miércoles, 11 de febrero de 2015
Fort Navajo. Jean Giraud y Jean-Michel Charlier
Fort Navajo es el primer álbum de la serie Blueberry realizada por Jean-Michel Charlier (guión) y Jean Giraud (dibujos). Primeramente fue publicado por entregas en Francia en la revista Pilote antes de serlo como álbum en 1965. En España se publicó como serie por entregas dentro de la revista Bravo de Editorial Bruguera en 1968. El mismo año Bruguera editó el álbum como el número 2 de la colección Pilote con una ilustración de cubierta de Jijé. Tiene 48 páginas y costaba 90 pesetas.
Después de la guerra de Secesión que han ganado los nordistas, el teniente Blueberry es enviado a Fort Navajo en el Oeste para hacerse olvidar a pesar de su "excepcional hoja de servicios", porque es sudista, pendenciero, bebedor, tramposo e indisciplinado.
En un saloon durante una partida de poker donde probablemente ha hecho trampas, Blueberry debe defender su vida frente a unos tipos duros. Graig, teniente de caballería, interviene y le salva la vida. A continuación, Graig se entera con sorpresa de que Blueberry ha sido destinado a Fort Navajo. Su sorpresa se transforma en disgusto cuando Blueberry critica a su padre, el general Graig. Graig desafía a Blueberry a un duelo con pistola, pero Blueberry demuestra que es un tirador de élite.
Mientras los dos hombres se dirigen hacia el fuerte, descubren un rancho incendiado y a sus habitantes asesinados con las cabelleras cortadas. Los indicios parecen señalar que han sido los indios los que han atacado el rancho y han secuestrado a los niños. En presencia del padre moribundo, Graig da su palabra de que encontrará a los secuestradores, a pesar de las advertencias de los hombres que le acompañan que afirman que se hará matar por nada.
Graig se lanza en persecución de los secuestradores, seguido pronto por Blueberry, que se ha comprometido a salvarlo de los indios. Blueberry llega in extremis para salvar a Graig que ha caído en una trampa tendida por los indios. Ambos despistan a sus perseguidores y encuentran una columna de caballería venida de Fort Navajo para socorrerles. El jefe de la columna, el mayor Bascom, siente un odio visceral por los indios y decide atacar un contingente apache, a pesar de las súplicas de Crowe (un oficial mestizo), Graig y Blueberry. Éste, ayudado por Graig, consigue parar el ataque, lo que provoca las iras de Bascom, que ordena ejecutarle para vengarse de la humillación. Graig amenaza con denunciar la actuación de Bascom, lo que incita a este último a renunciar a los ataques contra los indios. De vuelta al fuerte, Blueberry se presenta a su comandante, el coronel Dickson, un hombre moderado que se opone a toda intervención militar contra los indios para mantener la paz. Se encuentra con Blueberry en privado y se entera de que éste tiene un pasado turbulento, que está dispuesto a pasar por alto dada la hoja de servicios de Blueberry. Por la noche, Blueberry está de guardia. Mientras discute con Crowe acerca de la difícil situación en Fort Navajo, un indio lanza una flecha con un mensaje: Cochise pide encontrarse con Dickson para poner fin a los ataques por parte de ambos bandos. El coronel acepta a pesar de la oposición de Bascom, afirmando que Fort Navajo está demasiado aislado y posee una guarnición demasiado reducida para hacer frente a los indios.
A la mañana siguiente, Bascom afirma haber comprendido que Dickson quiere encontrarse con los jefes indios en una tienda, que hace montar en el exterior del fuerte, para poder arrestarlos a todos de una vez, pero Dickson le replica que ha dado su palabra de honor de dejarlos partir libres para gran decepción de Bascom. Mientras Blueberry y Dickson se dirigen hacia la tienda que ha de servir de lugar de negociación, este último es mordido por una serpiente de cascabel. Aunque es cuidado, no puede seguir asumiendo la dirección del fuerte y nombra a Bascom comandante.
Este último hace alejarse del fuerte a Blueberry y Crowe con el fin de tender una emboscada a los jefes indios desarmados que acudirán a la tienda. Durante la discusión con los indios, Bascom reclama el retorno del niño secuestrado con la amenaza de encerrar a los jefes en el fuerte. Bajo el tiroteo, Cochise huye de la tienda. Bascom ordena a Blueberry y a Crowe que traigan a Cochise, pero se encuentran con un fuerte contingente de indios que han venido para proteger a su jefe. Los indios atacan el fuerte, pero los soldados replican poniendo fin temporalmente al ataque. Por su parte, Bascom afirma que los rehenes indios incitarán a Cochise a moderar sus ataques. Cuando un correo enviado por el fuerte vuelve acribillado por las flechas, algunos hombres del fuerte piensan que su situación es desesperada porque están aislados en el interior del territorio apache rebelde.
martes, 3 de febrero de 2015
La esclava de Fort Shanon. Keith Luger
Novela de Keith Luger (Miguel Oliveros Tovar, 1924-1971) publicada en septiembre de 1962 por Editorial Bruguera dentro de su colección Bisonte con el número 767. Tenía 121 páginas. Fue reeditada en julio de 1981 dentro de la colección Ases del Oeste con el número 1157, ejemplar que hemos leído. Tiene 95 páginas y costaba 40 pesetas.
Relato sobre las expediciones de mujeres que se organizaban para casarse con un marido al que desconocían, asunto que dio pie a una película de William Wellman titulada Caravana de mujeres realizada en 1951 con Robert Taylor y Denise Darcel. Pero en este caso, Keith Luger trasplanta el asunto de las praderas del Oeste americano a la costa este de Estados Unidos. De manera inusual, este western no pierde de vista el mar en ningún momento.
Larry Stample y Ray Masterson son dos plantadores de tabaco que han querido obtener esposa mediante la agencia El desenlace feliz. Como muchos otros de sus compañeros, esperan a sus futuras esposas en Fort Shanon. Las mujeres viajan en el Atlanta, un barco a las órdenes del capitán Endicott. Al llegar el barco en medio de una gran expectación, los plantadores deben pagar los gastos del viaje mediante tabaco en especie. Cuando las mujeres están a punto de desembarcar, el médico del puerto certifica que una extraña epidemia se ha desarrollado a bordo y que el barco debe quedar en cuarentena. Pero Larry ha tenido tiempo de ver a su futura esposa, la bella Norma Casanne, y su ira no conoce límites cuando el barco desaparece del puerto con rumbo desconocido.
Un oficial del Atlanta, que se ha quedado en el puerto, informa a Larry y Ray que el barco va rumbo a Galveston en Texas. El capitán Endicott, un personajes refinado y malvado, se dedica a estafar a todos los que quieren obtener esposa mediante agencia en los puertos que visita. Consigue de los novios que le paguen el precio del viaje en especie y luego desaparece con las mujeres hasta el siguiente puerto obteniendo así un gran botín. Ni que decir tiene que el futuro de las mujeres es parecido al de la esclavitud estando encerradas en la bodega del barco y muy poco protegidas de las torvas intenciones de la tripulación.
