lunes, 2 de septiembre de 2013
La horda amarilla. George H. White
Novela de George H. White (Pascual Enguídanos Usach) que constituye el número 6 de la colección Luchadores del espacio de Editorial Valenciana. Fue publicada en 1954 y reeditada en 1974. Cubierta de José Luis.
En esta novela se relata el retorno de Miguel Ángel Aznar y sus compañeros a la Tierra, a bordo del autoplaneta Rayo, aprovechando un nuevo tránsito del planeta errante Ragol por las proximidades del Sistema Solar. Han pasado seis siglos y medio en nuestro planeta mientras para los protagonistas tan sólo han transcurrido cinco años. Los aventureros terrestres están acompañados por un reducido número de saissais, se supone que supervivientes de la feroz persecución de los robots rebeldes de Ragol.
Tal como se encarga de relatarles Ina Peattie, la coronel de las Fuerzas Aéreas norteamericanas que les sale al encuentro, en los seiscientos cincuenta años transcurridos desde su partida han ocurrido muchas cosas en nuestro planeta. Muy acorde con la época en la que la novela fue escrita, recién acabada la guerra de Corea y con la guerra fría en su apogeo, Enguídanos describe un conflicto entre comunismo y democracia, reforzado por una pugna entre oriente y occidente, que se ha saldado ya con cinco grandes guerras atómicas, e infinidad de conflictos menores, sin que existan por el momento ni vencedores ni vencidos, aunque se atisba en el horizonte la inminencia de un nuevo conflicto armado que amenaza con ser todavía más demoledor que los anteriores.
En esos momentos la división política de la Tierra consiste, básicamente, en cuatro superpotencias: Norteamérica, que engloba también al Canadá; la Federación Ibérica, aliada de la anterior, formada por las antiguas repúblicas centro y sudamericanas, junto con España y Portugal; su enemigo acérrimo, el Imperio Asiático, una sombría dictadura que hace mucho tiempo sometió bajo su férula no sólo a la totalidad de este continente, sino también a toda Europa, a excepción de la península ibérica, y a Australia; y, por último, la Unión Africana, encerrada dentro de sus fronteras y ajena, al menos aparentemente, a los conflictos existentes entre los anteriores estados.
Enguídanos describe aquí por vez primera la optimista utopía social comunista (calificada por el autor de cristiana) que constituye uno de los rasgos de identidad más originales de La Saga de los Aznar. Habitando en idílicas ciudades subterráneas susceptibles de ser utilizadas como refugios antiatómicos en caso de una nueva guerra nuclear, los ciudadanos de las dos potencias occidentales viven una existencia feliz como jamás ha existido en toda la historia de la humanidad. Claro está que la amenaza del inminente conflicto se cierne ominosamente sobre sus despreocupadas vidas.
Y la guerra estalla a poco de la llegada del Rayo a la Tierra, a iniciativa de un enemigo asiático calificado por el autor, muy en el espíritu de la época, como la Horda amarilla. Rotas las hostilidades entre el imperio asiático y los dos aliados occidentales, los norteamericanos piden ayuda a los protagonistas dado que éstos cuentan aparte del propio Rayo, una inexpugnable fortaleza volante, con una pequeña flota de destructores y zapatillas volantes que, gracias a su superior armamento y a su blindaje de dedona (el mágico metal que constituye la espina dorsal de la tecnología de La Saga), son capaces de decantar la balanza del lado occidental.
Como cabe suponer éstos aceptan, teniendo una participación decisiva en una apocalíptica batalla aérea librada sobre el propio territorio norteamericano. Finalmente los aliados logran alzarse con una victoria pírrica, puesto que las fuerzas aéreas norteamericanas sufren un serio descalabro en el enfrentamiento con la nutrida flota asiática antes de desbaratarla poniendo en fuga a los escasos aviones supervivientes. Ante la certeza de que la destrucción de la ingente maquinaria militar enemiga requeriría un tiempo y unos esfuerzos desmesurados, Miguel Ángel Aznar propone al alto mando un audaz plan: dado el talante autocrático de Tarjas-Kan, el déspota que gobierna con mano de hierro a sus súbditos sometiéndoles a un régimen de terror, resulta presumible suponer que, aniquilada la cabeza, el régimen se vendría abajo como un castillo de naipes. Así pues, bastaría con realizar una incursión con el Rayo, sus naves satélites y una cobertura aérea norteamericana, hasta la mismísima capital del tirano, Jakutsk, situada en el corazón de Siberia, destruyéndola con todos sus habitantes junto al siniestro emperador. Aunque las defensas de la capital asiática son formidables, considerándosela prácticamente inexpugnable al tratarse de recintos subterráneos, Miguel Ángel Aznar cuenta con una importante baza, los torpedos terrestres inventados por el profesor Stefansson, unas potentes bombas atómicas capaces de horadar hasta las más duras rocas abriéndose camino hasta su objetivo.
Para su sorpresa, sus aliados vacilan. Los militares norteamericanos rehúsan formar parte de la expedición alegando que no pueden permitirse el lujo de sacrificar un elevado número de aviones que necesitan para defender sus propias fronteras. Profundamente despechado, Miguel Ángel Aznar opta por realizar la misma propuesta al gobierno español, que en estos momentos se encuentra embarcado en la reconquista de la sojuzgada Europa. A este lado del Atlántico los ánimos son otros, y los expedicionarios del Rayo reciben toda la ayuda que solicitan.
Rápidamente se realizan los preparativos y, protegidos por una nutrida escuadra ibérica, el autoplaneta y sus naves auxiliares parten sigilosamente rumbo a su lejano destino. Tras verse obligados a librar una nueva batalla ya en territorio enemigo, los destructores de Miguel Ángel Aznar consiguen alcanzar su objetivo y, tras inutilizar las defensas de la capital asiática, disparan sus mortíferos torpedos terrestres. Minutos después la guarida de Tarjas-Kan vuela por los aires, conjurándose así la ominosa amenaza de la Horda Amarilla.
Sin más comentarios, una excelente novela que se lee de un tirón.
lunes, 5 de agosto de 2013
La granja fantasma (The Phantom Farmhouse). Seabury Quinn
Relato de Seabury Quinn (1889-1969) publicado en el número de octubre de 1923 de la revista Weird Tales.
Weatherby, un clérigo protestante, que pasa una temporada de recuperación en un sanatorio situado en los bosques de Maine. Durante los días que permanece recluido por necesidad en el sanatorio, se siente cada vez más fascinado por los bosques que limitan con la carretera. Imagina que en ellos encontrará una acogedora granja habitada por una simpática familia de campesinos.
Enseguida que su salud lo permite, se dirige a aquel lugar al caer la noche. En efecto, encuentra la granja que había imaginado y es recibido afectuosamente por la familia que la habita. La hija de la familia, Mildred, es particularmente cariñosa con él, aunque no puede evitar una serie de detalles extraños: los rasgos de los habitantes de la casa recuerdan a los de un perro o un lobo, los dedos índices de sus manos son inusualmente largos, en todos sus dedos hay unas manchas rojizas que parecen indelebles y su habla es un tanto gutural.
Al comentar sus visitas con los otros pacientes del sanatorio, algunos se alejan de él con horror y el resto simplemente murmuran. Las visitas nocturnas de Weatherby son cada vez más frecuentes y se convierten en lo único interesante de su estancia en el sanatorio. Una noche, una compañera del sanatorio decide acompañarle por curiosidad. Se internan en los bosques, pero Weatherby no quiere llevarla a la granja. La visión de una pareja de perros persiguiendo a una oveja solitaria la llena de horror y regresan al sanatorio rápidamente. A lo lejos se oye aullar a lo que parecen lobos.
El jardinero del sanatorio, un francés llamado Geronte, le cuenta a Weatherby una extraña historia acerca de los loup-garou (los hombres lobo), que un primo suyo vivió de cerca en Francia. Weatherby no cree en aquellas historias, pero por la mañana uno de los mastines del sanatorio aparece muerto aparentemente atacado por un feroz animal. Geronte le cuenta que hace años vivía allí cerca una familia en una granja. Los campesinos del lugar los hicieron responsables de numerosas muertes de viajeros y acabaron con ellos incendiando la granja.
