sábado, 29 de agosto de 2026

Vinieron del universo. Burton Hare

Novela de Burton Hare (José María Lliró Olivé) publicada en septiembre de 1974 por Editorial Bruguera en la colección La conquista del espacio con el número 214. Tiene 95 páginas y costaba 15 pesetas.

La novela arranca cuando un camionero, Johnny Wilcox, presencia el aterrizaje de un objeto volador no identificado en una carretera solitaria y queda profundamente marcado por el encuentro con una figura alta, delgada y casi transparente. Trasladado a una gran base espacial donde se prepara la primera expedición humana a otro mundo, es interrogado por el científico Sidney Bannister, quien sospecha que los avistamientos de OVNIS llevan décadas siendo reales. A partir de ahí, el foco se desplaza al triángulo formado por Bannister, la doctora Samantha Hegan y el físico Larry Hobbins, prometido de Samantha: Hobbins empieza a mostrar un comportamiento errático, frío y amenazante, incompatible con su carácter habitual, mientras a su alrededor se multiplican las muertes violentas —agentes de seguridad, un granjero y su esposa— a manos de seres fosforescentes y semitransparentes armados con un rayo mortal.

Bannister, cada vez más convencido de que Hobbins ha sido suplantado por uno de esos invasores, investiga en paralelo su creciente atracción por Samantha. La trama se resuelve con el hallazgo de una nota desesperada escrita por el verdadero Hobbins, en la que revela que su cuerpo y su mente fueron usurpados por la criatura alienígena, y con la caza y destrucción final del ente por parte de las patrullas de la base. La novela cierra con Bannister y Samantha, ya liberados de la amenaza inmediata, abrazándose ante la incertidumbre de si los invasores volverán y ante la inminencia del viaje espacial que debe salvar a la humanidad.

Es una space opera de bolsillo típica de la Bruguera de los setenta: economía narrativa, capítulos cortos y una trama que combina invasión alienígena, body-snatching y romance de forma bastante esquemática. La ciencia funciona como decorado —naves, rayos, comunicadores— sin mayor rigor especulativo, y los personajes femeninos están descritos casi exclusivamente en clave física y sentimental, algo habitual en el pulp de la época pero que hoy se lee con distancia. El punto fuerte es su ritmo: escenas de terror bien resueltas (el hallazgo del cuerpo mutilado, la nota final de Hobbins) que aportan tensión efectiva pese a la brevedad del texto. En conjunto, funciona como entretenimiento de género correcto y nostálgico más que como obra de ambición literaria; su interés hoy es sobre todo documental, como muestra del ecosistema editorial de novela popular española de ciencia ficción de los setenta.

martes, 25 de agosto de 2026

Estigma de horror. Burton Hare

Novela de Burton Hare (José María Lliró Olivé) publicada en febrero de 1974 por Editorial Bruguera en la colección Selección Terror con el número 52. Tiene 126 páginas y costaba 15 pesetas.

Estigma de horror es una novela pulp gótica ambientada en la costa de Massachusetts. Todo arranca en una noche de niebla y tormenta, cuando el doctor Matt Brady recoge en su coche a Alice, una joven aterrorizada que asegura haber escapado de "la muerte" tras sufrir un ataque en los terrenos de la mansión Gauge, una vieja familia aristocrática de Boston. Cuando ambos acuden a la policía, el escéptico comisario Peters se ve obligado a tomar cartas en el asunto al descubrir que Alice fue agredida por Paul Gauge, el heredero de la familia, pero que además existe algo mucho más siniestro merodeando por la zona: una figura de rostro descarnado, casi cadavérico, que ya ha dejado víctimas a su paso.