Larry y Ray se dirigen a Galveston en tren y allí se las tendrán que ver con el sheriff, los hombres de Endicott que se están preparando para estafar a los conserveros de la ciudad y además los pistoleros a sueldo del malvado capitán. Aparte de la habilidad con el revólver de Larry y la fuerza física de Ray, contarán con la ayuda de Turkey Clipper, un pequeño camorrista experto en lanzar el cuchillo, que parece conocer a todo el mundo en Galveston. Mientras tanto, en el barco, Norma ha encabezado una rebelión de las mujeres para conseguir su libertad, a pesar de que Endicott no duda en recurrir a la violencia para reducirlas. Por otra parte, está obsesionado con Norma y será capaz de cualquier cosa para conseguirla. Pero Larry, Ray y Turkey se lanzarán al rescate y la novela acabará en doble boda y alguna sorpresa más.
Western algo decepcionante de Keith Luger debido a lo previsible del argumento y a que tarda en arrancar debido a las escenas de comedia que inician la novela y que son de un humorismo algo pesado. Por lo demás, el autor resuelve el asunto con su habilidad para los diálogos y alguna buena escena de acción.
lunes, 26 de enero de 2015
Las hazañas de Elaine (The Exploits of Elaine). Arthur B. Reeve
Novela de Arthur B. Reeve (1880-1936) publicada en 1915 y que en realidad es la novelización de los guiones que el autor escribió para el serial cinematográfico del mismo título estrenado en enero del mismo año. Hay que decir en su momento este serial en 14 episodios tuvo una recaudación de más de un millón de dólares y estableció a su atlética protagonista, Pearl White (1889-1938), como la reina de los seriales de su tiempo. La actriz había protagonizado el año anterior otro serial, The Perils of Pauline, pero hay que decir que Las hazañas de Elaine fue muy superior en todos los sentidos.
Como dijimos, Arthur B. Reeve se encargó de los guiones y de su posterior novelización.
Veamos el argumento a grandes rasgos: Taylor Dodge, el propietario de una gran compañía de seguros de Nueva York, aparece muerto en extrañas circunstancias. El motivo de su muerte son determinados papeles que ocultó previamente y que pueden revelar el escondite secreto de un célebre y despiadado maestro del crimen conocido sólo como La mano que aprieta (The Clutching Hand). Hay que decir que últimamente La mano que aprieta se ha cebado en los clientes de Dodge. Para ayudar a Elaine Dodge, la hija de Taylor, a seguir la pista del villano que asesinó a su padre, ésta contará con el famoso científico detective Craig Kennedy y su ayudante y cronista, el periodista Walter Jameson, que trabaja para el periódico The Star. Entre los esbirros y secuaces de La mano que aprieta nos encontramos con un indio amazónico que usa dardos empapados en curare como su arma preferida, un científico loco que ha inventado un apocalíptico rayo de la muerte y una banda de ladrones conocida como la Hermandad de los Falsarios. En el transcurso de sus aventuras, Elaine se ve atrapada además en las redes de Long Sin, un misterioso asiático, líder de una secta de adoradores de un diabólico dios oriental, los cuales intentarán momificarla viva. Nuestra heroína es rescatada una y otra vez por el leal Craig Kennedy, que usa cada vez un artilugio o dos de su invención para combatir a las fuerzas del mal. Hay que decir que la mayor parte de la tecnología y de los conocimientos científicos que utiliza Kennedy, que es físico y químico, están anticuados o son considerados triviales hoy día. Kennedy utiliza cosas tan novedosas en su época como diversos tipos de teléfono y comunicación por radio, magnetófonos, telescopios e incluso un sistema primitivo de televisión. Incluso algo tan común como las huellas digitales es presentado como una novedad científica.
Por otra parte, nunca he visto aparecer en una novela, a falta de ver el serial, tantas puertas ocultas, habitaciones secretas, pasadizos, lóbregos subterráneos, casas misteriosas, cortinajes enigmáticos que pueden ocultar cualquier cosa, trampas y trampillas, escaleras secretas, resortes que abren la entrada a lugares imposibles, en fin, todo un repertorio escenográfico que nos retrotrae a todo un imaginario propio de la novela gótica, el folletín, el cine primitivo o incluso a nuestros propios sueños.
Pearl White
El esquema de cada capítulo autoconclusivo es el mismo: La mano que aprieta pone en peligro a Elaine de las mil maneras posibles, en principio para obtener los documentos que le delatan y luego ya por venganza contra ella y su archienemigo Kennedy. La rapidez de pensamiento de Elaine y la aparición de Kennedy y su amigo Jameson servirán para desbaratar los planes de La mano que aprieta y salir todos con vida de los peligros más increíbles. Al final, el mismo autor parece aburrirse de repetir el mismo esquema e introduce el personaje del malvado Long Sin, aliado de La mano que aprieta, para renovar un tanto el escenario habitual de las aventuras. Asimismo hay una historia romántica entre Elaine y Craig que el autor desarrolla casi por obligación y con cierta desgana. Ni que decir tiene que, al final del serial y del libro, Elaine y Craig lograrán desenmascarar a La mano que aprieta, el supervillano que parecía casi invencible.
Creo que es interesante reproducir el título de los capítulos de la novela y de la serie: La mano que aprieta, El sueño crepuscular, Las joyas desaparecidas, La caja fuerte congelada, La habitación envenenada, El vampiro, La trampa doble, La voz oculta, El rayo de la muerte, La corriente de la vida, Las tres horas, Los cristales de sangre, Los adoradores del diablo, El ajuste de cuentas. Como vemos por los títulos Elaine deberá escapar de múltiples peligros o ser salvada de ellos en el último momento. Tal vez el episodio más notable sea aquél en que Kennedy logra volver a la vida a Elaine, cuyo corazón ha dejado de latir, mediante un ingenio eléctrico (un primitivo desfibrilador), después de rescatarla de las ponzoñosas cloacas de Nueva York (episodio La corriente de la vida).
Me gustaría indicar que la mayor parte del tiempo he tenido la impresión de que Arthur B. Reeve se limita a ilustrar con palabras las imágenes cinematográficas del serial, limitándose a los diálogos y a la descripción de las escenas sin penetrar casi para nada en la psicología de los personajes, que son bastante estereotipados y sin matices. Lo único que parece interesar al autor y a los lectores/espectadores es la acción por la acción.