Una noche, durante la ausencia de sus padres, Weatherby declara su amor a Mildred. Ésta reconoce que le ama también, pero cuando intenta besarla le rechaza. La chica tiene la piel y las manos inusualmente heladas. El único favor que le pide al clérigo es que a la mañana siguiente acuda a la granja y rece ante tres tumbas abandonadas el oficio de difuntos oiga lo que oiga a sus espaldas. Al volver al sanatorio, dos criaturas parecidas a lobos le atacan, pero aparece una tercera que impide que lo maten.
Weatherby vuelve por la mañana y, mientras reza, siente la presencia de bestias feroces aullando a sus espaldas como si estuvieran a punto de atacarle. Al terminar y volverse no ve a nadie. Weatherby se desmaya por el horror y, al volver en sí, se encuentra con Geronte. Allí donde estaba la granja sólo quedan las ruinas de una chimenea
viernes, 2 de agosto de 2013
Pánico en la Tierra. Alf Regaldie
Novela de Alf. Regaldie (Alfonso Arizmendi Regaldie) publicada en 1954 dentro de la colección Luchadores del espacio de Editorial Valenciana con el número 5.
El profesor Alex Ray y su ayudante Gastón Loos descubren en unas fotografías tomadas en la ionosfera la presencia constante de naves extraterrestres. Deducen que proceden de Marte y que sus intenciones no son muy amistosas al no dejarse ver. Advertido por el profesor, el gobierno de las Naciones Unidas de la Tierra empieza a prepararse para una posible invasión. Pero los prototipos de cohete diseñados por el profesor aún algo primitivos con respecto a la tecnología marciana. Su ayudante Gastón está diseñando un nuevo prototipo, el Star 4, que sí podrá enfrentarse con los marcianos.
Una noche tiene lugar un ataque masivo de los marcianos con ondas ultrasónicas. Los marcianos roban todos los documentos que tratan de los planes del gobierno terráqueo para frenar la invasión.
Al volver a su casa, Gastón descubre a una intrusa marciana dentro de ella. Se trata de Lao-Wanga, una espía que los marcianos han dejado atrás para que les suministre información puntual de lo que hagan los terrícolas. Gastón se siente atraído por Lao-Wanga y la esconde en su casa. Otro espía, Gaustrak, ha sido apresado por la policía e informa de la presencia de Lao-Wanga.
El profesor y Gastón, de acuerdo con el gobierno, urden un plan para combatir la amenaza marciana. Gastón hace creer a Lao-Wanga que su vida está en peligro y que la única manera de salvarla es llevarla a Marte en un cohete robado. Así lo hacen y llegan a Marte sin novedad.
Allí los recibe Woonga, el primer ministro del Tirano de Marte Rama Tut, que es enemigo personal de Lao-Wanga. Gastón, que va vestido con un traje que le proporciona la invisibilidad, acompaña a Lao-Wanga a una entrevista con Rama-Tut. Ella resulta ser la prometida del tirano. Gastón se entera de que los planes del Tirano no son otros que la conquista de la Tierra para apoderarse de sus recurso, ya que Marte está agonizando, y luego del resto del universo.
Escondido en la casa de Lao-Wanga, empieza a actuar como espía, a pesar de que la chica se opone a sus actividades. Por otra parte, ella pertenece a una facción política que se opone a los planes del Tirano y que desea la paz con la Tierra.
Gastón se da cuenta de las inmensas fuerzas con que cuenta Rama-Tut. Entre ellas las hordas de hombres-lagarto voladores (podemos verlos en la cubierta del libro) y las legiones de hombres bestia de Venus.
Para informar a la Tierra de todo esto, monta una emisora clandestina de radio en la Estación de Radio Campo de Marte. Al mismo tiempo, establece una relación con una bella chica marciana llamada Isa-Dima, que trabaja en la radio y le ayuda en sus propósitos sin saber que Gastón es un espía terráqueo.
Gastón se dedica de lleno al trabajo de espionaje sobornando a trabajadores y funcionarios de las instalaciones secretas marcianas para recabar información. Para ello recurre incluso a fabricar dinero falso, que empieza a circular libremente y crea problemas en la economía marciana.
Gastón emite información a la Tierra sin descanso, pero él e Isa-Dima son sorprendidos por la policía de Woonga, encerrados en la cárcel y torturados. Lao-Wanga consigue entrar en la cárcel y libertarles gracias a sus influencias.
Después de poner a salvo a Isa-Dima, Gastón monta de nuevo su emisora de radio y transmite a la Tierra los planes para destruir las fábricas de construcción de armas de los marcianos. Pronto llega de la Tierra una flota de Star-4 con un equipo de comandos. Su objetivo es volar todas las instalaciones marcianas. Ello se consigue tras una lucha feroz con los hombres de Venus.
Los Star-4 entran en batalla con los escuadrones de hombres-lagartos a los que consiguen derrotar y luego vuelan en dirección a la Tierra para destruir la "isla flotante", una base marciana escondida detrás de la Luna donde se concentran todas las fuerzas marcianas de invasión.
La flota terrestre a las órdenes de Gastón consigue derrotar a la flota marciana y hacer prisioneras dos naves. Al llegar a la Tierra, los marcianos les informan de que a bordo viajaban Rama-Tut, Woonga y sus colaboradores y que se han suicidado para no caer prisioneros.
Gastón Loos es recibido como un héroe en la Tierra junto con su amada Isa-Dima. Lao-Wanga es ahora la gobernante de Marte y se anuncia un período de paz.
Novela fuertemente influenciada por el Flash Gordon de Alex Raymond (Rama Tut se parece al tirano Ming de Mongo) y la versión posterior y más moderna de Dan Barry (1951). Hay incluso un homenaje explícito en el nombre del profesor Alex Ray. De todas formas, la novela adolece de un planteamiento errático y un tanto deslavazado. El Marte de Regaldie no tiene grandes diferencias con la Tierra misma (los marcianos conducen automóviles y todo) y el ambiente es más propio de una novela de espionaje de la Guerra Fría que de una de ciencia-ficción. Estamos en los años 50 e incluso los detalles del vestuario de las chicas son típicos de la época. El final resulta apresurado y un tanto pedestre.
lunes, 29 de julio de 2013
El misterio de las siete esferas (The Seven Dials Mystery). Agatha Christie
El misterio de las siete esferas (The Seven Dials Mystery) es una novela de Agatha Christie publicada por primera vez en Inglaterra el 24 de enero de 1929 por William Collins & Sons. En ella, vuelven algunos personajes de una novela anterior, El secreto de Chimneys (The Secret of Chimneys): Lady Eileen (Bundle) Brent, Lord Caterham, Bill Eversleigh, George Lomax, el mayordomo Tredwell y el superintendente Battle.
Publicada por Editorial Molino en la colección Selecciones de Biblioteca Oro con el número 161.
Una fiesta se está llevando a cabo en Chimneys, la mansión que ha sido alquilada por el marqués de Caterham durante dos años a sir Oswald Coote, un millonario hecho a sí mismo y su esposa. Además de la pareja, hay un grupo de jóvenes que se alojan allí, tres mujeres y cuatro hombres. Uno de ellos, "Gerry" Wade, tiene una merecida reputación de dormir hasta muy tarde por la mañana, para gran disgusto de lady Coote. Los seis jóvenes planean una broma a Gerald mediante la compra de ocho despertadores que se pondrán en su cuarto esa noche.
A la mañana siguiente, todos los relojes suenan en los tiempos establecidos, pero Wade sigue sin levantarse. Se descubre que el joven ha muerto en su cama, después de haber bebido una sobredosis de cloral durante la noche. El grupo está conmocionado y Jimmy Thesiger y Ronny Devereux, dos de los chicos, se ponen de acuerdo para ir a Deane Priory donde vive Loraine Wade, hermanastra de Gerry, para darle la noticia. En el camino, Ronny insinúa algo sobre Gerry. Volviendo Chimneys, Jimmy señala a Ronny que los relojes de alarma se han dispuesto en la repisa de la chimenea del dormitorio de Gerry, pero sólo hay siete de ellos. Uno ha sido lanzado desde la ventana de Gerry.