La investigación conduce a Peters hasta la lúgubre residencia de los Gauge, dominada por la altiva y glacial matriarca de la familia, un mayordomo tuerto de aspecto inquietante y el peso de una estirpe fundadora del estado, "intocable" por dinero e influencias. A medida que avanza la trama se entrelazan la denuncia por agresión sexual contra Paul Gauge, la aparición de nuevos cadáveres y desaparecidos, y la certeza creciente de que el "monstruo" de la carretera guarda alguna relación con los secretos que la familia se empeña en ocultar tras los muros de su caserón. La tensión crece hasta desembocar en un enfrentamiento final en las entrañas de la mansión, donde Brady, Peters y Alice deberán afrontar juntos la verdad que los Gauge han mantenido oculta durante años.

Es un thriller gótico de terror muy propio de los Bolsilibros de los 70: ritmo ágil, atmósfera de niebla y mansión maldita, y una estructura de misterio con revelación final que combina el morbo del "muerto viviente" con la crítica social hacia la aristocracia decadente que oculta sus vergüenzas tras el poder y el apellido. La prosa es funcional y efectista, pensada para el consumo rápido, con diálogos cortantes y escenas de acción bien resueltas, aunque los personajes (el médico héroe, la damisela en apuros, el comisario tenaz) responden a arquetipos muy marcados del género. Su mayor interés como pieza de terror popular español está en cómo actualiza el mito clásico del "monstruo encerrado en la mansión familiar" a claves de suspense policial de mediados del siglo XX.

viernes, 14 de agosto de 2026

Jaimito nº 329

Revista publicada por Editorial Valenciana el 28 de enero de 1956. Tiene 16 páginas y costaba 1,50 pesetas. 

El número incluye: El castigo de un pescador egoísta, por Nin (Celedonio Frejo Abegón, 1932-1995); Lorenzo Parachoques, por Chic Young (1901-1973); El nudo, Chistes viejos con caras nuevas y Bartolo, as de los vagos, por José María Palop Gómez (1922-1993); Intriga, Humor y Negocio, por Arturo Rojas de la Cámara (1930-2019); La lluvia hace justicia, por Karpa (Rafael Miguel Catalá Lucas, 1926-2000); Revoltillo de amenidades; El niño sabelotodo, por Henry; el capítulo III de Los arqueros del rey con Jaimito y compañía, por Karpa; Don Paco y los fantasmas, por Pedro; El ingenio de Don Regúlez y Gori-Gori, el fantasma loco en Increíble, por Nin; Doña Tere, don Panchito y su hijo Teresito en Los albañiles, por Serafín (Serafín Rojo Caamaño, 1925-2003); Los lectores en Jaimito; Pepito, el soldado del gorrito, por José Sanchis Grau, 1932-2011.

martes, 11 de agosto de 2026

¿Qué fue de mis muñecas? Ray Lester


Novela de Ray Lester (Juan Mora Gutiérrez) publicada en 1976 por Editorial Bruguera en la colección Punto Rojo con el número 716. Tiene 95 páginas y costaba 20 pesetas. La ilustración de la cubierta es de Salvador Fabá.

La novela narra el entrenamiento de nueve jóvenes policías norteamericanas —Loretta, Sonia, Rita, Wanda, Claudia, Rhea, Sheila, Terry y Carolyn— reclutadas para infiltrarse en el mundo del narcotráfico. El instructor, el inspector Chris Cassidy, de la Brigada Federal de Narcóticos, las recibe con brusquedad deliberada y les advierte que la anterior promoción perdió a tres de sus siete integrantes, asesinadas y desfiguradas. Desde el arranque se instala el tono típico de la novela de acción policial de kiosco: diálogos cortantes, tensión sexual latente entre Cassidy y las reclutas, y un ambiente de suspense claustrofóbico en la granja-cuartel de Pensilvania donde permanecen aisladas tres meses.

La trama vira al thriller de intriga cuando Rhea Lancaster aparece asesinada dentro del propio recinto, lo que obliga a Cassidy a interrogar a las ocho supervivientes como sospechosas. La resolución del misterio destapa que Claudia Rossi, amiga de infancia de la víctima, había sido comprada por la organización de narcotraficantes liderada por Kevin Reed y mató a Rhea para ocultarlo. La novela cierra con la caída violenta de la red criminal —incluida una persecución y un ajusticiamiento sumario de Reed por parte del propio Cassidy— y con el giro romántico obligado del género: Sheila Carson, la recluta más desafiante, termina comprometida con Cassidy, mientras el resto del grupo se prepara para continuar la misión.