El serial fue producido por Wharton Brothers y se filmó en Ithaca (Nueva York). Fue dirigido por Louis J. Gasnier y George B. Seitz. La distribución corrió a cargo de Pathé Exchange. Los episodios del serial se estrenaban cada quince días, después de que la versión escrita del capítulo hubiese aparecido en los periódicos de mayor tirada. La consigna era "Léalo ahora, véalo luego en el cine." Como otros seriales de la época, Las hazañas de Elaine estaba dirigido a un público femenino joven. En Estados Unidos, los exhibidores usaban diapositivas con la letra de la canción de la serie, Elaine, my Moving Picture Queen, para que el público pudiese cantarla antes del pase del capítulo; por otra parte, en Inglaterra se regalaron al público femenino miles de sombreros "Elaine".
En cuanto a la novela, fue la novena que Arthur B. Reeve dedicó a su personaje Craig Kennedy. Tanto fue el éxito del serial y de la novela, que a continuación se produciría otro serial titulado The Romance of Elaine, también escrito por Reeve y novelizado por éste y que continuaba las aventuras de Elaine y de Craig Kennedy. Pero de esto ya hablaremos en su momento.
viernes, 16 de enero de 2015
Tintín en el Congo (Tintin au Congo). Hergé
Tintín en el Congo (Tintin au Congo) es el segundo álbum de la serie Las aventuras de Tintín, creada por Hergé (Georges Remi, 1907-1983). La historieta se publicó primero por entregas, en blanco y negro, en Le Petit Vingtième entre el 5 de junio de 1930 y el 11 de junio de 1931. La primera edición en álbum, también en blanco y negro, se publicó ese mismo año. El álbum apareció en color, con importantes cambios, en 1946. En España Editorial Juventud publicó el álbum en 1968 con traducción de Concepción Zendrera.
La trama de la historia se compone de diversas peripecias en las cuales Tintín y su perro Milú logran salvarse de dificultades y peligros en una atmósfera de propaganda colonial.
El periodista Tintín va en barco al Congo belga por cuestiones de trabajo. El viaje es complicado, ya que Milú es atacado sucesivamente por un loro, el pasajero clandestino Tom, futuro enemigo de Tintín, y por un tiburón. Al llegar a Africa son aclamados por la multitud. Después de rechazar las solicitudes de los periódicos que desean comprarle su reportaje, Tintín contrata a un chico, Coco, para que les acompañe. El trayecto está lejos de ser tranquilo: Tintín salva a Milú de un cocodrilo y luego de un mono y captura a Tom, que trataba de robar su coche.
En el reino de los Ba Baoro'm, Tintín es invitado por el rey de la tribu a la caza del león. La caza se complica, pero esta vez es Milú quien salva a Tintín de las garras de la fiera. Sintiéndose amenazado por el joven blanco, el brujo de los Ba Baoro'm, acompañado por Tom, acusa de sacrilegio a Tintín y éste es hecho prisionero. Liberado por Coco, descubre la trampa y es nombrado gran jefe. El brujo provoca entonces una guerra con la tribu de los M'Hatouvou e intenta matar a Tintín sin éxito. Tom captura finalmente a nuestro héroe y lo abandona a los cocodrilos y a Milú a una boa. Un misionero los salva en el último momento.
Tintín es acogido en la misión, donde da un curso de matemáticas y parte a la caza del elefante. Tom lo intercepta al volver y lo deja por muerto. Advertido por Milú, el misionero salva a Tintín. Perseguido por este último, Tom termina devorado por los cocodrilos. Tintín descubre entonces que los hombres que querían su muerte son gángsters de la banda de Al Capone que intentaban tomar el control de la producción de diamantes del Congo. Después del arresto de los bandidos, Tintín y Milú salen de safari para filmar animales, antes de ser recogidos por un avión para realizar un nuevo reportaje en América.
lunes, 22 de diciembre de 2014
La vieja dama del mar. Ambrós y Víctor Alcázar
Huyendo de Inglaterra, el Tigre, el barco del Corsario de Hierro, llega frente a las costas argelinas. Además de a sus inseparables Mac Meck y Merlini, el Corsario lleva a bordo a Lady Roxana, la sobrina de Lord Benburry (el antiguo pirata conocido como La Mano Azul) y a Mistress Quickly, su dama de compañía. Mediante un sistema de señales y complejas maquinarias, los acantilados de la costa se abren para dejar paso al barco, que entra en Eden End, el reino secreto de la Vieja dama del mar, la protectora del Corsario de Hierro. Ésta fue quien lo rescató del mar cuando La Mano Azul destruyó el barco del padre del Corsario y desde entonces se convirtió en su madre adoptiva y protectora.
Una vez en Eden End, los planes del Corsario son rescatar a Lord Archibald, el padre de Lady Roxana y hermano del terrible Lord Benburry. Éste hizo que fuese encerrado para siempre en las mazmorras de Hassan el Eunuco, un reyezuelo de la costa argelina. Pero Benburry teme al Corsario y sabe que más tarde o más temprano se presentará para rescatar a Lord Archibald. Para luchar contra él, contrata los servicios del siniestro Sinau de Esmirna, un pirata hechicero, y de la Capitana Dagas, una mujer pirata.
Los enviados de la Vieja dama del mar pronto averiguan que Lord Archibald está en poder de Hassan. El barco del Corsario se dirige así hacia la fortaleza del reyezuelo junto con otro barco en el que van la Dama y Lady Roxana. Al llegar a la costa son descubiertos por los hombres de la Capitana Dagas. Ésta traza un plan para hundir el barco del Corsario con una almadía llena de barriles de pólvora. El Corsario y Mac Meck descubren el intento, que termina en un completo fracaso. La Capitana Dagas es salvada de la muerte por su segundo Des Brieux, un hombre prudente que además está enamorado de la mujer pirata.
El Corsario y sus hombres desembarcan en la costa para buscar un túnel secreto que lleva hasta los subterráneos de la fortaleza de Hassan. Pero Sinau está acechando allí y arroja sobre ellos su niebla azul, un gas alucinógeno que hace ver monstruos a los que lo respiran. Los hombres del Corsario y las patrullas de Hassan son presas de las alucinaciones monstruosas, pero el Corsario logra vencer a las visiones penetrando en la boca de un monstruo que al final resulta ser el túnel que buscaban. Él y Mac Meck siguen el túnel hasta llegar a un muro que cierra el paso. El escocés derriba el muro de un empujón, lo que hace que se encuentren de pronto en medio de una fiesta dada por Hassan a su invitado Lord Benburry. El Corsario y Mac Meck hacen prisionero a Hassan, pero Lord Benburry logra escapar. Después de haber liberado a Lord Archibald, el Corsario y Mac Meck escapan de la fortaleza de Hassan en un barco, llevándose al reyezuelo como rehén.