Varios días más tarde, lord Caterham retoma posesión de Chimneys. La investigación se ha realizado con un veredicto de "muerte accidental", pero no se ha llegado a ninguna explicación acerca de la reordenación de los relojes. Eileen "Bundle" Brent, la hija de lord Caterham, encuetra una carta sin terminar de Gerry a Loraine fechada el día antes de morir. En ella le pide que "se olvide de lo que dije sobre ese asunto de las Siete Esferas". Más desconcertada que nunca, decide ir a Londres en coche a ver a Bill Eversleigh, uno de los jóvenes de la fiesta. En el camino, un hombre sale de un seto hacia la carretera. Bundle le esquiva el hombre se derrumba de todas formas, murmurando algo sobre "Siete Esferas ..." y "dile ... Jimmy Thesiger." El hombre muere. Bundle se las arregla para llevarlo a un médico cercano. Éste le dice que el coche no golpeó al hombre, sino que le dispararon.Una tarjeta en el cuerpo identifica al hombre como Ronny Devereux y Bundle recuerda que él también fue a la fiesta de los Coote. Regresa a Chimneys y le dice a su padre todo lo que ha sucedido y él le comunica a su vez que, durante su ausencia, recibió la visita de George Lomax, el Subsecretario de Estado de Asuntos Exteriores que ha recibidio una carta de advertencia de las Siete Esferas. Al día siguiente Bundle finalmente llega a Londres y consigue la dirección de Jimmy de Bill. Al ir allí, se encuentra con Loraine Wade quien también ha ido a ver a Jimmy y les da la noticia de la muerte de Ronny. Sorprendido, él refiere el comportamiento de Ronny al ir a ver a Loraine, y ésta, a su vez, les dice a los dos que el incidente al que Gerry se refiere en su última carta se refiere a una lista de nombres y fechas que ella encontró con una dirección en el barrio de Seven Dials en Londres cuando accidentalmente abrió una de sus cartas. Luego había insinuado algo acerca de alguna sociedad secreta, con referencia a la mafia. Los tres se preguntan si la muerte de Gerry fue un asesinato y la eliminación de uno de los relojes de alarma, dejando siete esferas, era una señal de advertencia. Jimmy sabe que Gerry estaba conectado de alguna manera con el Ministerio de Asuntos Exteriores. Bundle les habla de la carta de advertencia que George Lomax ha recibido y que está organizando una fiesta en la próxima semana en su casa de Wyvern Abbey. Jimmy y Bundle deciden invitarse ellos mismos.
Bundle decide ir a ver el superintendente Battle de Scotland Yard para hablar sobre el asunto, pero resulta inútil. Battle le da a entender que Bill Eversleigh sabe algo acerca de Seven Dials. A la noche siguiente, Bundle sale con Bill y le pregunta lo que sabe. Él le dice que Seves Dials es un salón de baile de mala muerte y sala de juego y Bundle insiste en que él la lleve allí. En el club, Bundle reconoce el portero como Alfred, un antiguo criado de Chimneys. Al día siguiente, después de hacer los arreglos a través de conexiones familiares para entrar en la fiesta de George Lomax, Bundle vuelve al Seven Dials y pregunta a Alfred por qué se fue Chimneys. Él le dice que los Coote tuvieron como invitado a un señor ruso llamado Mosgorovky que le ofreció tres veces el salario de su lacayo si abandonaba su empleo y el trabajaba en el club. Bundle obliga al hombre asustado a que la lleve a una habitación secreta en la que hay una mesa y siete sillas. Ella obliga a Alfred a que la oculte en un armario en la habitación y varias horas más tarde es testigo de una extraña reunión de cinco personas. Llevan capuchas sobre sus trajes de noche con aberturas para los ojos y esferas de reloj en las caras. Sus acentos revelan sus nacionalidades diferentes. Uno del grupo siniestro es una mujer con un lunar en su hombro al descubierto. Hablan del número dos ausente y una de las figuras se queja de que siempre falta el número siete. También hablan de la fiesta de Lomax en Wyvern Abbey donde un alemán llamado Eberhard estará presente con una valiosa invención. Se habla de planes para desviar las sospechas de la investigación sobre Ronny Devereux y mencionan a Bauer, el lacayo de Chimneys, como uno de los suyos.
Al día siguiente Bundle habla a Jimmy de la reunión. Sospechan que Bauer asesinó a Gerry y Jimmy dice que Eberhard ha inventado una fórmula que podría hacer un hilo tan fuerte como el acero, revolucionando la fabricación de aviones. El gobierno alemán rechazó la invención y la reunión en Wyvern Abbey es una posible venta a los británicos, representados por Sir Stanley Digby, el Ministro del Aire.El próximo viernes, Bundle y Jimmy llegan a Wyvern Abbey y son presentados a los demás invitados, entre ellos los Coote, Sir Stanley Digby, Terence O'Rourke y la hermosa condesa Radzky. Bundle se sorprende aún más al ver al superintendente Battle. Bill Eversleigh también aparece. Jimmy ha dicho a Bill lo que Bundle le contó de la reunión de las Siete Esferas. Dándose cuenta de que Sir Stanley sólo va a pasar una noche en Wyvern, el hurto de la fórmula tiene que ser esa noche y Jimmy y Bill se comprometen a vigilar toda la noche.
Jimmy cree oír un ruido en la biblioteca. Al no ver nada allí, se dirige a la terraza.Bundle, que a indicación de Jimmy y Bill se había quedado en su habitación, baja por la hiedra de la fachada y se encuentra con el superintendente. Él la convence para que vuelva. Bundle entre en la habitación de la condesa por error, pero descubre que la señora húngara ha desaparecido. Su perplejidad es interrumpida por los ruidos de una tremenda lucha procedente de la biblioteca y dos disparos.
Este ruido también atrae la atención de Loraine Wade que ha llegado a Wyvern Abbey en la oscuridad de la noche. Unos momentos antes de la conmoción, un paquetes cae a sus pies mientras camina por la terraza a oscuras. Ella lo toma y ve a un hombre que baja por la hiedra. Se da la vuelta y corre diretamente hacia Battle, cuyas preguntas son interrumpidos por la lucha en la biblioteca. Allí se encuentran con Jimmy inconsciente y herido. Jimmy cuenta cómo luchó contra el hombre que bajó por la hiedra. Los dos estaban armados y cada uno disparó un tiro. Sir Stanley se precipita de nuevo a revisar su habitación, pero descubre que la fórmula ha desapaecido. Battle indica que Loraine tiene la fórmula en el paquete que ha encontrado. Sir Oswald Coote levanta sospechas cuando viene de la terraza, después haber dado un paseo nocturno. La condesa se encuentra también en la habitación, inconsciente detrás de una pantalla. Cuenta que bajó a por un libro y al oír a Jimmy, se escondió por temor a que fuera un ladrón. Se desmayó cuando ocurrió la pelea. Bundle de repente descubre un lunar en el hombro de la condesa a través de su bata: es un miembro de las Siete Esferas. Se lo dice a Battle pero éste le indica que deje el asunto.A la mañana siguiente, Battle busca en la escena del crimen y encuentra el lugar en el que la pistola del asaltante cayó cuando fue arrojada contra el césped. También encuentra un guante de la mano izquierda con marcas de dientes en la chimenea. Se teoriza que el ladrón arrojó el arma sobre el césped de la terraza y luego volvió a subir a la casa a través de la hiedra. El lacayo Bauer ha desaparecido y Sir Oswald llega a la conclusión de que él es el ladrón.
Jimmy recibe de lady Coote una invitación para pasar el siguiente fin de semana en su casa de Letherbury. Jimmy cree que sir Oswald es el jefe de las Siete Esferas.En Letherbury, Jimmy entra en el estudio de Sir Oswald en la oscuridad de la noche y es casi sorprendido por su secretario, pero se las arregla para salir de la situación. Al día siguiente Loraine y Bundle y Jimmy es capaz de decirles que no ha encontrado pruebas de que Sir Oswald es el número siete.Varios días después, Bill llama a Jimmy para decirle que los albaceas de Ronny Devereux le han enviado una carta que Ronny con un contenido increíble. Jimmy llama a Bundle y Loraine que están en Chimneys, y les dice a las chicas que todos se reunirán en el club Seven Dials y que la historia de Bill es "la mayor noticia del siglo".
