niega.
Para conseguir el dinero Bill se dirige a los acreedores de su tío. La primera acreedora es Fanny Woolf, la propietaria del rancho ABC, que además es vecina del rancho de Bill. Miss Woolf se niega a pagar amparándose en la idea de que Bill es todavía un forajido. Al salir de la casa, Bill es atrapado con lazos por los vaqueros y arrastrado por los cactus para luego recibir una tremenda paliza a manos de Al McLaren, el capataz del ABC.
Bill es abandonado inconsciente al borde del camino y es recogido por Luke Jones, un ranchero que también debía dinero al tío de Bill. Éste simpatiza con el anciano y decide no reclamarle el dinero. A continuación, Bill se dirige de nuevo a Lester City para reclamar el resto de deudas. Consigue cobrar sin demasiadas dificultades de Hutchinson, el dueño del saloon de juego, pero tiene que desarmar a Freeman, un comerciante sin escrúpulos y que además es contrabandista. La refriega entre los dos hombres es detenida por Wanda Mills, la maestra de la población, que se siente atraída por Bill. Pero Wanda es la novia de Oscar, el capataz de Bill.
De vuelta a su rancho, Bill es detenido por el sheriff esa misma noche y acusado de asesinar a Luke Jones. Encerrado en la cárcel, tanto el juez como el sheriff reconocen que existe el peligro muy claro de que Bill sea linchado. El sheriff Lewt está medio convencido de que Bill es inocente. Antes de que se produzca el linchamiento, Wanda penetra en la cárcel y libera a Bill a punta de pistola. Ambos huyen a caballo, no antes de que Bill prometa al sheriff de que traerá las pruebas de su inocencia.
Bill se dirige al rancho de Fanny Woolf donde sorprende una conversación entre ésta y el capataz McLaren de la que deduce que fue éste el que asesinó a Jones. Bill lucha con McLaren y tras dejarle inconsciente se lo lleva en su caballo hasta el rancho de Luke Jones. Allí Bill encuentra a Ernest Remy, el vaquero que declaró verle asesinar a McLaren, pero Remy confiesa que todo fue un engaño urdido por McLaren, que se demuestra que es un agente que actúa a favor de los ganaderos del Gila.
Bill lleva a los dos hombres al sheriff y su inocencia queda demostrada. Sus planes son ahora dirigirse a la capital de Texas, Austin, para entrevistarse con Sam Fletcher, el presidente del ferrocarril, al que Bill salvó la vida años atrás. Su intención es hacer llegar el ferrocarril a Lester City, pero ello no será sin encontrarse con nuevos enemigos en la capital e inesperadas ayudas.

Impecable relato de Keith Luger, un western de trepidante argumento que, como siempre en el autor, tiene escenas y diálogos que lo acercan a la novela negra. La influencia del western cinematográfico de los años 50 es evidente, en concreto El hombre de Laramie (1955), uno de los mejores films de Anthony Mann. Si la podéis encontrar, no dudéis en leerla.


 Austin es una ciudad y capital estatal, ubicada en los condados de Travis, Williamson y Hays, en el estado estadounidense de Texas. En el Censo de 2010 tenía una población de 790.390 habitantes y una densidad poblacional de 1.000,36 personas por km².

Además de sus funciones como sede del gobierno del estado, Austin es un centro comercial, fabril, educativo y de convenciones.

En 1730 misioneros franciscanos establecieron tres misiones temporales en la zona, para entonces ocupada por población autóctona de los grupos comanche, tonkawa y lipán. En 1838, se asentó en este lugar una comunidad permanente a la que se dio el nombre de Waterloo. Al año siguiente esta comunidad se incorporó a la República de Texas, siendo designada su capital y rebautizada en honor de Stephen F. Austin, considerado como 'el padre de Texas'. La mayor parte de los texanos ansiaban separarse del territorio mexicano y aspiraban a la unión con los Estados Unidos por razones comerciales. En 1842, en tiempos de Antonio López de Santa Anna, se produjo un incidente que obligó a trasladar la capital a Houston, pero los ciudadanos de Austin forzaron el regreso de la capitalidad en 1844 cuando la anexión de Texas era ya todo un hecho.

Texas entró en la Unión (es decir los Estados Unidos) en 1845 y Austin se convirtió en la capital del estado en 1850. Tras la Guerra de Secesión, el desarrollo económico de Austin se vio impulsado con la llegada del ferrocarril en 1871. Durante el siglo XX, Austin se benefició de la utilización de la energía hidroeléctrica y para regadío del río Colorado.

A partir de los años 1920 y 1930, Austin lanzó una serie de proyectos de desarrollo cívico y embellecimiento que creó gran parte de la infraestructura de la ciudad y los parques. Además, la legislatura estatal creó el Lower Colorado River Authority que, junto con la ciudad de Austin, creó el sistema de presas a lo largo del río Colorado que se formaron los lagos de las Tierras Altas. Estos proyectos fueron habilitadas en gran parte por el hecho de que Austin recibió más fondos de ayuda durante la era de la depresión que cualquier otra ciudad de Tejas.

Muchas empresas dedicadas a la producción de artículos de alta tecnología se establecieron en su área metropolitana en la década de 1970.