Mientras Lord Archibald se encuentra con su hija Roxana, Benburry, Sinau y la Capitana Dagas preparan su próxima venganza contra el Corsario de Hierro.
lunes, 15 de diciembre de 2014
El misterio del loro tartamudo (The Mystery of the Stuttering Parrot). Robert Arthur
El misterio del loro tartamudo (The Mystery of the Stuttering Parrot), novela escrita por Robert Arthur (1909-1969) fue publicada en 1964 y es la segunda de la serie Alfred Hitchcock y los tres investigadores. En España fue publicada por por editorial Molino en 1968 con traducción de M.L. Pol de Ramírez, tiene 174 páginas y las ilustraciones son de Edward Vebell. Fue reeditada numerosas veces.
En su segunda aventura, los Tres investigadores (Júpiter Jones, Bob Andrews y Pete Crenshaw), que viven en Rocky Beach en la costa de California, son contratados por un amigo de su mecenas, el director Alfred Hitchcock, para encontrar a su loro desaparecido. El amigo de Hitchcock se llama Walter Ventriss y es un actor especializado en Shakespeare. Por lo tanto, el loro se llama Billy Shakespeare y sólo recita el "Ser o no ser" de Hamlet, pero tartamudeando. Ventriss había comprado el loro a un buhonero mexicano hacía poco. Los chicos pronto descubren que este loro formaba parte de un grupo de siete, entrenados por su antiguo propietario para repetir un mensaje específico. El objetivo de la investigación pasa de encontrar un simple loro perdido a descubrir el secreto que se esconde detrás de esos misteriosos mensajes.
Los Tres investigadores entran en contacto con un chico mexicano llamado Carlos, cuyo tío Ramos es el que vendía a los loros. Éstos habían pertenecido a un inglés llamado John Silver, que fue huésped del tío de Carlos, a pesar de la pobreza de su vivienda. Silver murió en casa de Ramos y le encomendó a sus loros diciéndole que un hombre llamado Claudius le pagaría mil dólares por ellos. Pero Claudius tardó en llegar de Inglaterra y Ramos tuvo que vender a los loros para pagar los gastos del funeral de Silver.
Claudius en realidad es un anticuario y el antiguo jefe de Silver, y cae en la desesperación al enterarse de que los loros han sido vendidos. A continución intenta recuperarlos comprándolos o incluso robándolos. Pero Claudius no es el único interesado en los loros y sus mensajes, sino que también anda tras ellos Huganay, un francés que es un famoso ladrón de arte. Todos han llegado a la conclusión de que los mensajes son la clave para encontrar un objeto particularmente valioso.
Los chicos acaban ayudando en su empeño a Claudius y así conseguirán reunir a los siete loros, que se llaman Little Bo Peep, Billy Shakespeare, Barbanegra (en realidad un pájaro mina), Robin Hood, Sherlock Holmes, Capitán Kidd y Cara Cortada. Júpiter, Pete y Bob sacarán sus conclusiones después de escuchar los mensajes, que les conducirán a un antiguo cementerio abandonado en Melita Valley, donde tal vez esté la clave del enigma. De todas formas, Huganay y sus sicarios no cejarán en su empeño de apoderarse del misterioso objeto escondido por John Silver.
martes, 9 de diciembre de 2014
La invasión de los trolls de fuego (The Invasion of the Fire-Trolls, Aquaman nº 1)
La invasión de los trolls de fuego (The Invasion of the Fire-Trolls) apareció en el número 1 de Aquaman en febrero de 1962. La portada y dibujos son de Nick Cardy y el guión de Jack Miller.
Mientras limpian su casa, Aquaman y Aqualad son testigos de que varios de sus amigos submarinos actúan de manera extraña y pronto se dan cuenta de que éstos son objeto de las travesuras de un duende acuático llamado Quisp. Éste pide ayuda a los dos héroes porque su casa submarina esta siendo aterrorizada por trolls de fuego que han sido liberados durante una erupción volcánica debajo del mar. Después de una rápida batalla, los trolls de fuego empiezan a dirigirse hacia el mundo de la superficie. Con la ayuda de Quisp y del ejército, Aquaman y Aqualad intentan contraatacar a los trolls de fuego, pero sus ataques no tienen efecto. Pensando que quizás un nuevo dispositivo de congelación experimental puede ser lo bastante poderoso para parar a las criaturas, nuestros héroes obtienen el dispositivo contra los trolls de fuego.
Rociando a los trolls con el producto químico, pronto ven que no funciona, pero Aquaman y Aqualad se dan cuenta de que en lugar de éso sus propias piernas se han congelado. Para salvar sus vidas, Quisp utiliza sus poderes mágicos para encoger a Aquaman y Aqualad y que puedan escapar. Encontrándose débiles debido al tiempo pasado fuera del agua, los dos tienen que combatir con muchas amenazas en miniatura para encontrar agua. Pensando que han tenido suerte al encontrar un coche, descubren que su radiador no tiene agua.
Engañando a un pelícano para que suelte su comida (derramando el agua de su boca sobre ellos), Aquaman y Aqualad pronto se dan cuenta de que el efecto de la magia de Quisp está desapareciendo y que están recuperando su tamaño normal. Volviendo al mar, se encuentran con Quisp que les dice que los trolls de fuego han robado un puñado de cohetes experimentales para convertir el mundo de la superficie en un infierno llameante que ellos gobernaránn. Aquaman envía a Quisp para que engañe a los trolls de fuego y vayan a la superficie para destruir un laboratorio que supuestamente tiene un producto congelador más poderoso que el anterior. En la superficie, son rociados con lo que queda del producto congelador, que los inmoviliza el tiempo suficiente para que Quisp use sus poderes mágicos para encoger el tamaño de las criaturas.
lunes, 1 de diciembre de 2014
Sentencia con las armas. Alf Regaldie
Novela de Alf. Regaldie (Alfonso Arizmendi Regaldie, 1911-2004) publicada por Editorial Bruguera en mayo de 1968 dentro de la colección Ases del Oeste con el número 472. La cubierta es de Jorge Núñez. Tiene 126 páginas y valía 9 pesetas. Que sepamos, no se volvió a reeditar.
En la población de Baggs (Wyoming) un joven ranchero, Bing Newton, ha sido acusado injustamente del asesinato de Selwyn Perkins, un poderoso ranchero de la región que era vecino de Bing. Uno de los motivos de la muerte podría ser que los dos tenían relaciones con la misma chica de saloon, una tal Dutsy Barret, que no aparece en toda la novela. Bing ha sido encerrado en un calabozo de la cárcel por el sheriff Stewart y está a la espera de juicio. El sheriff Stewart y su ayudante Ebsen son dos personajes corruptos, especialmente el último, un antiguo ranchero venido a menos por deudas de juego y otros vicios inconfesables. Por otra parte, el sheriff es un alcohólico que se dedica a destilar whisky clandestino. Los dos obedecen las órdenes de Hugh Talbot, el dueño del salón de juego de Baggs, cuya única ambición es apoderarse de los ranchos de la región haciendo contraer a los rancheros deudas de juego que no pueden asumir. De esa manera, poco a poco, va controlando a los propietarios más importantes, aunque tampoco le importa recurrir al chantaje, al asesinato y a la conspiración para cumplir sus objetivos.
