Novela de Alex Simmons (Enrique Sánchez Pascual, 1918-1996) publicada en mayo de 1982 por Ediciones Ceres en su colección Metralla con el número 109. Tiene 95 páginas y costaba 60 pesetas.
La novela está ambientado en el verano de 1943 en el sur de Italia, en el pueblo ficticio de Verbicaro. Un comando británico de cuatro hombres, dirigido por el sargento Harold Martin e integrado por Fred Baxter, Harry Denver y Charles Lenton, desembarca tras las líneas alemanas para señalizar con luces verdes una operación aerotransportada. Nada más empezar, una mina hiere de gravedad a Denver, y los tres restantes se topan con Giulio Serri, un soldado italiano desertor que regresa a casa, y con Tonino, el tonto del pueblo. Giulio descubre entonces que su hija Gina vive como amante del capitán de las Waffen-SS Karl von Reiter, y que el novio de ella, Luigi, fue torturado y colgado por los alemanes. Mientras tanto, el Alto Mando cancela la operación y se olvida del comando. Serri y su mujer, María, esconden a Denver en su casa, y el médico del pueblo lo opera a escondidas.
La segunda mitad desata la tragedia. Von Reiter tortura hasta la muerte al doctor Sorelli, averigua dónde está el herido, hace quemar la casa de los Serri, donde matan a María, y ordena a sus tanques emboscar al comando, que pierde a Martin y a Baxter. Lenton logra huir. El capitán encierra a todos los hombres del pueblo como rehenes y anuncia que serán fusilados al alba. Se revela que Gina se entregó a Von Reiter para salvar a Luigi y que después fingió amarle para pasar información a los partisanos. Giulio muere cubriendo la huida de su hija, y Tonino mata al capitán con una horca a costa de su propia vida. Lenton, Gina y un grupo de partisanos toman la Kommandantur y abaten a los alemanes formados en la plaza justo antes de la ejecución. En el epílogo el pueblo entero resiste en las montañas, llegan los aliados y Lenton se casa con Gina.
Como lectura, funciona mejor como pieza de género que como novela bélica con pretensiones. Es ágil, con capítulos breves y escenas de acción bien resueltas, y tiene dos aciertos reales: el desprecio hacia los "mandamases" que mueven banderitas sobre un mapa y abandonan a sus hombres, que da una crítica antibelicista sincera, y la figura de Tonino, el simple que acaba siendo el verdadero héroe, mucho más memorable que los soldados profesionales. Pero el libro pesa menos que sus ideas. Von Reiter es un villano de cartón piedra, con su monóculo, su fusta y su sadismo caricaturesco, y los alemanes se reparten en dos únicos moldes: el monstruo o el "blando" arrepentido. Los italianos hablan un inglés macarrónico de chiste, y el pueblo entero cambia de bando justo cuando la trama lo necesita. Gina, el personaje con más potencial dramático, queda reducida a víctima, vengadora y premio final de un héroe británico, y la boda del epílogo resulta demasiado cómoda tras tanta muerte. La cadena de casualidades que lleva a Tonino a cada lugar decisivo y el cierre apresurado, con esa afirmación de que fue "por primera y única vez" que un pueblo entero se hizo guerrillero, delatan la prisa de una colección semanal. Es una lectura entretenida y a ratos emotiva, pero más por el oficio del autor que por la hondura de lo que cuenta.