Entretenida novela de Agatha Christie con un comienzo algo flojo pero que la autora sabe remontar con su innegable oficio convirtiéndola en un ameno pasatiempo. Es una agradable comedia de misterio donde las escenas humorísticas a lo P.G. Woodehouse salpican una trama de espionaje con sociedad secreta de encapuchados de por medio y final imprevisto. Refleja de algún modo las costumbres de la alta sociedad de su época y el ambiente de finales de los 20 con referencias al cine del momento (la película It de Clara Bow de 1927), con chicas alocadas que buscan el riesgo y la aventura.
miércoles, 24 de julio de 2013
La cosa maldita (The Damned Thing). Ambrose Bierce
"La Cosa Maldita" (The Damned Thing) es un cuento escrito por Ambrose Bierce (1842-1914). Apareció por primera vez en Tales from New York Town Topics el 7 de diciembre de 1893. El relato se centra en la forma en que la raza humana da por sentados sus puntos de vista sobre la naturaleza y cómo puede haber cosas en el mundo natural que el ojo humano no puede ver o que el oído humano no puede oír. El relato se publicó también en el número 23 de la revista Weird Tales en septiembre de 1923.
"La Cosa Maldita" se divide en cuatro partes, cada una con un subtítulo cómico. La historia comienza en la cabaña de Hugh Morgan, donde los hombres de la localidad se han reunido alrededor del cadáver maltrecho de Morgan para llevar adelante una investigación sobre su muerte. William Harker, un testigo de la muerte, entra y jura ante el médico forense relatar las circunstancias exactas de la muerte. William lee una declaración preparada sobre una excursión de caza y pesca realizada con Morgan. Él y Morgan encontraron una serie de perturbaciones que Morgan llama "esa cosa maldita". Durante el último encuentro, Morgan disparó a causa del miedo su arma y luego cayó al suelo y gritó en agonía mortal. Harker vio a su compañero moviéndose de forma errática y violenta dando gritos inquietantes. Pensó que Morgan estaba teniendo convulsiones aunque no parecía sufrir un ataque. Cuando Harker le alcanzó, Morgan estaba muerto.
El forense dice que el diario de Morgan no contiene prueba alguna sobre el asunto de su muerte. Un miembro del jurado indica que el testimonio de Harker es un síntoma de locura y éste deja la investigación airado. El jurado concluye que Morgan fue muerto por un puma.
El relato se convierte en epistolar, detallando las entradas del diario de Morgan en las que dice haber experimentado cosas en la naturaleza que no pueden ser vistas ni oídas, como "esa cosa maldita".
lunes, 15 de julio de 2013
Pelea entre lobos. Lou Carrigan
Novela de Lou Carrigan (Antonio Vera Ramírez) publicada en 1981 en la colección Búfalo azul de Editorial Bruguera con el número 501. Fue reeditada por Ediciones B como el número 3 de la colección Oeste legendario en marzo de 1987. El precio era de 80 ptas.
La ciudad de Gooding en Idaho está dividida por las luchas entre ganaderos y ovejeros. Cada bando ha contratado a pistoleros mercenarios para vencer en la lucha. La situación parece irreversible y fuera de control y el sheriff local, Esley Travers, apenas puede contener la violencia en las calles.
Las cosas no parecen mejorar cuando llegan a la ciudad dos nuevos pistoleros: el sucio y deslenguado Wilson Morrison y el elegante y atractivo Nelson O'Malley. Según el sheriff son los dos pistoleros más peligrosos de Texas y además son enemigos mortales entre sí.
Cada uno de ellos elige un bando al azar, no sin antes haber demostrado de lo que son capaces. La hija del sheriff, Candice, se siente atraída por Morrison aunque también acepta los galanteos de O'Malley. Otro pretendiente de la chica es Deverett, el banquero local.
Éste, en realidad, es el responsable de la explosiva situación que vive la ciudad, juntamente con los jefes de los ovejeros y los ganaderos, Newcombe y Leroy. El plan de los tres es que los dos bandos se vayan exterminando entre sí y, a medida que van desapareciendo los propietarios, ir comprando las tierras y los rebaños hasta hacerse los amos del territorio.
En una refriega en las calles, en la que Morrison y O'Malley acaban con varios pistoleros que querían asesinarles, el sheriff se apodera del cuerpo de uno de los pistoleros muertos. En connivencia con el doctor Perkins, hacen creer a todos que el pistolero sigue con vida y lo trasladan a casa del médico.
Los conspiradores temen que el pistolero herido hable y les delate a todos. Planean matarlo por la noche y también acabar con el sheriff echándole la culpa a Morrison, que ha ido a parar a la cárcel.
Esa noche O'Malley sorprende a Newcombe cuando iba a rematar al pistolero ya muerto. Por su parte, Morrison evita que dos pistoleros acaben con el sheriff dentro de su misma oficina. Luego, cuando ayuda a Travers a sacar los cadáveres de la oficina, no puede evitar que el sheriff sea herido gravemente por la espalda por Leroy.
Morrison y O'Malley deciden que ha llegado el momento de acabar con la situación y se desafían a un duelo al día siguiente en el que intervendrán ambos bandos. Pero nada es lo que parece.
Western en apariencia burlesco pero con grandes dosis de violencia. Carrigan parece inspirarse en el spaghetti western (Por un puñado de dólares de Sergio Leone, por ejemplo), pero con un tono satírico, leves pinceladas eróticas y lenguaje grueso, propios de la época en que fue escrito este bolsilibro. Desconcierta un tanto al lector el uso reiterado de bromas y humor grueso que no parecen conducir a ninguna parte. Al final nos damos cuenta de que lo que Carrigan ha montado es una gran farsa.
Gooding es la capital y la ciudad más grande del condado de Gooding, Idaho, Estados Unidos. La población era de 3.567 h. en el censo de 2010.
La ciudad lleva el nombre de Frank R. Gooding, un ranchero de ovejas local que se convirtió en una figura política prominente en Idaho a principios del siglo XX, siendo gobernador del estado y senador de los Estados Unidos. El nombre original de Gooding fue Toponis.
Gooding es el hogar de la Escuela de Idaho para Sordos y Ciegos.
La fábrica más grande del mundo de queso de barril, la materia prima para el queso fundido, se encuentra en Gooding.
jueves, 4 de julio de 2013
Llegó un forajido. Keith Luger
Bill Mae, un célebre forajido arrepentido y que además pasó un período de cárcel de tres años, llega a la ciudad tejana de Lester City. Su objetivo es hacerse cargo de un rancho que le ha legado un tío suyo en herencia. Desde su primera entrevista con el juez de la ciudad queda claro que las cosas no serán fáciles para él. Aparte de su fama, se encontrará en la misma situación que el resto de ganaderos de la región. Todos ellos sufren la dura competencia de los ganaderos de la región del río Gila, que además están favorecidos por tener línea de ferrocarril, cosa de la que carece Lester City. Durante esta entrevista Bill es víctima de un atentado del que consigue salir ileso.
Al llegar al rancho, Bill se encuentra con la hostilidad de los vaqueros y del capataz Oscar Martyn. Hace meses que no cobran y su intención es marcharse cuanto antes. Bill se compromete a conseguir el dinero en tres días. El capataz Martyn le ofrece entonces comprarle el rancho, pero Bill se niega.
Para conseguir el dinero Bill se dirige a los acreedores de su tío. La primera acreedora es Fanny Woolf, la propietaria del rancho ABC, que además es vecina del rancho de Bill. Miss Woolf se niega a pagar amparándose en la idea de que Bill es todavía un forajido. Al salir de la casa, Bill es atrapado con lazos por los vaqueros y arrastrado por los cactus para luego recibir una tremenda paliza a manos de Al McLaren, el capataz del ABC.
Bill es abandonado inconsciente al borde del camino y es recogido por Luke Jones, un ranchero que también debía dinero al tío de Bill. Éste simpatiza con el anciano y decide no reclamarle el dinero. A continuación, Bill se dirige de nuevo a Lester City para reclamar el resto de deudas. Consigue cobrar sin demasiadas dificultades de Hutchinson, el dueño del saloon de juego, pero tiene que desarmar a Freeman, un comerciante sin escrúpulos y que además es contrabandista. La refriega entre los dos hombres es detenida por Wanda Mills, la maestra de la población, que se siente atraída por Bill. Pero Wanda es la novia de Oscar, el capataz de Bill.
De vuelta a su rancho, Bill es detenido por el sheriff esa misma noche y acusado de asesinar a Luke Jones. Encerrado en la cárcel, tanto el juez como el sheriff reconocen que existe el peligro muy claro de que Bill sea linchado. El sheriff Lewt está medio convencido de que Bill es inocente. Antes de que se produzca el linchamiento, Wanda penetra en la cárcel y libera a Bill a punta de pistola. Ambos huyen a caballo, no antes de que Bill prometa al sheriff de que traerá las pruebas de su inocencia.