El sheriff y Ebsen pretenden que Bing se escape de la cárcel para luego matarle en el momento de la fuga. Pero Bing consigue eludir la trampa y escapar, dejando en ridículo a la autoridad. A partir de ese momento, Bing es un fugitivo pero está dispuesto a averiguar quién organizó la conspiración para acusarle de la muerte de Perkins y saber quién es el auténtico asesino. Para ello, cede momentáneamente su rancho a Doris Perkins, la hija del ranchero asesinado, para que cuide de su propiedad mientras él anda huido. Nadie cree que Bing sea un asesino y mucho menos Doris. Todo el mundo da por seguro que los autores de la conspiración son Talbot y Ebsen, con la ayuda del sheriff Stewart como comparsa.
Poco a poco, Bing irá destejiendo la trama de conspiraciones y engaños. Muchos de los que han participado en ella lo han sido obligados por el chantaje al que los sometía Talbot. Por ejemplo, Fuller, el capataz de Bing, es obligado a traicionarle y a prestar falso testimonio contra él. Al verse descubierto, huye con algunos caballos del rancho para ser capturado al final por Doris y Bing. Al ser encerrado en la cárcel por cuatrero, Talbot y Ebsen organizan su linchamiento para que no hable, lo que da pie a uno de los mejores episodios de la novela.
Bing y sus amigos desbaratan todos los planes de Talbot, al mismo tiempo que descubren su negocio fraudulento, haciendo que la gente de la población se vuelva contra él. Al final, sin duda, la verdad y la justicia volverán a Baggs.
Nos encontramos con un western de Regaldie bastante peculiar. Los conspiradores no dejan de ser unos peleles en manos del protagonista, que los maneja a su antojo y de una manera bastante violenta. Tanto es así que nunca llegan a parecer unos malvados lo bastante creíbles como para constituir una amenaza real, inspirando sólo desprecio por sus actuaciones al resto de personajes. Incluso la figura del protagonista parece más amenazadora en comparación. Podríamos hablar de western satírico, pero el relato de Regaldie está escrito absolutamente en serio y no deja asomar la ironía, a no ser en los díalogos. Por eso, el resultado nos parece más desconcertante aún.
martes, 25 de noviembre de 2014
Un cerebro para Calone (Un cerveau pour Calone). Alain Page
Novela de Alain Page (n. 1930) publicada en 1966 por la editorial francesa Fleuve Noir en su colección Espionnage con el número 551. La cubierta es de Michel Gourdon.
El veterano agente secreto Nicolas Calone del Centro de Información Económica y Geográfica (en realidad una agencia encubierta del servicio secreto francés) recibe la orden de su jefe Costes de someterse a un reciclaje urgente. Según Costes, todo ha cambiado en el mundo del espionaje en los últimos años (pensemos que estamos a mediados de los 60 y que hacía furor la moda James Bond) y los métodos y maneras de actuar de los agentes deben actualizarse. Calone es enviado a una base secreta del ejército cerca de París para someterse a este curso de reciclaje, donde deberá entrar en contacto con el nuevo mundo de los ordenadores (gigantescas máquinas IBM de la época con tarjetas perforadas). Tras someterse a numerosos cursillos de todo tipo, complicados entrenamientos y sobre todo a tests psicológicos, el ordenador de la base decidirá si Calone es apto para el servicio.
En realidad, casi todos los agentes que están realizando el cursillo son escépticos al respecto, aunque algunos lo pasan bastante mal. Uno de ellos, Naudin, parece saber cosas bastante más inquietantes. Por ejemplo, que la mayoría de agentes que han sido sometidos a este reciclaje, luego han muerto en el transcurso de alguna misión. Calone empieza a sospechar que algo se esconde detrás de todo esto y que su jefe le ha enviado allí para algo más que para reciclarse. Por otra parte, en encargado de los cursos, el teniente Le Gall, no contribuye a tranquilizar el ambiente y parece estar vigilando a Calone todo el rato como si sospechase algo de él.
Una noche, Calone es atacado en su propia habitación de la base y casi es asesinado a no ser por la intervención de un desconocido. El coronel de la base, Schaeffer, se sincera con Calone y reconoce que es cierto el rumor de la muerte de la mayoría de agentes salidos del curso de reciclaje. El coronel le pide abiertamente a Calone que investigue el asunto y descubra a los causantes del sabotaje mortal. A partir de allí, Calone se ve metido en un juego mortal en donde la verdad y la mentira parecen mezclarse sin límites definidos y donde no puede fiarse de nadie y mucho menos de Le Gall y tal vez del mismo Schaeffer. Por otra parte, el agente Naudin aparece muerto en un hotel de París después de citarse con Calone. En su bolsillo hay una tarjeta perforada de ordenador.
Calone sólo contará en la base con la ayuda de Sophie Legendre, una colega del servicio secreto, a la que Le Gall pretende utilizar para vigilar a Calone. Éste caerá finalmente en una trampa para ser encerrado en una habitación especialmente habilitada para la tortura psicológica donde tendrá que recurrir a toda su fuerza de voluntad y experiencia para salir con bien de la situación. Si logra salir con bien de allí, tal vez descubra quien se esconde detrás del sabotaje que pretende acabar con el servicio secreto francés.
Una muy entretenida novela de Alain Page, donde por momentos el autor se acerca al universo de Kafka cuando somete a su personaje a una serie de situaciones donde la verdad, la mentira, lo irracional y lo incomprensible parecen mezclarse sin que las piezas encajen y no hay nada a lo que asirse. Por otra parte, la novela anuncia de algún modo una serie de televisión de culto de los años 60: El prisionero (The Prisoner) emitida entre 1967 y 1968, donde un agente secreto (Patrick McGoohan) es secuestrado y encerrado en una misteriosa población costera donde sus captores intentan averiguar por qué abandonó el servicio activo. Ambas son historias de espionaje mezcladas con elementos de ciencia ficción, alegoría y drama psicológico muy propios de la época. Por otra parte, Alain Page siempre consigue esa mezcla de novela de espionaje y novela negra que le caracteriza.
viernes, 14 de noviembre de 2014
El misterioso caso de Styles (The Mysterious Affair at Styles). Agatha Christie
En España fue publicada por Editorial Molino en 1958 dentro de su colección Biblioteca Oro de bolsillo con el número 86. La traducción era de Stella de Cal y tenía 252 páginas. La misma editorial vuelve a publicarla en 1959 como el número 157 de Selecciones de Biblioteca Oro. Tenía 232 páginas.
