viernes, 29 de mayo de 2026

Adiós, espía. Lou Carrigan

Novela de Lou Carrigan (Antonio Vera Ramírez, 1934-2024) publicada en 1969 por Editorial Rollán en la colección ZZ7 con el número 27. Tiene 128 páginas y costaba 

La historia comienza en Nueva York, donde la sofisticada periodista y espía de la CIA, Brigitte Montfort, recibe un microfilme oculto en una rosa roja con instrucciones para una nueva misión. Trasladada a Callao, Perú, Brigitte debe investigar a Maxwell Parrish, un hombre adinerado que vive en un yate y es sospechoso de actividades subversivas. Allí se reúne con el agente Simón, quien le revela que Parrish posee bonos falsos del gobierno estadounidense y que forma parte de una red internacional de falsificación liderada por Scott Kinkaid. Utilizando su carisma, Brigitte logra infiltrarse en el círculo íntimo de Parrish, mientras un enigmático agente ruso, Armando Fuentes, observa los movimientos de todos los involucrados.

El conflicto escala cuando los criminales descubren la verdadera identidad de los espías, resultando en la captura y el brutal asesinato de Simón, cuyo cuerpo es escondido en una cesta de lavandería. Brigitte es capturada y llevada a una bodega secreta donde se encuentran las máquinas de impresión, pero logra resistir a sus captores gracias a sus habilidades de combate antes de ser rescatada por Armando Fuentes, quien la ayuda por una deuda de honor personal. La misión culmina en una persecución aérea en la que Brigitte, tras presenciar cómo los villanos arrojan el cadáver de Simón al mar, utiliza una pistola lanzatorpedos para hundir el yate Pacific con toda la maquinaria y los conspiradores a bordo. Finalmente, Brigitte regresa a Nueva York para vivir una amarga Navidad, brindando en soledad por el compañero caído.

"Adiós, espía" es un exponente clásico de la literatura de espionaje pulp de los años 60, que combina el glamour cosmopolita con una acción trepidante y toques de tecnología fantástica propia de la época, como microfilmes en flores y armas experimentales. La obra destaca por la construcción de Brigitte Montfort como una "supermujer" que domina tanto la diplomacia social como el combate letal, desafiando los estereotipos de género de su tiempo. Un aspecto interesante es la representación de la cooperación pragmática entre espías de potencias rivales (EE. UU. y la URSS), basada en un código de honor personal que trasciende la política de la Guerra Fría. Aunque la trama sigue ciertos clichés del género, el final melancólico aporta una dimensión humana al subrayar el costo emocional y la soledad que conlleva la vida del agente secreto.

No hay comentarios:

Publicar un comentario