Bill se dirige al rancho de Fanny Woolf donde sorprende una conversación entre ésta y el capataz McLaren de la que deduce que fue éste el que asesinó a Jones. Bill lucha con McLaren y tras dejarle inconsciente se lo lleva en su caballo hasta el rancho de Luke Jones. Allí Bill encuentra a Ernest Remy, el vaquero que declaró verle asesinar a McLaren, pero Remy confiesa que todo fue un engaño urdido por McLaren, que se demuestra que es un agente que actúa a favor de los ganaderos del Gila.
Bill lleva a los dos hombres al sheriff y su inocencia queda demostrada. Sus planes son ahora dirigirse a la capital de Texas, Austin, para entrevistarse con Sam Fletcher, el presidente del ferrocarril, al que Bill salvó la vida años atrás. Su intención es hacer llegar el ferrocarril a Lester City, pero ello no será sin encontrarse con nuevos enemigos en la capital e inesperadas ayudas.
Impecable relato de Keith Luger, un western de trepidante argumento que, como siempre en el autor, tiene escenas y diálogos que lo acercan a la novela negra. La influencia del western cinematográfico de los años 50 es evidente, en concreto El hombre de Laramie (1955), uno de los mejores films de Anthony Mann. Si la podéis encontrar, no dudéis en leerla.
Austin es una ciudad y capital estatal, ubicada en los condados de Travis, Williamson y Hays, en el estado estadounidense de Texas. En el Censo de 2010 tenía una población de 790.390 habitantes y una densidad poblacional de 1.000,36 personas por km².
Además de sus funciones como sede del gobierno del estado, Austin es un centro comercial, fabril, educativo y de convenciones.
En 1730 misioneros franciscanos establecieron tres misiones temporales en la zona, para entonces ocupada por población autóctona de los grupos comanche, tonkawa y lipán. En 1838, se asentó en este lugar una comunidad permanente a la que se dio el nombre de Waterloo. Al año siguiente esta comunidad se incorporó a la República de Texas, siendo designada su capital y rebautizada en honor de Stephen F. Austin, considerado como 'el padre de Texas'. La mayor parte de los texanos ansiaban separarse del territorio mexicano y aspiraban a la unión con los Estados Unidos por razones comerciales. En 1842, en tiempos de Antonio López de Santa Anna, se produjo un incidente que obligó a trasladar la capital a Houston, pero los ciudadanos de Austin forzaron el regreso de la capitalidad en 1844 cuando la anexión de Texas era ya todo un hecho.
Texas entró en la Unión (es decir los Estados Unidos) en 1845 y Austin se convirtió en la capital del estado en 1850. Tras la Guerra de Secesión, el desarrollo económico de Austin se vio impulsado con la llegada del ferrocarril en 1871. Durante el siglo XX, Austin se benefició de la utilización de la energía hidroeléctrica y para regadío del río Colorado.
A partir de los años 1920 y 1930, Austin lanzó una serie de proyectos de desarrollo cívico y embellecimiento que creó gran parte de la infraestructura de la ciudad y los parques. Además, la legislatura estatal creó el Lower Colorado River Authority que, junto con la ciudad de Austin, creó el sistema de presas a lo largo del río Colorado que se formaron los lagos de las Tierras Altas. Estos proyectos fueron habilitadas en gran parte por el hecho de que Austin recibió más fondos de ayuda durante la era de la depresión que cualquier otra ciudad de Tejas.
Muchas empresas dedicadas a la producción de artículos de alta tecnología se establecieron en su área metropolitana en la década de 1970.
jueves, 27 de junio de 2013
Huracán en el Valle Hondo. Gordon Lumas
Novela de Gordon Lumas (José María Lliró Olivé) publicada en 1969 en la colección Bravo Oeste de Editorial Bruguera con el número 456. Hemos leído la reedición publicada en octubre de 1997 por Ediciones B en la colección Oeste legendario con el número 346. La cubierta es de J.M. Company y el precio 125 ptas.
Una caravana se acerca a una ciudad de Montana llamada Glenn Falls. La banda de forajidos capitaneada por Thomas Risto espera a la caravana a la salida de un desfiladero y la ataca haciéndose pasar por indios cheyennes. No dejan a nadie con vida, queman y destruyen los carros y se llevan todo lo que pueda ser de valor.
Johnny Meroy, el prometido de Susan, una de las chicas que viajaban en la caravana, espera con impaciencia la llegada de ésta. A pesar de los consejos del sheriff Young, quiere salir a recibirla por el camino. Antes de salir de la población acude en auxilio de Débora, la hija del propietario del almacén, que está siendo molestada por un pistolero desconocido cuya cara está desfigurada por una cicatriz. El joven libra a la chica del pistolero tras una brutal pelea. En realidad, el desconocido se llama Guy Berak y es un espía de Risto.
Johnny se encuentra por el camino con Steve Mays, un ranchero amigo, que le comunica que va a fugarse con Luz de Aurora, la hermana del jefe indio Sword Bear. Johnny le previene de los peligros de tal decisión y de que puede desencadenar una revuelta de los cheyennes. Los dos jóvenes no hacen caso y Johnny prosigue su camino para encontrar al final los restos de la caravana a la salida del desfiladero. Encuentra a Susan muerta y sobre su cadáver jura vengarse de los asesinos.
Johnny se dirige al poblado indio para informar a Sword Bear de que se ha producido un ataque indio a la caravana. En el poblado, el jefe indio afirma desconocer tal hecho y decide ayudar a Johnny a desenmascarar a los culpables. Pero cambia de propósito cuando se entera de la huida de su hermana con el joven Mays. Rompe su amistad con Johnny, al que considera encubridor, y se dirige con sus guerreros al rancho de los Mays para recuperar a su hermana. A su vez, Johnny llega primero al rancho y advierte a los familiares de Steve de que huyan antes de que lleguen los indios.
Luego regresa a Glenn Falls para avisar de la tragedia de la caravana y todos los ciudadanos disponibles acuden para rescatar los cadáveres, temiendo una nueva revuelta india.
En realidad, todo concuerda con los planes de Risto. Éste sólo había atacado la caravana para dejar la población desguarnecida de hombres y poder robar tranquilamente el banco, el hotel y todo lo que tuviese valor. Los forajidos atacan el hotel y luego asaltan el banco con dinamita, matando a todos los que encuentran, incluso al sheriff. Al mismo tiempo han incendiado el establo de la población para distraer a los pocos habitantes que quedaban. El fuego del incendio se traslada a parte de la ciudad. Antes de huir con el botín, Berak y Risto se apoderan de Débora, hiriendo al padre, ya que el primero se ha encaprichado de la chica.
Mientras tanto, Johnny, examinando los cadáveres de la caravana, se da cuenta de que el ataque indio ha sido fingido. Al llegar todos de regreso a Glenn Falls descubren que la población ha sido devastada. Johnny y los otros establecen un plan para atrapar a los forajidos y rescatar a Débora.
Guy Berak siente que sus sentimientos hacia Débora son más complicados de lo que pensaba, en realidad se ha enamorado de la chica y la protege de los otros forajidos y de su jefe Risto.
Tras una laboriosa búsqueda, Johnny descubre el escondite de los forajidos y rescata a Débora, que está secretamente enamorada de él, matando a Berak.
La huida de los dos jóvenes se ve cortada al encontrarse con los indios cheyennes acampados cerca de su escondite. Johnny prepara un plan que le servirá para acabar con los forajidos y su siniestro jefe y, al mismo tiempo, para restablecer la paz con los indios cheyennes.
Estupenda novela de Gordon Lumas escrita con un estilo absolutamente clásico y que sabe aunar emoción, intriga y precisión. Al leerla nos recuerda los relatos de Lewis Patten o Ray Hogan, grandes y prolíficos autores de westerns. Absolutamente recomendable.
domingo, 23 de junio de 2013
Los piratas del aire (Roberto Alcázar y Pedrín nº 1)
Primer número de la serie Roberto Alcázar y Pedrín publicado por Editorial Valenciana en 1941. Los dibujos son de Eduardo Vañó y el guión de Alfonso Arizmendi (Alf. Regaldie). Tenía 20 páginas en formato apaisado y valía 60 céntimos.