Ésta fue la primera novela en que apareció su famoso detective de ficción Hercule Poirot, el inspector (más tarde inspector jefe) Japp y Arthur Hastings. Poirot, un refugiado belga de la Gran Guerra, se está asentando en Inglaterra, cerca de la casa de Emily Cavendish, quien le ayuda en su nueva vida. Su amigo Hastings llega como huésped a su casa. Pero cuando la mujer aparece muerta, Poirot usa sus habilidades de detective para resolver el misterio. Éste es también el escenario de Telón (Curtain), el último caso de Poirot publicado en 1975.
La historia comienza en Inglaterra durante la Primera Guerra Mundial en Styles Court, una casa solariega de Essex. Después de la muerte de su esposo, una rica viuda, Emily Cavendish, heredó la finca de Styles, así como la mayor parte de los bienes monetarios del difunto señor Cavendish. Al cabo de un tiempo, la señora Cavendish se convirtió en la señora Inglethorp al contraer matrimonio con un hombre más joven, Alfred Inglethorp. En la casa también viven los dos hijastros de Emily, John y Lawrence Cavendish, la esposa de John, Mary, y Cynthia Murdoch. John Cavendish es el heredero de la casa; es decir, la propiedad pasará a él después de la muerte de su madrastra, por voluntad de su difunto padre. Lawrence Cavendish también conseguiría una considerable suma de dinero. Pero el resto de la renta que dejó su difunto marido a la señora Inglethorp se distribuiría de acuerdo a su voluntad, que ella cambia al menos una vez al año aunque, si no hubiera modificaciones, heredaría su actual esposo, el señor Inglethorp. Cynthia, protegida del primer marido de la señora, trabaja durante la guerra en la farmacia de un hospital cercano.
Los habitantes de Styles se despiertan y ven a Emily Inglethorp morir envenenada por estricnina. Hastings pide ayuda a su amigo Hercule Poirot, que vive en el cercano pueblo de Styles St. Mary. Poirot intenta ordenar los acontecimientos que han rodeado el asesinato. El día que la mataron, se oyó a Emily Inglethorp discutiendo con alguien, ya fuese su marido Alfred o su hijastro John. Después pareció muy angustiada y, por lo que parece, hizo un nuevo testamento que nadie ha podido encontrar. Comió poco en la cena y se retiró a una hora temprana a su habitación donde guardó el documento en su escritorio. La cerradura de la puerta del mueble fue posteriormente forzada por alguien y el testamento eliminado. Pero aquel día, Alfred Inglethorp dejó Styles a una hora temprana y se quedó toda la noche en el pueblo cercano, por lo que no estaba presente cuando ocurrió el envenenamiento. Nadie se explica cómo o cuándo la estricnina fue administrada a la señora Inglethorp.
En un primer momento, Alfred es el principal sospechoso. Es quien tiene más a ganar financieramente con la muerte de su esposa y, ya que es mucho más joven que Emily, los Cavendish siempre han sospechado que se trata de un cazafortunas. Evelyn Howard, secretaria y amiga de Emily, parece odiarlo. El comportamiento del marido es sospechoso; compró abiertamente estricnina en el pueblo antes de que Emily fuese envenenada y se niega a proporcionar una coartada. El inspector Japp está dispuesto a detenerlo, pero Poirot inteviene demostrando que él no podría haber comprado el veneno. El inspector detiene a John Cavendish, ya que él hereda la casa según la voluntad de su padre.
Poirot hará todo lo posible para salvar al inocente John e identificar a los culpables de la muerte de Emily Cavendish.
jueves, 6 de noviembre de 2014
¡Volveré a por la estrella! A. Rolcest
Novela de A. Rolcest (Arsenio Olcina Esteve, Alcoy, 1909-?) publicada en enero de 1966 por Editorial Bruguera dentro de su colección Bisonte con el número 941. La portada era de José Curtiella. Tenía 123 páginas y costaba 8 pesetas. Por lo que parece, nunca fue reeditada.
La población de Ribton tiene que elegir a un nuevo sheriff. El cacique local Edw Laird apoya sorprendentemente a Dix Moher, el hijo de un antiguo sheriff asesinado hacía cuatro años. Dix se niega rotundamente a presentarse a sheriff por considerar que Laird tuvo que ver con la muerte de su padre y éste tampoco recibió el apoyo de la población en ese momento. Una noche, un hombre herido llega a la cabaña de Dix. Se trata de Jason Marks, un presidiario al que alguien ha preparado su fuga de la cárcel. Marks le explica a Dix que hacía años participó en el robo de oro a una compañía minera. Marks escapó con todo el botín perseguido por sus compinches, pero logró enterrarlo todo cerca de la tumba del perro de su hijo adoptivo Benj. Marks dice que el único hombre que se portó bien con él en esa época fue el padre de Dix, el sheriff Merwin Moher. Le pide a Dix que busque a su hijastro Benj que está en la población de Baywall y que recupere el oro para devolverlo a la compañía. La recompensa por ello bastará para que Benj pueda recibir una educación conveniente y vivir holgadamente. Dix da su palabra a Marks, pero la llegada de los misteriosos perseguidores del presidiario hace que Dix tenga que escapar y Marks muere luchando con los pistoleros. Al día siguiente, el nuevo sheriff de Ribton, un tal Wiley, se presenta en la cabaña de Dix para arrestarlo por haber amenazado a Laird públicamente. Dix se las arregla para eludir la situación y, antes de marcharse, anuncia a todos que volverá a por la estrella de sheriff.
Dix llega a Baywall, donde súbitamente se ve mezclado en un altercado entre un vaquero y un niño al que acusa de querer robarle su caballo. Alois Tenney, la hija de un ranchero local, y Dix salen en defensa del pequeño. Este resulta ser Benj, el hijastro de Marks, que todos aquello años ha malvivido en el rancho del cacique local, Hym Eilton, que quería tener cerca de sí al niño por si podía darle información sobre dónde estaba el oro oculto por su padrastro. Dix se las arregla para que Eilton regale el caballo a Benj, tal como originalmente le había prometido, aunque tiene que acudir a la fuerza para ello.
Dix informa a Alois y a su padre de sus intenciones respecto al niño. Tal como prometió al presidiario, debe recuperar el oro para poder ayudar al niño. Entre todos los rancheros de la comarca organizan una gran manada de reses para llevarlas a vender a Darrow, ya que los precios que impone Eilton son abusivos. De paso, llegarán hasta la cabaña donde vivió Benj con su padrastro y allí el niño podrá indicar dónde está la tumba de su perro "Apache".
La manada dirigida por Dix tiene varias escaramuzas durante el recorrido. Los hombres de Eilton no dejan de hostigarlos, pero consiguen rechazarlos cada vez. Por fin, Dix, Alois y Benj consiguen localizar la tumba y el lugar donde está escondido el oro.
