Narración publicada en en el número 1607 de la revista The Sketch de 14 de noviembre de 1923. En España apareció en Primeros casos de Poirot publicado por Editorial Molino en 1975 y es el número 293 de Selecciones de Biblioteca Oro.
A Poirot no le interesa investigar ninguno de los casos que aparecen
en los periódicos y sobre los cuales Hastings trata de atraer su
atención. Sin embargo, se ve en un aprieto cuando recibe la visita de
Mrs. Todd, quien está decidida a que investigue la desaparición de su
cocinera. Con cierto humor, y para evitar incómodas discusiones, decide
aceptar tan insignificante caso.
Los hechos: Eliza Dunn, una mujer de mediana edad, desapareció de
casa de los Todd, en Clapham, en la que trabajaba como cocinera, sin
dejar ni rastro salvo por un mensaje en el que solicitaba que le
hicieran llegar su baúl con todas sus pertenencias. Entrevistando a la
doncella de la casa, Poirot descubre que el baúl ya estaba cerrado y
embalado el mismo día de la desaparición de Eliza, lo que significa que
ella ya había planeado irse, a pesar de lo apresurado de su marcha. El
otro ocupante de la casa es Mr. Simpson, inquilino de los Todd.
Varios días después, Eliza se presenta en casa de Poirot y le
cuenta que su precipitada marcha se debe a que el día de su desaparición
recibió una cuantiosa herencia, condicionada esta todo a que la
aceptara inmediatamente y no volviera a trabajar en el servicio
doméstico. Todo esto le fue comunicado por un hombre que la abordó en la
calle mientras ella regresaba a casa de los Todd una noche, y que le
explicó que el legado procedía de una amiga de su abuela. Ante lo
apremiante de la cláusula, Eliza había cogido inmediatamente el tren y
un par de días después, recibido sus pertenencias desde Clapham.
Finalmente, Poirot da con la clave del misterio, demostrando que no hay
caso pequeño, por insignificante que éste parezca en un principio.