El transatlántico Neptunia viaja hacia Buenos Aires llevando a bordo la valiosa colección de diamantes Gipsy valorada en cinco millones de dólares. También viaja a bordo el periodista español Roberto Alcázar, que se dirige a la Argentina para recibir una cuantiosa herencia. El capitán del barco está preocupado acerca de unas amenazas que ha recibido por radio. Cuando una flota de aviones se acerque al Neptunia, éste deberá parar todos los motores. Mientras tanto, la tripulación sorprende a un polizón. Es un niño llamado Pedrín al que Roberto defiende y paga el pasaje.
Una flota de hidroaviones ataca al barco y le obliga a detenerse. Los piratas del aire están al mando de un tal doctor Leyva, cuyas intenciones son apoderarse de los diamantes. Roberto, Pedrín y el capitán se oponen peleando, pero pronto son reducidos y llevados prisioneros a uno de los hidros.
La flota de hidroaviones llega a la selva del Amazonas donde Leyva ha construido una base para su banda de piratas. Los tres amigos logran escapar y recuperar los diamantes, pero Roberto y el capitán son hechos prisioneros de nuevo y lanzados al río Amazonas para que los devoren los cocodrilos.
Pedrín ha logrado escabullirse y recuperar los diamantes de nuevo. Provisto de un arma, captura a uno de los piratas que le conduce hasta un hidro que les servirá para escaparse. Para liberar a sus amigos, provoca un incendio que hace que las fieras de la selva se lancen contra los piratas, que huyen en desbandada. Roberto y el capitán, que han estado luchando contra los cocodrilos, se unen a Pedrín y escapan todos juntos en el hidro. Al llegar a Buenos Aires son recibidos como héroes.
jueves, 13 de junio de 2013
Negra sombra del Buitre. Donald Curtis
Novela de Donald Curtis (Juan Gallardo Muñoz) publicada en la colección Búfalo de Editorial Bruguera con el número 1146 y reeditada por Ediciones B en su colección Oeste legendario con el número 219 en febrero de 1993. La cubierta es de Desilo y el precio 110 pts.
Stuart Kellard sale de la prisión de Yuma en Arizona donde cumplía condena por un robo que no había cometido. Un misterioso personaje enmascarado llamado El Buitre se ha encargado de hacer confesar al auténtico culpable: Jason Conway, un jefe de forajidos que se esconde tras una máscara de respetabilidad.
De camino hacia su ciudad, Adobe Junction, Kellard presencia la muerte de un desconocido a manos de cuatro pistoleros. Consigue matar a uno y herir a otro y escucha las últimas palabras del desconocido que le lega sus pertenencias.
En Adobe Junction nadie parece esperarle. Su esposa Karin le recibe con frialdad porque le desprecia desde que en cierta ocasión Stuart fue incapaz de defenderla de unos desaprensivos que intentaban abusar de ella. La salvó un pistolero llamado Gerry Kidd del que está platónicamente enamorada. A Kellard no le queda más remedio que plantear el divorcio a su esposa, a lo que ella accede.
En la diligencia en la que viajaba Kellard, llegaron también dos pistoleros profesionales encargados por Jason Conway de asesinar a Leila Scott, una chica del saloon que fue testigo del atraco que envió a Stuart a la cárcel y declaró contra Jason. Consiguen raptar a la chica y cuando están a punto de acabar con ella, aparece de nuevo el Buitre para impedirlo. Mata a los dos pistoleros y desaparece.
Kellard quiere volver a su antiguo trabajo en las minas de cobre de Adobe Junction, tal como se lo había prometido su propietario y amigo Adam Mallory. Pero Karin le comunica que Mallory ha muerto recientemente y que ella fue testigo de cómo moría al pisar accidentalmente su caballo un barreno de dinamita. Kellard empieza a sospechar que la muerte de Mallory no tiene nada de accidental. En la empresa le comunican que no van a readmitirle y que el nuevo dueño, Morgan Derek, el sobrino de Mallory, va a cambiar totalmente el personal de la empresa.
En realidad, Morgan Derek y Jason Conway, ahora buscado por la ley, son socios y se ayudaron en el asunto de eliminar a Mallory. La única persona que puede atestiguar algo en contra suya es Karin, pero ella no sabe que vio algo realmente peligroso para los dos bandidos. Por tanto, deciden eliminarla antes de que hable.
Kellard consigue un empleo como contable en el saloon de la ciudad, al mismo tiempo que llega a ésta el nuevo dueño de las minas, Morgan Derek. Éste ha puesto en marcha un plan para acabar con Karin que consiste en atropellarla con un carro de caballos desbocados. El intento fracasa porque, aunque la intervención de Gerry Kidd para ayudarla resulta inútil, en el último momento interviene nuevamente la figura salvadora del Buitre. Karin queda prendada del misterioso héroe enmascarado.
Al fracasar el plan, Morgan y Jason conciben uno nuevo en el que piensan eliminar a Karin y al Buitre al mismo tiempo. Una noche secuestran a la chica mientras Stuart está trabajando. Al día siguiente aparece en la oficina del sheriff un mensaje conminando al Buitre a aparecer para salvar a la chica. Sin que nadie sepa cómo, el Buitre cuelga otro mensaje diciendo que acudirá a la cita.
Mientras tanto, Stuart denuncia a Morgan Derek como responsable del asesinato de Mallory y el secuestro de Karin.
Esa noche el Buitre acude a la cita con los bandidos en las minas, pero nada es lo que parece y a partir de ese momento empiezan las sorpresas.
Entretenido relato en el que el autor retoma la figura del "vigilante" enmascarado, un poco en la tradición del Zorro de Johnston McCulley, el Coyote de José Mallorquí, el Llanero Solitario o el Two-Gun Kid de la Marvel. Ello le permite una pequeña reflexión sobre la figura del héroe enmascarado y jugar con el tema de las identidades. El estilo es impecable y la narración efectiva. Hay que destacar el interés del autor por los detalles nocturnos.
A pesar de una reputación infame, los documentos escritos indican que la prisión se administró con humanidad, y era una institución modelo para su época. Los únicos castigos eran las oscuras celdas para los reclusos que rompían las normas penitenciarias, y la bola y la cadena para los que trataban de escapar.
Un total de 3.069 presos, entre ellos 29 mujeres, vivieron dentro de estas paredes durante treinta y tres años de funcionamiento de la prisión. Sus delitos iban desde el asesinato a la poligamia. El robo a gran escala era el más común. La mayoría cumplió sólo parte de sus condenas debido a la facilidad con la que se obtuvieron libertades condicionales e indultos. Ciento once personas murieron mientras cumplían su condena, la mayoría de la tuberculosis, que era común en todo el territorio. De los muchos presos que intentaron escapar, veintiséis lo lograron, pero sólo dos estaban de dentro de los confines de prisión. No se llevaron a cabo ejecuciones en la prisión porque la pena capital era administrada por el gobierno del condado.
Durante su tiempo libre, los prisioneros fabricaban a mano muchos elementos. Esos artículos fueron vendidos en los bazares públicos que había en la prisión los domingos después de los servicios religiosos. Los presos también tuvieron atención médica regular y el acceso a un buen hospital.
La escolaridad estuvo disponible para los condenados y muchos aprendieron a leer y escribir en la cárcel. La prisión albergó una de las primeras bibliotecas "públicas" del territorio, y se cobraba a los visitantes el recorrido por la institución para comprar libros. Una de las primeras plantas de energía eléctrica del Oeste suministró electricidad para las luces y hacía funcionar un sistema de ventilación en el bloque de celdas.
En 1907 la prisión estaba sobrepoblada y no había lugar en la colina donde estaba situada para expandirla. Los condenados construyeron una nueva instalación en Florence, Arizona. El último preso salió de Yuma el 15 de septiembre de 1909. Actualmente el edificio y las instalaciones son un parque histórico estatal.
domingo, 9 de junio de 2013
Jaque a la Tierra. Glenn Parrish
Novela de Glenn Parrish (Luis García Lecha) publicada en setiembre de 1980 en la colección La conquista del espacio de Editorial Bruguera con el número 529. La cubierta es de Miguel García.