Dix tiene que separarse de la manada para hacer que el sheriff Neader de la población de Famder,un viejo amigo de su padre, sirva como intermediario ante la compañía minera.
En la compañía no parecen tomarse muy en serio la proposición de Neader, pero éste es engañado por unos desconocidos y recibe una paliza para sacarle información. Neader se niega a hablar. Por otra parte, el sheriff de Darrow, está en connivencia con Eilton y le informa de todo. El maltrecho Neader se une a la caravana de Dix ya de vuelta a Baywall.
Dix va atando cabos. Eilton fue uno de los organizadores del robo a la diligencia del oro e hizo que Marks se fugase de la cárcel para obligarle a revelar el escondite del tesoro, ya que no lo había obtenido de Benj. De vuelta a Baywall, el cacique Eilton y Larson, uno de los dirigentes de la compañía, se entrevistan con Dix. Neader informa a Dix que Larson era el que mandó secuestrarle y sacarle información. Después de un altercado, Dix mata a Eilton y toda su banda de pistoleros es desarmada por la gente del pueblo. La aparición del presidente de la compañía aclara todo el asunto. El asalto fue organizado por dirigentes corruptos de la compañía, juntamente con Eilbot y Laird. Finalmente Benj recibe su recompensa.
Tras despedirse de Alois, de la que se ha enamorado, Dix y Neader se dirigen a Ribton. Los hombres de Laird fueron los que dieron la paliza a Neader y se quedaron con su estrella de sheriff. Y Dix también tiene que recuperar la suya y vengar a su padre, ya que Neader le revela que fue Laird el que organizó su asesinato. Se prepara un explosivo final en el que habrá más de una sorpresa.
Un excelente western de A. Rolcest, mucho más complejo de lo que es normal en los bolsilibros de la época. Su estilo y argumento lo acercan a los westerns cinematográficos de los años 50 en technicolor y cinemascope con Alan Ladd o Richard Widmark, por ejemplo. El estilo del autor es absolutamente clásico y sin sombra de ironía. Rolcest cree en sus personajes y en lo que hacen y cómo actúan. No existe ningún tipo de distanciamiento. También nos brinda alguna tierna escena romántica y no renuncia al humor cuando la situación lo requiere. Por otra parte, Rolcest es un excelente narrador y su ritmo nunca decae. Todo un clásico de la literatura popular, injustamente olvidado.
viernes, 31 de octubre de 2014
La amenaza de la kriptonita roja (Action Comics nº 283)
Número aparecido en diciembre de 1961 con guión de Robert Bernstein y dibujos de Curt Swan entintados por Stan Kaye.
Jan Dex y Zo-Gar, dos criminales hombres camaleones del siglo XXX, viajan hasta nuestro tiempo en una burbuja temporal y llegan a una oculta isla en la bahía de Metrópolis. Su intención es instalar un equipo para atraer kriptonita roja y verde del espacio. Su llegada no pasa desapercibida, ya que su burbuja es detectada por un radar militar. Sin embargo, evitan ser detectados disfrazándose de árbol y de roca.
Ya solos, los dos aliens construyen su aparato para atraer pedazos de kriptonita roja y verde a la Tierra. Una vez conseguidos, empiezan a preparar una trampa para Superman. Mientras Jan Dex recoge la kriptonita verde, Zo-Gar hace una estatua con kriptonita roja y la viste con el traje de Superman para atraer la atención de éste. Una vez que han preparado la trampa, los dos aliens dejan la isla con la kriptonita verde con la intención de engañar a Jimmy Olsen para que atraiga a Superman a la isla.
En el Daily Planet, Perry White, Clark Kent y Lois Lane esperan ansiosamente enterarse del lugar donde se producirá un encuentro entre el presidente Kennedy y el Premier soviético Khruschev, pero sin éxito. Hay una llamada de teléfono para Jimmy Olsen, en la que uno de los aliens (haciéndose pasar por un oficial de la marina) le dice que hay una información interesante en Rock Island. Jimmy les pide a Clark y Lois que le acompañen y salen para investigar el asunto. Para horror de Clark, lo que encuentran es la estatua hecha de kriptonita roja esperándoles. Sabiendo que el mineral le causará efectos, Clark desea una niebla espesa y sorprendentemente aparece enseguida. Usándola como excusa para alejar a Lois y Jimmy, Clark les dice que vayan a advertir a Superman acerca de la kriptonita roja mientras él destruye la estatua. Utilizando su super-aliento, Clark empuja a sus dos amigos por el mar hasta que desaparecen de su vista. Ahora puede convertirse en Superman.
Mientras Superman intenta deshacerse de la kriptonita roja, desea que Sherlock Holmes exista de verdad y le ayude a resolver el misterio de la estatura de kriptonita roja. Para su sorpresa, el legendario detective aparece de la nada. Superman se da cuenta de que la kriptonita roja le ha dado el poder de que su mente domine la materia. Superman desea que sus padres aparezcan y para su sorpresa aparecen Jor-El y Lara, sus padres reales, y Jonathan y Martha Kent, sus padres adoptivos. Una vez cumplidas las formalidades, Jor-El intenta hacer aparecer un antídoto para la kriptonita roja. Sin embargo, los efectos del mineral desaparecen antes de que Jor-El pueda terminar y todos se desmaterializan.
Volviendo a Metrópolis, Superman realiza varias hazañas, sin darse cuenta de que los hombres camaleones le están vigilando para ver si la kriptonita roja tiene efectos fatales sobre él. Así el mineral hace que de pronto Superman tenga el aliento de fuego cuando abre su boca. Sin embargo, Superman resuelve el problema utilizando su poder de super-ventriloquia.
Perry White llama a Clark Kent a su oficina para decirle que una llamada de teléfono le ha informado de que Kennedy y Khruschev se van a encontrar en el bunker de Fort Dixon. Superman acude para protegerles. Durante el camino, los efectos de la kriptonita le dan a Superman el poder de la telepatía.
Cuando llega, puede leer las mentes de Kennedy y Khruschev y darse cuenta de que realmente son los dos hombres camaleones que intentan atraer a Superman para que se exponga a la kriptonita verde. Con su plan descubierto, los dos aliens se rinden a Superman, que les envía de nuevo al siglo XXX para castigarles antes de que revelen su identidad secreta.
