jueves, 14 de mayo de 2026

Salud, dinero y dolor. Lou Carrigan

Novela de Lou Carrigan (Antonio Vera Ramírez, 1934-2024) publicada por Editorial Rollán en 1969 dentro de la colección FBI con el número 959. Editorial Bruguera la reeditó en 1977 dentro de la colección La Huella con el número 113. Tiene 95 páginas y costaba 20 pesetas. Desilo ilustraba la cubierta.

Warren McManus, un gánster que sobrevive a un ataque de la Delictual Limited Society (DLS) en el que son asesinadas sus hijas, regresa meses después para ejecutar una venganza sistemática contra la organización criminal. Su plan maestro consiste en contratar al novelista Charlie Sinclair para redactar sus memorias, tituladas Salud, Dinero… y Dolor, con el fin de exponer con nombres y fechas todos los crímenes de la DLS y así destruirla por completo. Lo que McManus ignora es que el hombre que contrata es en realidad el agente especial del FBI Glenn Bannon, quien asume la identidad de Sinclair para recolectar pruebas incriminatorias de primera mano mientras McManus confiesa sus propios homicidios y traiciones bajo el pretexto de crear una obra literaria de "ficción".

La trama culmina en una villa de Santa Mónica donde la desconfianza y la violencia estallan al revelarse que Carla Bonetti, la amante de McManus, fue quien lo traicionó originalmente vendiendo la ubicación de su yate a la DLS por dinero y poder. En un enfrentamiento final sangriento, McManus y Carla se aniquilan mutuamente tras una serie de tiroteos en los que también mueren los secuaces de ambos bandos. Finalmente, el agente Bannon logra asegurar el manuscrito firmado, que servirá para desmantelar la organización criminal en todo California, y el verdadero Charlie Sinclair decide donar los cien mil dólares de la "contratación" a las familias de las víctimas inocentes asesinadas durante la operación.

La obra de Lou Carrigan es un exponente clásico del género pulp y la novela negra que explora la futilidad de la ambición criminal y el carácter corrosivo de la venganza. La historia utiliza una estructura de espejos donde la identidad es fluida: el criminal juega a ser autor y el agente de la ley juega a ser artista para atrapar a su presa. Los temas de la lealtad y la traición son centrales; la fuentes muestran que en el mundo del crimen organizado no existen vínculos sagrados, pues incluso el afecto más profundo de McManus es utilizado en su contra por Carla. La ironía final reside en el título de la novela: aunque McManus buscó transformar su dolor en una herramienta de destrucción, terminó siendo la justicia poética la que prevaleció, utilizando sus propias palabras firmadas para erradicar el mal que él mismo ayudó a construir.

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