J.J. Barrett es condenado por homicidio y sentenciado a morir por desintegración. En realidad todo es una farsa. El cuerpo de Barrett es teletransportado al laboratorio del doctor 3Smith. Allí se le dice que el gobierno terráqueo le ha elegido para un misión suicida. Será enviado al planeta Heggadon para conseguir que la princesa Vinellah firme el tratado entre ese planeta y la Tierra. Cuatro enviados anteriores han muerto en circunstancias extrañas.
Barrett acepta la misión y se embarca en un crucero estelar rumbo al planeta como un turista más. En el crucero entra en contacto con Bithys, una ciudadana de Heggadon, que resulta ser el contacto de Barrett en la nave. Además es la hermana bastarda de la la princesa Vinellah. Bithys informa a Barrett de la princesa está prisionera del primer ministro Skurr en un castillo inaccesible en medio de un lago. El castillo está vigilado por el ejército de hombres alados de Skurr, los llamados homáguilas. Además de eso en el lago se encuentran los leotibs (mezcla de león y tiburón) y los temibles gusanos-pirañas capaces de devorar a un hombre en segundos.
Viajando con Barrett y Bithys en la nave, se encuentra el lugarteniente de Skurr, el siniestro Hrane. Éste logra fingir un simulacro de abandono de la nave. Barrett y Bithys son lanzados en una cápsula de salvamento averiada con la intención de que mueran.
Logran aterrizar en un planeta desierto y allí les encuentran el capitán Rupphus y sus piratas del espacio.
Barrett logra engañar a los piratas y apoderarse de su nave.
Barrett y Bithys llegan por fin a Heggadon. Barrett se hospeda en un hotel, cuya dueña, Arphinia, resulta ser su contacto en el planeta.
El plant de Barrett consiste en que un pescador de la zona le ayude a atravesar el lago. Acompañado por Bithys, tienen que atravesar primero la barrera vigilada que cierra los accesos al lago para los no residentes. Barrett soborna a un oficial llamado Hakros para poder pasar. Ya en el lago, el pescador les obliga a untar sus cuerpos con una crema repelente para evitar el ataque de los gusanos-piraña. Para demostrarles que no suceda nada si llevan la crema, sumerge su mano en el agua. En pocos segundos, su cuerpo es devorado por los gusanos. Barrett y Bithys comprenden que el atentado iba dirigido contra ellos y que el plan imaginado no va a funcionar.
El nuevo plan de Barrett consiste en ir volando al castillo. Para ello, Bithys y el se disfrazarán de homáguilas. Hakros les proporciona los disfraces y Bithys consigue los dispositivos para poder volar. Antes de partir, sufren un nuevo atentado fallido cuando Hakros muere en la bañera de Bithys a causa de que el agua contiene gusanos-piraña.
Barrett y Bithys vuelan hacia el castillo no sin tener que defenderse del ataque de los homáguilas. Una vez en el castillo reciben la sorpresa de que han sido seguidos por los piratas de Rupphus. Barrett engaña al capitán pirata haciéndole creer que en el castillo se guardan grandes tesoros. Los piratas irrumpen en el castillo organizándose una batalla campal entre ellos, los homáguilas y los leotibs. Barrett y Bithys se las arreglan para llegar a las habitaciones de la princesa prisionera situadas bajo el nivel del agua del lago. Allí son sorprendidos por Skurr y Hrane, que han preparado una trampa mortal para todos ellos.
Entretenida novela de Glenn Parrish, que revisita todos los temas de la novela pulp de ciencia ficción de los años 30. Una space opera con guiños a un clásico del cómic como es Flash Gordon (los homáguilas son sin duda un recuerdo u homenaje a los hombres halcones creados por Alex Raymond). Las princesas en peligro amenazadas por siniestros ministros nos remiten a ese mismo mundo creativo (la reina Desira de Trópica, por ejemplo). El autor aprovecha además la ocasión para lanzar un pequeño mensaje antiimperialista o anticolonialista. Absolutamente recomendable y un logro encomiable de García Lecha, que no tiene nada que envidiar a sus colegas americanos.
jueves, 6 de junio de 2013
Hampa brillante. A. Rolcest
Novela de A. Rolcest (Arsenio Olcina Esteve) publicada en 1961 dentro de la colección Servicio Secreto de Editorial Bruguera con el número 565 y reeditada en 1965 dentro de la colección Selecciones Servicio Secreto con el número 127, que es la que hemos leído.
El inspector de policía americano Fadner llega a Roma de vacaciones junto con su mujer. Allí se encuentra con el agente del FBI Travis Wick y la pintora Gladys Blair. La esposa sospecha que entre los dos hombres hay algo más que amistad y que su marido en realidad ha venido a Roma en misión secreta. Por la noche, las dos parejas acuden a un club nocturno. Allí actúa una bailarina llamada Yona, a la que Travis conoce desde hace tiempo.
A la mañana siguiente Fadner y Travis se van en coche sin indicar su destino. La policía italiana encuentra el coche con los dos hombres asesinados a bordo.
Unos días después llega a Roma el periodista americano Jeff Rayner para investigar la muerte de los dos hombres. Jeff era amigo personal de Travis Wick y también conoce a Yona. Todos ellos se conocieron durante la guerra, cuando los dos amigos formaban parte del ejército americano y la chica era una mendiga con relaciones en el mundo de la delincuencia de la postguerra. Tanto Travis como Jeff tuvieron relaciones con Yona y este último aún sigue enamorado de ella, aunque la desprecia por su falta de escrúpulos a la hora de abrirse paso a medias entre el mundo del hampa y el del espectáculo. Jeff cree que Yona no tendría ningún problema para matar.
Jeff y Gladys acuden a un club nocturno de lujo para ver a Yona, a la que el periodista cree responsable de la muerte de los dos hombres. Yona, que tiene de pareja a un director de cine en esos momentos, aún se siente atraída por Jeff, pero el encuentro entre los dos no es satisfactorio. Al volver al hotel, Jeff y Gladys son objeto de un accidente provocado.
En el hospital, Jeff se encuentra con Santini, un periodista italiano que es un viejo conocido suyo. Se presenta un enviado de la embajada americana con la pretensión de trasladar a Gladys y Jeff a un hospital americano, pero Santini le reconoce. Es un delincuente llamado Groot que, sin duda, quiere secuestrar a los dos accidentados. Jeff impide el secuestro a puñetazos y Groot se da a la fuga.
Al día siguiente, Jeff se entera de que Gladys ha sido secuestrada en su hotel. Yona acude a verle y le comunica que va a ayudarle en este caso. El organizador del secuestro, el atentado y las muertes es un tal Keast, un desertor americano de la guerra, cuya banda se dedica a la falsificación de moneda y al tráfico de drogas.
Jeff y Yona acuden a la casa de Keast en pleno campo, donde tiene lugar una auténtica batalla campal con los bandidos. Un artista polaco llamado Wojtech, antiguo novio de Gladys, está prisionero también en la casa y parece ser el responsable de las falsificaciones a cambio de la droga diaria que necesita para calmar su adicción.
Con la ayuda inesperada de Wojtech, el FBI y la policía italiana, se atrapa a todos los delincuentes. Keast logra huir y se dirige a la mansión de su jefe, un miembro de la alta sociedad llamado Paolo Fornaro, al que todos llaman el Diplomático. Allí está prisionera Gladys. Mientras tanto, Jeff y Yona se dan cuenta de que todavía siguen enamorados.
Todos se dirigen a la mansión de Fornaro donde tendrá lugar el ajuste de cuentas final.
Novela algo previsible y rutinaria con un argumento un tanto errático, que evidencia la rapidez de su escritura.
miércoles, 29 de mayo de 2013
Tus ojos perversos. Carlos de Santander
Novela de Carlos de Santander (Juan Lozano Rico) publicada en octubre de 1964 dentro de la colección Legiones blancas de Editorial Bruguera con el número 44. La portada es de Pifarré.
Paul Sorton vuelve a Borenville, su ciudad natal, después de haber acabado sus estudios de medicina. Monta un consultorio humilde, que atiende él solo. Paul es el hijo de los antiguos criados de la familia Drean y de niño había vivido en la casa de éstos en el barrio de los ricos, Rain Hill. Durante la infancia había jugado con la hija de la familia, Doris, pero de adolescente tuvo que dejar la amistad de la chica por su diferencia de clase social. Paul se prometió a si mismo que volvería siendo médico y se llevaría a Doris, en una especie de venganza social.