Completa el número una aventura de Supergirl titulada Los seis peligros de la kriptonita roja, en la que se ve expuesta a seis meteoritos de ese mineral, que hacen que se convierta sucesivamente en una mujer gorda que aparenta ser un globo de aire caliente, una chica loba que inspira una película de miedo a un guionista de cine y una chica microbio que lucha contra los gérmenes de la enfermedad del padre de Dick Foster en su corriente sanguínea y salva su vida. Más tarde, Supergirl se pregunta cuál serán los efectos de los tres meteoritos restantes. El guión es de Jerry Siegel y los dibujos de Jim Mooney.
jueves, 23 de octubre de 2014
La venganza del apache. Keith Luger
Novela de Keith Luger (Miguel Oliveros Tovar, La Coruña, 1924-Madrid, 1971) publicada en 1965 por Editorial Bruguera en su colección Búfalo con el número 612. Tenía 124 páginas. Fue reeditada en junio de 1974 en la colección Ases del Oeste con el número 786 y 126 páginas; fue reeditada nuevamente en noviembre de 1982 en la colección Héroes de la pradera con el número 670 y 93 páginas. Hemos leído la reedición que hizo Ediciones B en 2000 dentro de su colección Ases del Oeste con el número 412. Tiene 93 páginas y costaba 150 pesetas.
Estamos en la población de Clipper City y está a punto de celebrarse la muy anunciada boda de Duck Cully, el ayudante del marshal. Owen Cameron, el propio marshal, va a ser el padrino. Pero cuando la boda está a punto de empezar unos disparos interrumpen todo. Un indio apache llamado Pedro ha sido asesinado a la salida de un establo. Nadie parece saber nada, pero el marshal pronto averigua que los responsables de la muerte son tres forasteros recién llegados al pueblo: los hermanos Herman y Ralph Sutton y su amigo Danny Weldford. El marshal llega a la conclusión que de que el asesino ha sido Ralph y el motivo robar al apache unos dólares que éste había ganado vendiendo unas mantas al dueño del establo. En consecuencia, Owen encierra a Ralph Sutton en la cárcel a la espera de juicio. A partir de aquí se genera una guerra de tensiones y terror dentro del pueblo movida por Herman Sutton y su amigo Danny, ya que en el fondo los tres forasteros son unos asesinos psicópatas. Estos llegarán a amenazar y extorsionar al juez Nielson y al honrado comerciante Larry Preminger, que será el presidente del jurado, para que absuelvan a Ralph con el veredicto de que la muerte del apache fue en defensa propia. Al mismo tiempo intentarán tentar la integridad moral del marshal. Owen tendrá que luchar contra todo esto y además lograr que la tribu apache que vive en las cercanías de Clipper City no se ponga en pie de guerra para hacer justicia. Owen tiene una cierta amistad con el jefe apache Honorio, que confía en el marshal y en la justicia de los blancos, pero todo puede venirse abajo si el veredicto es el de inocencia.
Paralelamente a esta historia principal, Keith Luger desarrolla una intriga amorosa entre Mary Loder, una bella dentista ambulante y vendedora de elixires que lo curan todo, y el marshal Cameron. Las escenas de comedia las aportan también el ayudante Cully y su eterna novia Betty.
Ejemplar western del maestro Keith Luger, donde desarrolla hábilmente una historia antirracista y de defensa de los derechos humanos, entremezclando sabiamente los momentos de tensión y violencia con las escenas de comedia y románticas. También, como siempre, encontramos en la obra de Luger esa ambigüedad moral y esos diálogos duros y secos propios de la novela negra. Excelente lectura de un gran clásico de la novela popular.
Una reflexión personal: al leer esta novela, me doy cuenta de por qué a mi abuelo le gustaba tanto leer novelas del Oeste como ésta. Las iba a cambiar a la papelería regularmente por un precio ínfimo y era un lector infatigable de ellas en aquellos lejanos años 60. Le proporcionaban emoción y entretenimiento y eran una lectura que le daba muchas satisfacciones al presentarle un mundo lógico donde los buenos triunfaban y los malos eran castigados. En blanco y negro, ¿por qué hablar de gris o de relativismo? La realidad ya es otra cosa, por desgracia.
viernes, 17 de octubre de 2014
El sabueso (The Hound). H. P. Lovecraft
La historia se centra en el narrador y su amigo St. John, jóvenes decadentes y hastiados de todo, que sienten un interés desquiciado por robar tumbas. Constantemente profanan criptas y con frecuencia se llevan recuerdos de sus expediciones nocturnas. Ya que residen en la misma casa, tienen la oportunidad de montar en el sótano una especie de morboso museo con lo que han robado. Una colección de lápidas, cuerpos momificados, calaveras, estatuas, espantosas pinturas y un portafolios cerrado que contiene horribles imágenes.
Un día se enteran de la existencia de una tumba peculiar, que despierta un profundo interés en ellos. Se trata de una vieja tumba en un cementerio holandés, donde reposan los restos de un legendario ladrón de tumbas. De él se decía que había robado hacía muchos años de un sepulcro un objeto de mucho poder. Una noche se dirigen a ese viejo cementerio. El pensamiento de exhumar los restos de un antiguo ladrón de tumbas tiene un atractivo irresistible para ellos. Eso y el hecho de que el cuerpo había sido enterrado varios siglos antes les hace recorrer la larga distancia que existe para llegar al lugar. Al llegar al cementerio, oyen el distante aullido de un sabueso gigante. Lo ignoran y empiezan su excavación. Al rato dan con algo sólido en la tierra. Quitan los últimos restos de tierra y se encuentran con un ataúd extraño y muy elaborado. Después de abrirlo, se sorprenden al encontrar que los restos permanecen intactos después de varios siglos. Varios lugares del esqueleto aparecen desgarrados y rotos, como si un animal salvaje lo hubiese atacado. Sin embargo, el conjunto del esqueleto aún es completamente reconocible. En aquel momento se dan cuenta de un amuleto de jade que cuelga del cuello del antiguo profanador. Lo examinan y despúes de observarlo un rato identifican el amuleto como uno mencionado en "el prohibido Necronomicon del árabe loco Abdul Alhazred". Inmediatamente saben que deben apropiarse del amuleto como sea. Lo arrancan del esqueleto y huyen hacia su casa. Mientras tanto, vuelven a oir el sonido contínuo de un sabueso aullando en la distancia. Al volver a su casa, pueden oírse extraños sonidos, incluyendo el aullido lejano del perro. Luego el amigo del narrador es violentamente atacado y asesinado por una criatura desconocida. El narrador cree que el amuleto había atraído al atacante. Decide que debe devolver el amuleto a su dueño, pero se lo roban antes de que pueda hacerlo. A la mañana siguiente, lee en el periódico que una banda de ladrones ha sido destrozada por una criatura desconocida. Enloqueciendo progresivamente, el narrador vuelve al cementerio y vuelve a exhumar el atáud otra vez. El esqueleto del interior está cubierto de sangre y restos humanos. El amuleto vuelve a colgar del cuello del esqueleto. Súbitamente, éste empieza a aullar de la misma manera que el sabueso desconocido. El narrador huye del cementerio y entonces nos damos cuenta de que toda esta historia forma parte de una nota de suicidio. El narrador declara que piensa matarse con un revólver. Cree que es su único refugio del horror que se arrastra y crece dentro de sí mismo.
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