Es una novela de género pulp de acción rápida y bajo coste narrativo, escrita para el consumo semanal de kiosco más que para la permanencia literaria: prosa funcional, personajes esbozados por rasgos físicos y un par de frases de carácter, y una trama que combina el procedimental policial con la novela romántica de la época. Su valor no está en la profundidad psicológica —el propio "feminismo" que proclaman las protagonistas queda desactivado por el desenlace, que las devuelve al molde sentimental convencional— sino como documento de un subgénero español de literatura popular de los años 70: heredero directo de la novela negra americana pero filtrado por el imaginario de la Brigada Central de Estupefacientes y el gusto local por el héroe frío y cínico. La violencia final, con Cassidy ejecutando a Reed a sangre fría fuera de todo marco legal, resulta el momento más interesante del libro por su ambigüedad moral no resuelta, aunque la narración pasa sobre ella con la misma ligereza que sobre el resto de la trama.

lunes, 3 de agosto de 2026

La canción del látigo. Marcial L. Estefanía

Novela de Marcial Lafuente Estefanía publicada por Editorial Bruguera en abril de 1979 dentro de la colección Hombres del Oeste con el número 339. Tiene 95 páginas y costaba 30 pesetas. Existe una edición anterior publicada en 1972 en la colección Centauro. 

La trama se inicia en Butte, donde Helen, una cantante de saloon, decide abandonar el local de Frank Dantin tras presenciar su trato abusivo hacia las empleadas y negarse a cantar canciones picarescas. Ante las calumnias vertidas por Frank, el abogado Henry Croissat y el técnico minero John Durrant para manchar su honor, Helen responde con una contundente lección de justicia personal, marcando los rostros de los tres hombres con un látigo antes de refugiarse en el rancho Bar-L. Este acto de dignidad la sitúa en el centro de una conspiración, ya que sus enemigos, movidos por el despecho y la codicia, intentan no solo vengarse de ella incriminándola en atracos, sino también apoderarse de las ricas vetas de cobre del rancho mediante fraudes financieros y una estafa masiva con acciones mineras.

El conflicto alcanza su clímax con el regreso de Larry Gale, dueño del Bar-L, y la intervención de Andy, un periodista que actúa como un inesperado y letal protector de los protagonistas. Mientras los villanos planean una fusión fraudulenta entre compañías mineras para estafar a los inversores antes de huir, la violencia estalla cuando intentan agredir a las mujeres que ayudaron a los héroes. Finalmente, la justicia se impone de forma expedita: Andy ejecuta a Frank y a sus sicarios tras una brutal provocación, mientras que But Allister, el hábil capataz del rancho, desenmascara a los supuestos empresarios como peligrosos forajidos de Denver y los abate en defensa propia, permitiendo que Larry y Helen encuentren un futuro común basado en la honradez.

"La canción del látigo" es un exponente clásico de la novela del Oeste de Marcial Lafuente Estefanía, donde la justicia poética y la defensa del honor actúan como motores de la narrativa. La obra resulta interesante por su crítica a la corrupción financiera, personificada en figuras que, bajo la apariencia de respetabilidad (abogados y directivos mineros), esconden un pasado criminal y una falta total de escrúpulos. El autor establece un marcado contraste entre la moralidad del rancho y la decadencia de la ciudad, utilizando a personajes como Helen y But para representar una integridad que no se doblega ante la intimidación. Aunque la resolución de los conflictos recae en una violencia extrema, esta se presenta como la única herramienta eficaz en un entorno donde la ley institucional es manipulable por los poderosos. En definitiva, es un relato ágil que, a pesar de sus personajes arquetípicos, ofrece una visión fascinante sobre la lucha entre la codicia corporativa y la dignidad individual en la frontera estadounidense.