El encuentro entre ambos no puede ser más explosivo. Al intento de acercamiento de Doris, en el fondo basado aún en las diferencias de clase, responde Paul con su carácter taciturno y sereno. En el fondo, él tambiés es orgulloso por haber conseguido ser médico saliendo de la nada. A partir de ese momento en la novela se van produciendo una serie de encuentros y desencuentros, malentendidos y situaciones pasionales. Una especie de juego del gato y el ratón. Nos damos cuenta de la atracción que existe entre los dos, a pesar de que Doris está prometida desde la infancia con Spencer Wilson, otro hijo de ricos sin voluntad y bonachón.
La intervención de Bert, el hermano de Doris, violento y soberbio, no hace más que empeorar las cosas, aunque recibe una paliza de manos de Paul.
El retorno de la familia Bell a Rain Hill después de un largo viaje por Africa y Asia hará cambiar las cosas. La madre, Susan, ha regresado contagiada de viruela. A pesar de los cuidados de Paul, muere y la epidemia se extiende en la población, aunque parece que sólo exclusivamente en el barrio de los ricos, que Paul manda poner en cuarentena. Paul, juntamente con las autoridades, se ha hecho cargo de la situación y vacuna a toda la pequeña población. Para ello cuenta con la ayuda de Doris, vacunada por él mismo, y de Beryl, la hija de los Bell, convertidas las dos en enfermeras improvisadas. Beryl, por otra parte, es la única persona lúcida entre los de su clase social y por la que Paul se siente atraído.
A pesar de esta atracción, no puede evitar ceder a la pasión que siente por Doris. Ésta rompe su compromiso con Spencer y decide casarse con Paul, aunque su decisión está llena de ambigüedades y suspicacias. Durante la luna de miel, se siente martirizada por los celos hacia Beryl, a la que Paul sigue demostrando aprecio. En un baile, al final de la novela, todos los personajes descubrirán cuál es la verdad de sus relaciones y sentimientos.
Entretenida novela romántica de Carlos de Santander, en la que curiosamente se nos hace más atractivo el personaje femenino, muy cercano a la figura de Brigitte Bardot según la descripción que nos da el autor. En el año de la novela, 1964, la actriz francesa estaba en pleno auge. Paul, sin embargo, es un personaje hosco, taciturno, no exento de una cierta violencia y despego en sus maneras, poco simpático para el lector. Por otra parte, es de destacar el solapado erotismo que recorre la novela y que tensa las relaciones entre los personajes.
martes, 21 de mayo de 2013
El mejor revólver de la Unión. Marcial Lafuente Estefanía
Novela de Marcial Lafuente Estefanía publicada en 1963. Es el número 346 de la colección California y fue reeditada como el número 314 de la colección Oeste legendario publicado en noviembre de 1973. La cubierta es de Enric.
Frederick Boulton llega con su banda a la ciudad de Tucson en Arizona. Su objetivo es que sus hombres roben el banco mientras él desafía al pistolero local Lewis Brooks. El duelo será una maniobra de distracción pero, al mismo tiempo, Boulton está convencido de que el pistolero más rápido de Arizona. A pesar de que Brooks no quiere pelear, se ve obligado a ello por sus mismos conciudadanos. Ante la expectación general, Boulton mata a Brooks. Mientras tanto, sus hombres han robado el banco y han huido.
El sheriff de Tucson echa a Boulton de la ciudad. Al mismo tiempo llega la noticia del atraco. Un exagente federal, Allen Whitney, participa en la investigación y relaciona los dos hechos. Todos los indicions indican que Boulton y sus hombres se dirigen hacia Phoenix. Allen y el sheriff parten hacia allí. En Phoenix se encuentran con un agente federal amigo de Allen, Tom Houston, que también está tras las huellas de Boulton. Pero no hay pruebas contra él. Al ver a los federales y al sheriff, Boulton recomienda a sus hombres que se vayan a Prescott, mientras él se queda para desafiar al pistolero local Harry Sidney. Pero Sidney no quiere pelear y hace que el sheriff de Phoenix detenga a Boulton. Al estar éste en la cárcel, Allen decide reunirse con su mujer Nora en Prescott, pero Tom se queda para vigilar al bandido, del que todos empiezan a decir que está loco.
En Prescott, Allen se reúne con su mujer y sus amigos los McGregor. La hija de la familia, Gussie, mantiene relaciones con el dueño de un rancho, Leo, que se niega a llevar armas. Por ello todos lo toman por cobarde, empezando por el futuro suegro.
Cada vez que Leo acude la ciudad se le acosa por no llevar armas. El jefe de los acosadores es un ranchero llamado Berwick, amigo de un pistolero llamado Tab Laurent. Todos ellos se reúnen en el saloon de Clyde, un antiguo forajido ahora reformado. Un día, al acudir al saloon Allen y Leo con las mujeres, Leo es retado de tal manera por Tab y Berwick que no le queda más remedio que coger las armas y matarles. Luego todos reconocen a Leo. En realidad es John el Tejano, el pistolero más rápido del Oeste, que había jurado no volver a disparar y abandonar su anterior vida de forajido. El único que sabía eso era Allen pero respetaba la nueva identidad del célebre pistolero.
En eso llega a Prescott Frederick Boulton. Este se entera por sus hombres de que el hombre más rápido del Oeste está ahí. Planea enfrentarse a John el Tejano y de paso robar el banco de Prescott, lo que será su último golpe.
El enfrentamiento final entre John y Boulton parece inevitable.
Tucson es una ciudad ubicada en el condado de Pima en el estado estadounidense de Arizona. Es una de las principales ciudades del corredor del Sol y la más poblada del sur de Arizona. También es la segunda ciudad en tamaño después de Phoenix y la principal dentro del área de la La Mesilla. Es sede de la Universidad de Arizona. En el Censo de 2010 tenía una población de 520 116 habitantes y una densidad poblacional de 884.53 personas por km².
La ciudad descansa dentro de un valle de casi 1300 kilómetros cuadrados, rodeada por cinco cordilleras prominentes, tres con cimas que se aproximan o rebasan los 2700 metros de altura. El panorama urbano de la ciudad de Tucson se caracteriza por las sierras que rodean a la ciudad. Muy cerca de la ciudad se ubica la sierra de Santa Catalina al norte, la sierra del Rincón al este y la sierra de Tucson en el lado occidental. Un poco más alejada se encuentra la sierra de Santa Rita, que domina la vista sur de la ciudad.
Tucson está ubicado en medio de un asentamiento indígena de 10 mil años, y se distingue por ser la región habitada continuamente más antigua del hemisferio norte.
El misionero jesuita Eusebio Francisco Kino visitó el valle del río Santa Cruz en el año 1692, y fundó la misión de San Xavier del Bac en el año 1700 a unos 12 km río arriba del asentamiento actual de Tucson. Un Convento separado se fundó río abajo del río Santa Cruz, cerca de lo que hoy se conoce como montaña "A". Posteriormente Hugo O'Conor al mando de milicias españolas estableció una fortificación que se denominó Presidio Real de San Agustín del Tucsón el 20 de agosto de 1775 (cerca de la corte de apelaciones del condado de Pima). Durante el periodo del presidio español, Tucson era azotado por frecuentes ataques de los indios Apache en lo que se conoció como Segunda Batalla de Tucson. Sucesivamente el pueblo se denominó Tucson y pasó a formar parte de México a partir de la independencia de España en el año 1821.
En la época del territorio de Nuevo México y a inicios de la formación del estado, Tucson era la principal ciudad de Arizona y su centro comercial, mientras que Phoenix era la sede del gobierno (desde 1889) y de la agricultura. La creación del aeropuerto municipal de Tucson aumentó la importancia de la ciudad. Entre los años 1910 y 1920 la ciudad de Phoenix sobrepasó en población a Tucson y continuó manteniendo tasas mayores de crecimiento. En los últimos años, tanto Tucson como Phoenix has experimentado las tasas más altas de crecimiento en los Estados Unidos.
El folklore del "western" se encuentra arraigado en el sur de Arizona. Aquí fue donde gente como Wyatt Earp y Ike Clanton se dieron cita para el duelo en el O.K. Corral. En donde la Caballería de los Estados Unidos combatió contra Gerónimo y Cochise, y donde Hollywood diseñó su propia versión del Lejano Oeste.
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